jueves, 28 de enero de 2021

LA ESTELA DE LA NOCHE


 LA ESTELA DE LA NOCHE


La estela de la noche, cuando llega,

 un soplo de caricia a ti me lleva.

Corazón que me susurra, 

eterna mía, 

la belleza de la página dormida.


Cuando oigo el cantar de la sirena,

a la luna incomparable concebida 

!son tus ojos dos luceros encendidos 

en la brasa de mi ardiente corazón!.

¿Qué sería yo sin tu hermosura?,

¿qué sería si tu aliento no tuviera?

 a ti solo, a ti siempre,

a ti amada poesía, eterna mía.

 Las aves del cielo cuando gimen,

 las aladas voces del poema,

la dulce amada poesía, eterna mía.

Dime poesía que te siga,

 dime poeta que te quiera

y dime papel donde te escriba 

un poema que recite a tu vera.



Después de tantos días sin escribir nada ahora retomo mis pensamientos por escrito con esta poesía que pongo y firmo hoy dia 3 de julio de 2020

Ayer te tuve a mi lado

 mientras viniste a verme

 llamaste y me dijo la suerte

 que estabas abajo esperando

Ayer te vi nuevamente

 después de días sin verte

 sentí el deseo escondido

 de tanto momento perdido

Ayer que alegría me entro

 mi cuerpo no respondía 

parece que el tiempo pasaba 

y yo no me enteraba de nada

Ayer fue dia de paga

 salida encontrada y comida

 paseo dulce a la sombra

 y tardecita a la verita tuya

Ayer pasaron dos cosas 

que ahora recuerdo despierto 

que volví a sentirte cercana

 y que nunca te he olvidado

Ayer ya paso y hoy despierto

 y recuerdo el dia pasado 

 hoy siento que ayer fue un sueño

 y que hoy revivo y recuerdo

La estela de la noche continua su camino y sigue esperando que el tiempo pase

Soledad serena Soledad buscada Pasión quieta Dulce armonía

Estela contemplada Aroma de rocío Viaje al fondo mío

Y recuerdo de tiempo añejo

Canto de sirena Adormedica espera canción que suena Pensamiento que recuerda.


Lejana viene

y cercana pasa

a mi lado se refugia

 y yo la espero.

A ti no vaya 

conmigo quede 

que morir no llega

 y vivir espera.

Alegre viento

que alegra el llanto 

ya queda confirmado 

que quería tu tiempo.

Alegre encanto

 rezando espera 

que yo le diga

 que yo lo vea.

DIA 22 DE JUNIO DE 2020


 DIA 22 DE JUNIO DE 2020


DIA 101 Y ÚLTIMO DE MIS ESCRITOS RUTINARIOS A DIARIO

Hubo un tiempo en que la lectura formaba parte de nuestras pequeñas tradiciones.

Hubo un tiempo en que yo plasmaba lo que me ocurría, para que tú lo leyeras por la noche en reposo sosegado.

Ese tiempo ya ha pasado y ahora otro viene.

Dejo paso a mi escrito diario ya después de cien días transcurridos sabes todo lo que he hecho en estos días y lo que no te lo imaginas, tampoco soy tan importante y hecho cosas que merezcan ser leídas, sin embargo, te agradezco porque siempre has estado atenta y lo has leído.

Así pues, a partir de ahora sondearé lo escrito, repasaré lo que me guste dejaré tranquilo lo escrito y modificaré lo que considere aprovechable, el resto de lo escrito se quedara apartado en un baúl, como las cosas que se quedan apartadas en la vida

Y dicho lo anterior me despido a 22 de junio de 2020 con el escrito número 101 y lo he puesto porque es número capicúa y que mejor para ponerlo como título de mi libro que recopilara todos los escritos anteriores

Pero como el título de por sí es flojo o dice poco vamos a añadirle algo más por ejemplo el título de mi poema favorito que se titula la estela de la noche cuando llega, si lo juntamos todo podría llamarse

La estela de la noche. (Mi retiro), y he pensado dejar el 101.

Pues dicho y hecho el título de todo lo escribo anteriormente en estos 100 días desde 14 de marzo de 2020 a 21 de junio.

