miércoles, 9 de junio de 2021

El niño gigante

Érase una vez, un niño gigante, al que le gustaban mucho las chuches. De pequeño, cuando la estatura no alcanzaba a la mesa del salón se tenía que subir a un pequeño taburete, que tenía su madre en la cocina, y se las ingeniaba muy bien, para poder coger todo lo que la madre preparaba y dejaba encima de la mesa. Que bien se decía, puedo coger lo que me guste aunque no llegue a la mesa. La madre se hacía la olvidadiza, y siempre ponía algo que sabía le gustaba a su hijo, con la precaución de que no le hiciera daño, y sobre todo que no se engolosinara mucho con las chuches para que pudiera comer bien. El niño tenía ese defecto, que le gustaba mucho el picoteillo, antes de comer, y se le llenaba pronto su pequeño estómago, y entonces la comida no se la tomaba entera., esto era fuente a menudo de discusión cuando se ponían a comer en la mesa. El padre cuando llegaba a casa después de trabajar, se sentaba en la mesa, y su hermano algo mayor que él se enfadaba, pues decían que no tenía que comer tonterías, que luego le quitaban el hambre, y a su vez se enfadaban con la madre porque le dejaba que se subiera al taburete para poder coger lo que ella dejaba encima de la mesa. ! No está bien lo que haces, le decían!, lo estás malacostumbrando, y ya ves, por comer lo que no debe, se le llena su pequeño estómago, y siempre se deja luego la comida. ! Fíjate en el resto de la familia, y de su hermano, come bien y así está bien alimentada y fíjate lo grande que se ha puesto a pesar de que tiene solo un par de años menos!. Claro el mayor al escuchar estas cosas, se ponía contento, y miraba a su hermano con cara de incrédulo, y de risa afinada. ! Ahí no me digáis más eso!, sé que lleváis razón contestaba la madre, ya veréis como a partir de mañana se acaba esto., ya no dejaré más cosas encima de la mesa, hasta el momento de que ponga la comida, y sobre todo no se subirá encima del taburete, para que tampoco pueda coger comida. El pequeño niño se puso muy triste al pensar que la fiesta se había terminado, y que no podría ya coger ninguna chuche ni divertirse, subiéndose a su pequeño taburete, y desde allí coger lo que le viniera en gana. Se fue muy triste a la cama, y apenas si esa noche pudo dormir, de la pena que tenía. A la mañana siguiente, cuando se despertó, nuestro querido niño, notó algo extraño en su cuerpo, parecía que las manos y los pies eran más grandes, y que todo había en el crecido., pensó que era un sueño el que tenía, ¿cómo es posible que después de dormir una noche, me haya convertido en un niño gigante?, pensó,! Esto no puede ocurrir!. Intento dormirse y darse la vuelta en la cama, pensando que así el sueño se acabaría y al despertarse volvería a ser lo que era la noche anterior, un pequeño niño de corta edad y estatura, (bueno dentro de lo normal pensaba). Por más que intentara dormirse y cerrar la ventana para que no entrara luz, no pudo dormirse y su madre desde la puerta lo llamo, y le dijo que ya se hacía tarde, y tenía que levantarse, para ayudarla en las faenas de la casa. El niño se asustó y le dijo con voz tranquila, pero nerviosa que no se preocupara, que en seguida se levantaba, se bestia y bajaba a desayunar y a ayudar a su madre. ¡! Vale, vale, siempre te haces el remolón y no hay quien te despierte, fíjate en tu hermano!., lleva levantado bastante tiempo, y está preparando sus trabajos que le han mandado en clase.(No hace falta decir, que estábamos en fin de semana, y que por tal motivo, no iba a clase ese dia)., ah vaya hermano que tengo, (pensaba, nunca juega, ni se divierte conmigo, nunca me lleva a ningún sitio para que juguemos y nos divertimos).! Vaya un rollo!. Solo protesta y se pone al lado de mi padre, para criticarme, y sobre todo reírse, pensaba que me subía al taburete para coger la comida. Ahí que pena, ! Ojalá pudiera ponerme grande!, y tener más estatura que él para poderle decir cuatro cosas, pensaba, a la vez que se ponía alegre, solo verse mayor que él, de tamaño, y soltarle cuatro cosas. Estaba pensando en ello, y nuevamente intento levantarse de la cama, pero no lo que no estaba tan