FIN

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Homenaje

 

"-El Cristo de Granada 

En la noche, con guirnaldas de la luz, en la sombra adornada de farolas, se pasea la imagen de Jesús por un monte granado de amapolas. Se oye el eco de dos ríos siempre avisos, subsumidos, bajo tierra, en son constante, el murmullo de la gente y más callantes las hogueras que crepitan con delirio. Se pasea la mirada de Jesús, el perfil de su alma arrebatada, la silueta de su imagen traspasada, sobre el monte que ha cargado con su Cruz. Que la mira Cristo y Granada crece, ya no es solo la belleza lo que canta que es el Amor profundo el que levanta la verdadera paz que la estremece. El silencio rodado de Jesús ha dejado en Granada un suave viento, perfumado de retamas de su aliento, y en las sombras de la noche solo una Cruz.

 Dale limosna, Granada Una canción regalada de una guitarra rasgada, el corredor de tu agua en arcos solemnizada, algún limón para llorar al beberte y el frescor que de la Alhambra viene dominador, la luna también te pido para mis noches morenas, algo de la alquimia mágica que embadurna a las parejas, y el corazón de rubís

Granada. No te pido nada más, que el mucho pedir ofende, algún perdido rincón en donde yo pueda verte.

Me gustas Me gusta contemplar la paloma en la fuente, el pájaro que huye, los límites del mal, me gusta arribar a lugares con sombras y ver la luz que inunda la tierra sin parar; me gusta estar sentado tan solo en la ribera cuando los árboles vuelan, de pronto, sin volar, me gusta ser veraz sin palabras siquiera porque toda palabra es menos que verdad; me gusta oír los ruidos de las aguas que suenan, que bajan torrentosas con clámides de mar; me gusta estar soñando, a media vela siempre, y seguir ese sueño sin querer despertar; me gusta estar contigo y ponerme más cerca, y que plácidamente ocupes mi lugar, me gusta el calor que unes a mi cuerpo, que juntemos los rostros y el beso que me das, me gusta que ese beso no sea un cuento hermoso, sino lo más profundo de tu hervoroso amar. ¡Me gusta, cómo me gustas, lo que me gusta más! Poema a un hombre, ahora que le atacan Un hombre, al fin, tan rudo de modales, tan pronto en el requiebro y en la voz, alzando con sus manos el aire también duro, miradas de diamante, bajuras de tenor, mi hombre, teñido por la hombría, por la palabra justa y por el desamor, con su pecho cubierto de su osada manía de hacer temblar las rosas tan llenas de pudor, con brazos poderosos y poderosa frente, voluntad de hierro, de prontos, de pavor, seguro que mancilla lo femenino al diente que en ablandecida antes manan alrededor, hombre, desde que fue un niño, machote por los riscos de la mariquita amor, con pecho de un arcángel y recta su manía, pureza de los montes, de lo viril clamor. Cuando duele amar Se me suelta un poema que viene sin palabras, que no sabe lo que dice ni qué decir, que habla porque habla, que solo piensa en ti; se me suelta un poema a modo de mis lágrimas, como el llanto y la pena no sabe decir, en el cuerpo me duele y en el alma, que solo piensa en ti; se me suelta un poema que es una plegaria que digo entre dientes, sin decir, la rutina del cuerpo que desgrana palabras, que solo piensa en ti; se me suelta un poema dotado de la gracia, que baila con la música, es un decir, y olvida que no olvida, que solo piensa en ti. Llamadme con rocío Cuando la doblada camisa se hunda en el armario llamadme con un nombre repleto de rocío, como una calle húmeda con su olor de otoño, traed canastos llenos de piedras muy mojadas y habladme con los musgos y rayos insonoros; traedme un cuadro roto, plegado de lisuras, y los periódicos viejos ¡con sus noticias nuevas!, para que toque el hombro de la ciudad que amé, podréis decir su nombre sin que me hagáis llorar. El verdadero amor nunca nació en nosotros, ni habló nuestro lenguaje, sino el contrario, no nos sonrió, ni se gustó mirándonos, no fue río, ni mar."

Pequeño relato


 Pequeño relato


Érase un día muy soleado cuando iba como de costumbre y cuento tantas veces y ya he escrito paseando por la calle y en esto que iba absorto mirando a la lejanía y como casi siempre un poco despistado, esa nota es común en mí reconozco como defecto personal que soy un poco bastante despistado que no suelo muchas veces prestar atención a las cosas, hace unos años me dijo una persona cuyo nombre omito por ahora y año para mí una expresión que en aquel momento me hizo gracia y decía cuando alguien tiene cara de despiste tiene cara de Genaro, bueno dicho esto es por ello por lo que muchas pareces como también se dice parece que estás en babia, porque no te enteras de las cosas. Yo sinceramente pienso que en algunas ocasiones me ha venido bien esa estrategia de poner la cara de despiste y pareciendo que no me enteraba escuchaba más de lo que se pensaba, pero en algunas otras ocasiones y pienso es la más habitual me ha servido para ausentarme de las cosas de alguna persona incómoda no es tanto pasar de la gente no que se me entienda, pero es como poner una especie de distanciamiento orbital con la otra persona, entiéndase con todos los respetos hacia el otro, aunque también me ha servido para no mandar al carajo al otro verbalmente sino que con cortesía y callando me he evaporado de alguna gente y dicho todo esto, me viene a la memoria aun reciente escrito que hace unos días deje de relatar y que ahora con esto que me ha dado de escribir cosas conforme escribo me viene a la memoria, esto es algo que tampoco es bueno porque muchas veces te sientas en tu sillón empiezas a darle a las teclas y no sabe uno por donde va encaminada la memoria o imaginación es un misterio ,pero como iba diciendo me he acordado de que hace unos días empecé a escribir de un tema que me gusto un poco y era de cuando era pequeño e iba a Madrid con mi padre, relataba la pasión que en aquel momento sentí por los trenes a mí siempre me han chiflado el mundo ferroviario, es un poco mágico todo lo que lo envuelve, sobre todo claro las estaciones de antes las antiguas las que yo conocí en aquellos lejanos tiempos a mí me gustaba mucho, llegar a la estación y ver el aroma que se respiraba añejo, había prisa si porque siempre la ha habido, pero me da la impresión de que era una prisa distinta, quizás porque la mirada que tenía en aquel entonces era la de un niño de no más de 10 años de edad, algo bastante cafetillo de provincia y que iba a la gran ciudad que por aquel entonces sobre todo era Madrid, ahora también lo es, y seguimos siendo algo cafetillos aunque claro con esto de las autonomías y demás parece otra cosa, pero yo en aquel entonces era un niño de apenas diez años, e iba viajando con mi padre, cuando llegaba a la estación para mi todo era mágico desde elprimer momento que entraba y pisaba o pasaba por la puerta, no era muy bonita estaba un poco desaliñada pero no importaba, entrabamos por la puerta y en apenas un pasillo a la izquierda estaban los despachos de billetes, y a la derecha una cafetería donde nunca entrabamos, y un gran reloj en el centro de la puerta que marcaba la hora y luego un pequeño cartel indicando el tren que partía, había pocos trenes a Madrid, Barcelona, y alguno que otro regional. Los trenes de Madrid se ponían al principio en la fila uno o anden mejor dicho uno, estaba justo al entrar y ya desde la misma puerta de entrada en la estación se veía, cuando cruzaba la puerta con mi padre ya estaba preparado el tren una fila muy larga desde el inicio se perdía al fondo, y entonces como casi siempre llegábamos con tiempo costumbre esta que tenía mi padre y que ahora me la ha transmitido a mí lo de procurar llegar con tiempo a las cosas, es una buena costumbre creo porque te quita tensión y te permite jugar con los pensamientos, bueno al menos a mí me lo parece aunque en esto como en todo habrá opiniones tan respetables si no más que la de un pequeño servidor, y con esto me vengo a ese tiempo, que era tan bonito ver el tren parado haciendo ruido las maquinas con el humo que salía disparado hacia los raíles, y esos vagones tan grandes, una vez que llegábamos y estábamos allí muchas veces le pedía permiso a mi padre para ir andando hasta el inicio del tren, él me decía que tuviera cuidado, pero tampoco me ponía muchas pegas, por había tanto misterio como ahora que da susto muchas cosas, pero a mí me gustaba ir al principio donde estaba la máquina que dirigía el tren, esta era más bonita si cabe que el resto de los vagones era bien distinta más larga, más grande con dos enormes ventanas en los laterales y sobre todo me gustaba mucho la enorme chimenea que tenía, y me llamaba mucho la atención los faros que tenía eran dos grandes faros que iluminaban fuertemente porque estaban encendidos y preparados para la partida, y allí en lo alto ya estaba preparado el maquinista, tocando todas las cosas comprobando que todo estaba correcto, y había grandes botones por todos los lados o al menos a mí me parecía porque tampoco es que viera mucho porque no era muy alto en esa edad, y no veía, aunque mi imaginación era un torbellino que me hacía ver muchas cosas de las que parece solo la imaginación y la mirada de un niño adolescente solo puede ver, y así con estas cosas, la gente iba entrando y ya se palpaba el bullicio la mezcla del viajero y la persona que lo acompaña a despedirlo, era algo que siempre me gustó mucho, esas eternas despedidas de antaño, parecía que uno se iba y no volvería nunca más y que aquí se acababa todo, eran sonrisas mezcladas con llantos de lágrima, y sobre todo mencionaba mucho la despedida de la persona querida a su amada compañera entre besos y caricias que, aunque en mi corta edad no distinguía de estas cosas sí que ahora pienso que era lo que ocurría.