ligero, que sus manos eran más grandes y todo su cuerpo, vaya pues no es un sueño, se levantó de la cama, y corriendo se miró en el espejo que tenía enfrente de la cama. Se miró y se quedó horrorizado a la vez que sorprendido, era enorme de tamaño, casi del mismo nivel que el espejo, donde antes se tenía que subir encima de algo para verse el cuerpo entero. No puede ser, no puede ser, pensaba, la cara se le descompuso y no daba crédito ta lo que le estaba pasando. Ah me lavaré bien la cara, y me tiraré de los pelos, pensaba así probablemente, vería que no es cierto lo que me está sucediendo. Se fue al cuarto de baño que tenía enfrente de su habitación, de forma silenciosa para que no, no viera la madre ni ninguno. Allí se volvió a mirar en el espejo, y le paso lo mismo que en el de su cuarto., vaya, pues resulta que no es un sueño, sino una realidad, no podía imaginar lo que le estaba ocurriendo. Pero después de un rato mirándose y mirándose, se puso contento, pensaba que sus problemas se habían solucionado, que al ser más alto, ya podría ponerse por encima de su hermano, cosa que siempre le había hecho mucha ilusión, por fin se terminaron mis problemas, podre coger las cosas de la mesa, sin subirme al taburete, y nadie me dirá que coja las cosas que no debo. De esta forma se volvió a su cuarto nuevamente, y se intentó poner algo de ropa de su armario, pero nada le venía, todo era demasiado pequeño para su tremenda altura, no sabía que hacer., Pensó, que tenía que ir corriendo al cuarto de su padre, y cogerle algo de ropa de su armario., de esta forma se fue corriendo a su cuarto, y cogió unos pantalones, unos zapatos y un jersey que tenía en el armario, se puso la ropa y le estaba como un guante, ni chica ni grande. Que sensación más rara, notaba, al mirarse al espejo, y verse tan grande y con esa ropa tan distinta a la que se ponía antes. ! Ya me he hecho un niño grande!, y podre divertirme con otro niño de mayor edad, y salir sin necesidad de que mi hermano me lleve con él a ningún sitio. Todo esto se le venía a la cabeza, pero tenía que bajar a la cocina para desayunar. Que pensaría mi hermano y mi madre cuando me vean, no se creerán lo que me ha sucedido, pensaran que no soy yo, y que me he ido por la noche enfadado por todo lo que me dijeron el dia anterior. En ese debate estaba, sin saber qué hacer. En ese momento se le vino a la cabeza la idea de salir por la ventana de su cuarto que da directamente a un árbol y desde allí deslizarse hasta el jardín, y una vez allí, cruzarlo y marcharse corriendo, para que no lo vieran. Pensó que era la mejor solución y cuando pasara algún tiempo volver a su casa y decirle a sus padres lo que le había ocurrido. El niño grande se puso contento pensando que era lo mejor que podía hacer. Y eso fue lo que hizo, se bajó por la ventana, se deslizó por el árbol y corriendo se fue por la parte de atrás de la casa, procurando que nadie lo viera, y esconderse durante algún tiempo. Al principio todo era novedoso en él, tenía que acostumbrar a su nuevo tamaño, no puede ser que de un dia para otro de tan pequeña estatura alcance ahora las copas de los árboles. Durante un tiempo estuvo vagando por todos lados, yendo de un sitio para otro, intentando que nadie lo viera, de sus amigos y vecinos. Se ocultaba por el dia y salía por la noche cuando la gente estaba en sus casas. Pasaba delante de su casa todas las noches, y se ponía triste cuando veía a sus padres y hermano. Pensaba que ellos estarían buscándole, y que no podía continuar dando vueltas sin decirles nada. Un dia se acercó cerca de la casa, vio a su madre que estaba llorando, y a su hermano que trataba de consolarla. ¿Qué le habrá pasado a nuestro querido niño, porque se habrá marchado, sin decirnos nada? ¿Ves como tenemos la culpa, de haberle reprochado que no comiera, que no hiciera esto o lo otro?. ¡! No digas eso mama!, decía el hermano tratando de consolarla, nosotros se lo decíamos por su bien, y no para que se enfadara, y mucho menos marcharse.! ¡No te preocupes! ¡Seguiremos buscándolo, no debe andar muy lejos, y seguro que pronto volverá con nosotros,! Ya verás como todo volverá a