Mi padre ya me estaba diciendo que me acercara que ya íbamos a subir al tren, y yo obediente me acercaba a él, entonces subíamos al vagón, de segunda clase, yo miraba muchas veces a los de primera que siempre se ponían al principio de la vía y nosotros siempre al final del mismo, y me decía como seria por dentro, algún día entraré y si puedo comprare un billete para ver cómo se va, también me fijaba en la gente y me decía hay van las distinguidas personas que suben en primera clase, aunque tampoco era gran cosa, y mi padre y yo nos subíamos contentos y eso era lo importante a él le supondría un gran sacrificio.

Una vez dentro del tren siempre mirando a los lados para comprobar el asiento y entonces una vez encontrado, subir las maletas claro mi padre a la parte superior, a él le costaba un poco porque era alto el tren recuerdo y no era muy alto, pero la cosa es que siempre todo se colocaba en su sitio y ya uno a sentarse, por supuesto yo en ventanilla siempre y mi padre al lado mío, a mí como a casi todos los niños pienso le gusta la ventanilla, una vez que nos sentábamos pasaba el revisor para clicar los billetes, revisor de los de antes, que ya no existe, con su gorra y su traje trajeado, un pequeño bigotillo y muy amable pasaba, y normalmente el tren a tope de gente, que ya sentada en su asiento y colocadas las cosas en sus sitios empezaban el chismorreo que no faltaba la conversación el saludo tan cortes y vamos, ya que salimos, al fondo el silbato pintando y la bandera roja de partida del tren hasta que no se alzaba todo el mundo quieto y una vez bajada ya empezaba a cantar el pito y rugido de la máquina y empezaba a moverse el tren por los raíles haciendo ese ruido tan característico, que me encantaba, miraba sonriendo a mi padre y él me decía que ya nos vamos, la gente aprovechaba para sus últimas despedidas de los que habían ido a despedirlo, las últimas lágrimas, los últimos adiós, las últimas sonrisas y algunos incluso iban andando conforme el tren se movía y seguían y seguían prácticamente hasta que terminaba la vía, y entonces me gustaba mirar por la ventana y ver el final de la estación y contemplar cómo no a mi granada al fondo la sierra nevada la Alhambra bella y hermosa y la iglesia de San Jerónimo que al fondo se veía entre tanta belleza en su conjunto que ni el mejor poeta y pintor del mundo podrían soñar en juntar tanta hermosura en tan poco espacio que un lienzo parecía para enmarcar en el sueño del recuerdo de este niño que ahora partía para la gran ciudad, y que atrás dejaba su ciudad, y toda esta hermosa estación de tren conforme seguía por las vías marchando y empezaba a partir de ese momento el momento de contemplar el paisaje quedaban por delante muchas horas de viaje, muchas cosas que ver, muchos paisajes dormidos algunos y otros pensando en lo que atrás quedaba y lo que vendría luego cuando llegáramos, las mezclas de los pensamientos nos confunden los sueños y las extrañas sensaciones, yo tenía la mirada limpia de un niño soñador y casi siempre contento, iba con mi padre y era muy feliz de tenerlo conmigo, a mi lado siempre acompañándome a Madrid a la ciudad de mis sueños y de mis penas, por aquel entonces, pero todo era tan mágico, hasta la merienda que tocaba en el camino, porque entonces se comía en el camino se sacaba la merienda que estaba tan rica, y mientras comíamos seguíamos andando y viéndolos paisajes, de mi querida granada y luego todo lo que vendría después la provincia de jaén, Despeñaperros misteriosa, con tanto monte verde y que me encantaba, las paradas eternas que hacíamos algunas veces en mitad de nada paraban misteriosamente el tren, y así seguíamos, mi padre muchas veces después de comer y dejar las cosas en su sitio se echaba su cabezadita y algunas veces empezaba a roncar y yo le un empujón con la mano para que se callara abría los ojos me miraba con esos enormes mofletes que tenía y me sonreía, después volvía a quedarse dormido y así estábamos los dos, yo seguía mirando y mirando y viendo y viendo, y continuaba el tren su marcha y más tarde pasábamos por los llanos de la mancha interminables llanuras, llenas de verdes uvas, me gustaba tanto el contraste con los paisajes desde Andalucía, pero estos me daban alargar los pensamientos eran tan llanos,, al fondo a la derecha ya se divisa Valdepeñas tierra de buen vino, y empieza el Quijote a cabalgar por las vías llevando su particular molino andante en forma de vagón , y después de valdepeñas vendría La Solana que pueblo Galán, pueblo de los galanes, pueblo seco pero hermoso, y su gran torre ya está embistiendo a lo lejos que bonito y sigue y sigue y allí se queda a lo lejos yo mirando para atrás y por supuesto en el momento de pasar diciéndole a mi padre mira La Solana, allí se ve, y los dos a mirar y decíamos pronto iremos, y así seguíamos, la marcha que vendría no muy tarde manzanares, y antes membrilla y después, bueno todos los demás pueblos manchegos ,algunos al fondo a la izquierda quedaban con sus molinos en el monte, otros con sus enormes campanarios, y todos con sus grandes monumentos en forma de uva y vid que tan característico riega estos lares del mundo con ese vino tan bueno aunque yo por mi edad no lo probara, y así continuaba la aventura del camino, dejando la provincia de ciudad real, y pasado por Toledo y también sus pueblos en el camino hasta llegar ya muy tarde muchas horas después y confieso que, aunque por mi edad no era mucho, si cansado de tantas horas sentado, y a mí con lo que me gusta el movimiento también, aunque confieso que me levantaba de vez en cuando iba de un lado a otro del vagón entraba en el servicio que era estrecho y pequeño y no paraba.

Ya se iba notando que poco a poco nos acercábamos, allí en la lejanía se veía la gran ciudad que era y es Madrid, y antes de llegar pasábamos por Aranjuez no por la ciudad que quedaba a la derecha pero si por sus paisajes, y el río, y luego vendría el Cerro de los Ángeles que me gustaba ver, la Cruz enorme y tan majestuoso y frondoso monte, y cuando lo pasaba rezaba un padrenuestro y pedía siempre por qué era muy pedigüeño muchas cosas, y luego más tarde ya la ciudad envolvía estaba dentro de nosotros en un pis pas, y poco tiempo más, empezaba mi padre a decirme sus consejos, y de esta forma la gente empezaba el movimiento, hasta que entrabamos en Atocha, enorme grande alta todo de hierro y vías de trenes que parten a toda España. El tren entra despacio tranquilo lánguido, hasta que finalmente se para, y la gente se levanta y todos al mismo tiempo la prisa entra, coger las maletas las bolsas, el equipaje, y la sonrisa la despedida hasta otra y última mirada por la ventana y todo el mundo corriendo para muchos Madrid es ciudad de paso obligado donde parte otro tren que lo llevara a otro destino, y por eso la prisa de no perder el enlace, para otra ciudad de parada de vida en ella, de trabajo donde no existe en mi querida Granada, para otros el sueño del comienzo de todo de la vida, el ingenuo despertar , para otros la aventura, otros vienen a ver sus grandezas de capital de España donde solo aquí existen cosas que no se pueden ver en otros sitios, y para otros estudiar o volver con la familia, para mi Madrid era la ciudad donde iba a comenzar a curarme de mi enfermedad, era el principio de todo lo que después vendrá, y todo ello caminando por el sueño, la belleza y la ilusión la alegría y el dolor, pero alegre siempre y tener a mi padre como mi particular quijote en el camino que me enseñaba con respeto su sonrisa y su deje de grana, tantas cosas que nunca olvidaré que me marcaron como esta bendita ciudad.

Y llegados a Madrid, mis recuerdos empiezan a pulular por mi cabeza, lo primero que hicimos nada más bajar al andén fue dirigirnos entre el bullicio de la gente a la salida, recuerdo estaba bastante retirada desde donde nos dejó el tren, yo veía con ojos de asombro las grandes galerías de hierro que tenía la estación, después con el transcurso de los años me fui informando que fue inaugurada nada menos que por la Reina Isabel II, en el año 1851, y que fue su primera pasajera viajando hasta Aranjuez, que estaba repleta de murallas alrededor de la ciudad, y que originalmente se denominaba embarcadero, y que un incendio destruyo parte de su estructura original, en fin la historia que tiene es muy larga , y podía poner muchas cosas más de la misma, pero prefiero dejarlo aquí y continuar mi narración porque no escribo esto solo por decir como era sino que sentimientos me producían aquella entrada para mi triunfal a la gran ciudad.