ser como antes!. El niño gigante, escuchaba estas cosas, y se ponía triste de no estar con ellos, y se alegró también de que su hermano lo quisiera., pensaba que quizás había sido algo injusto con él, y con su padre, y que tendrían razón que lo que le decían era por su bien. Bueno,! Voy a irme con ellos!, y cuando me vean, no se creerán lo que me ha pasado, cuando vean lo gigante que me he vuelto, no se creerán que soy yo. Bueno, pero no puedo seguir así si no se creen que soy yo, entonces me volveré y me iré para siempre. De esta forma cuando su hermano y su madre entraron dentro de la casa, salió despacio y fue por el jardín, después se subió por el árbol que estaba pegado a su habitación procurando ir despacio porque su tamaño era tan grande que podía fácilmente caerse, y hacerse mucho daño. Entro en e interior de su cuarto, y estuvo sentado un rato en la cama, incluso llego a tumbarse, y se quedó dormido, del cansancio que tenía de tantos días estar dando vueltas por todos lados. ! Que bien se duerme en esta cama!, voy a descansar un rato y enseguida bajo con mi madre y con mi hermano, y le diré lo que me ha pasado y que siento mucho haberme ido, pero era para que no pensaran que era un impostor. Se quedó dormido mucho tiempo, fue un sueño placentero. Cuando se despertó, dijo bueno ahora ya es el momento de bajar y dar explicaciones ., pero ocurrió, que cuando se miró las manos, vio que eran de pequeño tamaño, luego se miró los pies y vio que apenas llegaban al fondo de la cama, también el resto del cuerpo era el que siempre había tenido. Se alegró enormemente cuando vio que volvía a ser “el niño pequeño que siempre había sido”. “Ah que alegría volver a mi tamaño,! Ya podre ponerme la ropa mía, y hacer las cosas que antes hacía!., además ahora ya sabia que sus padres y su hermano lo querían mucho y que todo lo hacían por su bien. Dejaré mi costumbre de subirme encima del taburete para coger las chuches que mi madre me deja, y comeré lo que tenga que comer, le diré a mi hermano que alguna vez si quiere me lleve a jugar con él y disfrutaré nuevamente”. El niño se vistió nuevamente, se fue al cuarto de su padre, y allí le dejo su pantalón su jersey y sus zapatazos en el mismo sitio donde estaban. ¡Bajo corriendo por las escaleras que conducían a la cocina y allí vio a su madre y a su hermano, y! Ellos al verlo se pusieron muy contentos de ver a su pequeño hijo y hermano!. ¿Dónde has estado le preguntaron?, estábamos muy tristes pensando que nos habías abandonado, por lo que te dijimos la noche anterior, y “queremos pedirte perdón, pero no vuelvas a marcharte nunca más, que siempre tienes que estar con nosotros”. El niño pequeño beso a su madre y a su hermano, y todos lloraron mientras se sentó a la mesa y desayuno todo lo que no había tomado los dia anteriores. Ellos se pusieron muy contentos de verlo comer bastante. Después le dijo el hermano de comer nos iremos a dar un paseo y nos subiremos en una barca en el río y pescaremos peces, para luego la cena, ¿quieres?. El niño pequeño se puso muy contento. Y así fue después de comer, se fue con su hermano y su madre le dio a cada uno una pequeña bolsita con chuches,! Creo que os lo merecéis, porque eso es un premio por haber comido bien!. Seguro que su padre cuando volviera se pondría muy contento de ver nuevamente a su hijo, que por fin había regresado a casa, ! Y podrían nuevamente estar juntos toda la familia!. Felices y contentos Y colorín colorado este cuento se ha acabado Moraleja Nunca pierdas la sonrisa, y te deprimas si te aconsejan lo que mejor sea para ti. No pienses que por tu tamaño eres menos importante, y a veces tenemos que pensar que lo que pensamos puede no ser la realidad, busca y bucea en tu interior, y seguro que si pones empeño algo regularcillo habrás hecho. y si no no pasa nada siempre tenemos una segunda oportunidad, después de todo el hombre siempre suele tropezar en una misma piedra. Alégrate de tu familia y de tus amigos.

laesteladelanoche

LOS GIRASOLES

La pieza que falta es la pieza que yo perdí.(En el lugar del corazón) Y al final la encontré y le dije,! Por fin la encontré ¡ Y tú te alegr...