Entrabamos ya por la puerta de salida y dejamos atrás la estación y seguimos el camino que nos conduciría a la posada, hostal donde nos alojaríamos, pero, antes que nada, recuerdo la gran cantidad de coches que circulaban y de gente, los edificios eran enormes y en la plaza del emperador Carlos V había por aquel entonces un gran excalextric, eso me llamo mucho la atención los coches circulaban en todas direcciones.

Había de tantos tipos y colores, me llamaba la atención los grandes taxis de la época y los camiones y las motos con sidecar, y en el centro de la plaza una fuente que se llamaba fuente de la alcachofa, y que luego más tarde fue trasladada al retiro.

De esta forma y contemplando todo con mi padre, al que por cierto todavía no le he puesto nombre y que se llamaba para que lo sepan Manuel, o Manolito como le decían en su pueblo, y también mis tíos, que así lo llamaban e incluso algunos otros también le decían Don Manuel, aunque a mi persona mente me gustaba más el nombre de Manuel, que por su puesto le decía simplemente mi padre o papa era el más pequeño de la familia, nació en el año 1929, en una pequeña localidad a unos 24 kilómetros de Granada cuyo nombre era Acula un pequeño anejo de Ventas de Huelma.

Es un pueblo muy bonito de pocos habitantes, realmente gusta mucho estar en él aunque yo si lo confieso no he sido mucho de ir por allí, bueno al principio si me acuerdo mucho de pasar los veranos en él, cuando estaban las pandillas que nos reuníamos sobre todo por la noche y nos íbamos a la carretera y allí en el suelo cantábamos con la guitarra, a mí en aquella época me gustaba mucho tocar la guitarra e incluso componía canciones, ensayaba mucho y muchas veces ya más mayorcito en mi época de estudiante de bachillerato en el instituto me iba con un amigo mío y tocábamos juntos, he de confesar que por aquella época se ligaba mucho con la guitarra, en Acula tenía mi pandilla de amigos y casi todos los que estábamos éramos familia, eran otros tiempos y me gustaba el bullicio de la gente en ese ambiente tranquilo, especialmente en verano, luego durante el invierno apenas iba, salvo en febrero y enero que me iba con mi padre a secar los jamones que comprábamos en casa ninguno de granada totalmente crudos y luego en la Malaha comprábamos la sal, que luego llevábamos a la casa de Acula, y en una habitación muy fresquita los curábamos poniéndoles grandes planchas de piedra encima de la sal, y luego más adelante los poníamos en unas enormes pinzas para que se curase, era todo un arte, el proceso, pero merecía la pena la recompensa, porque el jamón estaba muy bueno, de aquí mi gran afición siempre a este producto. Recuerdo que iba con mi padre y con mi madre, a la casa algunos fines de semana, y por la noche en la chimenea grande de la casa, poníamos unas brasas enormes y allí asábamos carne o patatas, y estaba exquisito, y por la noche dormía en una de esas grandes habitaciones que tenía la casa, que era la de mis abuelos, y que tenía muchas enormes habitaciones de techos altos y grandes escaleras, por la noche me gustaba asomarme por la torre de la casa y mirar las estrellas, era un espectáculo único, nunca jamás en mi vida contemple tal belleza como las estrellas que veía desde esa torre, o cuando salía por la noche a dar paseos por el campo unas veces solo otras con la pandilla eran una maravilla.

En agosto recuerdo que nos íbamos por la noche a ver si veíamos las lágrimas de san Lorenzo, estas como dice la oración son como los ángeles que brillan en la noche.

Por lo demás tendría tantas cosas que escribir de esta época que me va y viene la memoria, lo mismo vienen mis recuerdos de mis amigos, tíos y familiares que estaban, como de mí mismo.

Un libro podía si escribir de mis tíos de Ácula, que, aunque no los veía mucho porque como ya dije tampoco iba mucho por allí exceptuando los veranos y la época cuando iba a curar los jamones en enero y febrero, época fría del año cuando todo era frío y daba gusto abrigarse y por la noche se dormía de un tirón y te despertabas como nuevo por la mañana al primer sonido de los pájaros que te despertaban al abrir las ventanas y ver ya salir el sol con sus primeros rayos matutinos, salía disparado de la cama y me bajaba por las escaleras a desayunar, y luego como siempre me ha gustado me cogía mi sombrero si era verano y me iba a pasear por aquellos caminos que eran gloria de espigas en verano, y amarillos como el sol radiante. La frescura de la mañana que despierta al más dormido, y el gusto de andar por andar que sé siempre me ha gustado. Era el que más temprano se levantaba y también de los últimos en dormir porque siempre me han gustado en esta época del año tanto la mañana el paseo antes de que venga el calor y la noche para contemplar las estrellas y jugar o bailar o tocar la guitarra o hablar con los amigos que allí tenía. Por la tarde un poco de siesta, aunque tampoco muy larga, eso si la costumbre del pueblo como todos los de los pueblos era la siesta bendita siesta que duraba para muchos cuatro o cinco horas, y que algunos para que fuera siesta era en cama, con el vaso de agua, para mí sin embargo no era un rito que tuviera por costumbre, aunque siempre un pestañazo me ha gustado.

Durante este momento del día verdaderamente sagrado donde los hubiera todo permanecía en silencio, nada se escuchaba eran los momentos del día donde más calor hacía, y el silencio era auténticamente sepulcral, todos absolutamente todo quedaba parado, como el tiempo.

Paseo de las delicias de Madrid

Íbamos bajando la calle después de dejar la estación de tren al fondo, la estación de Atocha, yo no sabía muy bien donde íbamos, eso era cosa de mi padre, pero si recuerdo la calle Delicias, era grande a ambos lados de la misma tenía muchas tiendas, casi todas pequeñas, recuerdo la calle con mucha gente sinceramente era fea muy fea, negruzca, ahora después de tantos años cuando la recuerdo la última vez que pase por ella tampoco está muy cambiada, son de esas calles que evolucionan poco en el tiempo parece que las hicieron y se olvidaron de ellas como de las personas que la habitan, ahora es cierto ha evolucionado la forma del comercio, y otras cosas del tráfico, pero en esencia todo es lo mismo, un aviente gris y rancio se respira, una extraña mezcla de gente pululando por ella, de todas las ciudades vienen y esto es una característica de Madrid donde encuentras gente de todo tipo y paisaje.

Si allí estábamos mi padre y yo bajando la calle y hacia el final de la misma después de unos 20 minutos andando a buen ritmo, me dijo que, si estaba cansado de que ya quedaba poco para llegar, apenas unos metros al final de la calle dejando a la izquierda cogimos una pequeña calle por entonces, aunque ahora es algo más grande, se llamaba tomas bretón y a la altura de la mitad más o menos paramos y dejo la maleta en el suelo. Allí me dijo que en esta casa seria donde pararíamos y efectivamente le dio al timbre y al poco tiempo salió una señora y nos saludó. Mi padre le dijo quien éramos y que veníamos de granada para quedarnos unos días. Entramos en la casa de varios pisos, muy grande y con muchos escalones, tomo nota de nuestros nombres y nos dio una llave para que subiéramos al segundo piso. Aún recuerdo aquellas escaleras porque eran pequeñas y parecía que nunca acababan, en cada planta una ventana, pero no llegaba a ver lo que había fuera porque eran muy altas y yo muy bajo aun, Subimos hasta nuestra habitación era la segunda planta y solo había dos habitaciones, tengo que decir que era una pensión, pero muy familiar más bien una casa compartida con la familia, y entramos en el interior de la habitación que no era muy amplia, apenas tenía dos camas separadas, una ventana, un pequeño balcón y un cuarto de baño en su interior, había un armario empotrado, una mesita y dos sillas, y poco más no era excesivamente grande eso si lo recuerdo igual que los techos que eran muy altos, eso era lo que más me llamaba la atención la altura de la casa en general. Una vez allí sentados dejamos las maletas y mi padre entonces comenzó a decirme la cama en que me acostaría y que nos diéramos un lavado que estábamos cansados del viaje y colocáramos las cosas dentro del armario. Y así hicimos, lo fuimos todo dejando colocado en el interior del armario y nada se quedó en medio, después de todo, recuerdo que mi padre saco algo de comida que llevábamos del viaje y sentados en la mesa empezamos a comer despacio, yo miraba por la ventana y apenas se veía gente, la calle no era muy grande y los edificios tampoco, era en general un ambiente muy tranquilo para estar en el centro de Madrid, incluso me preguntaba que en mi querida granada habría más ruido a esa hora de la noche.

Después de cenar y como no teníamos mucho más que hacer y estábamos cansados del viaje, mi padre me dijo de acostarnos porque por la mañana tendríamos que madrugar, yo le dije que bueno que lo haría y así hice me lave, hice mi pis y enseguida después de darle un beso fuerte me despedí y me fui a la cama.

Por la mañana siguiente nos levantamos, me pregunto qué tal había dormido yo le dije que bien, aunque no era cierto porque había dormido poco y mal, mi padre roncaba mucho y no me dejaba dormir, yo tenía un sueño muy ligero y a poco que oyera un ruido me despertaba y me cotaba luego mucho volver a coger el sueño, pero bueno le dije que muy bien y que íbamos a hacer hoy, él me dijo que nos acercaríamos por el hospital para ver al médico , vale le conteste, cuando tú quieras nos vamos, y así hicimos, colocamos las cosas en su sitio y dejamos todo arreglado.

Bajamos las escaleras y en el piso primero estaba la dueña con una de sus hijas, allí estuvieron hablando con mi padre un buen rato y ya le dijo que nos íbamos al médico para que me vieran, ellas se despidieron muy atentas, y nos fuimos a la calle. Por el camino parecía que la calle no era igual que el día anterior, seria porque no llevaba nada encima o estuviera menos cansado o fuera de día, pero no me parecía la misma calle.

Fuimos a desayunar en una cafetería que había justo en la esquina se llamaba cafetería LAYKA, entramos saludamos y pedimos para mí le dije a mi padre que quería una, Púlela y una tostada, mi padre se reía porque yo entendía que el batido de chocolate era decir Púlela como la marca de mi granada, pero me dijeron que no había y que, si quería otro batido, yo claro dije que sí y eso fue lo que me pusieron. Una vez que terminamos de desayunar nos fuimos a la calle y en la esquina justo al lado de la misma acera paramos y en la parada de bus nos quedamos, me dijo mi padre que teníamos que coger el número 51 y que nos llevaría al Hospital de San Rafael. Estuvimos esperando más o menos 15 minutos cuando llego el bus de color rojo, había una enorme cola de gente que subía y entramos, no había sitio para mi padre ni para mí por lo que fuimos todo el camino de pie. La gente se amontonaba, y en todas las paradas venga a subir y bajar gente, menos mal que un asiento que había al lado se quedó libre y me senté un rato, mi padre no quiso sentarse y me dijo que lo hiciera yo.

Iba mirando las cosas de la calle, aunque tampoco muy atento porque era muy agobiante la sensación que me producía el autobús, por lo que cuando llegamos al destino y mi padre me dijo que ya estábamos, me entro un gran alivio la llegada.

Una vez en la calle cruzamos la acera de enfrente y al fondo se veía el hospital, recuerdo que era grande y no del todo feo, nos acercamos a recepción y mi padre que llevaba siempre una carterilla en la mano con un montón de papeles saco uno de la cartera, y le dijo al recepcionista que teníamos cita con el doctor Miguel Muruera , el mismo comprobó los datos y nos dijo que teníamos que ir al fondo del pasillo y en la sala de espera que nos sentáramos.

Yo no tenía conciencia de nada iba como el que no quería, pero por otra parte no rechistaba mucho, sabía qué hacía y para que había ido.

En Granada cuando empezó mi enfermedad que aún no se sabe cómo fue, era una escoliosis, o desvió de columna como yo decía, según me dijeron se produjo porque me caí de un columpio cuando tenía unos 8 años de edad aproximadamente, no lo sé, pero sí sé que yo cuando nací estaba bien y no tuve ningún problema con mi columna hasta esa edad aproximadamente, fuera esta u otra causa, a partir de ese momento puedo asegurar que cambiaría mi vida absolutamente, pues a partir de ese momento ya empezaron muchos problemas, yo era muy ingenuo como un niño que era y la verdad es que al principio tampoco tuve mucha sensación de lo que me pasaba. Recuerdo que a partir del momento que empecé con los médicos primero fue en Granada iba a una consulta donde me dijeron que tenía un problema serio con mi espalda. Luego más tarde para que me vieran bien me llevaron al Hospital de San Juan de Dios, que ahora es de San Rafael en Granada, allí estuve durante casi un año entero de mi vida, nunca comprenderé cómo es posible que pudiera estar tanto tiempo en aquel hospital, pero así fue, fueron no obstante días felices porque yo sinceramente no me encontraba al principio mal, más allá de sentir una sensación extraña en mi interior cuando me tocaba la espalda, como si algo estuviera salido o torcido en mi interior. Allí estaba con más niños de mi edad que todos estábamos más o menos en las mismas condiciones había mucha gente que entraba y salía del hospital, mis padres iban todos los días a verme y los recuerdo mucho. Allí según me dijo más tarde mi padre, había un enfermero cuyo nombre no recuerdo que fue el que le dijo a mi padre entonces que si seguía en este hospital no llegaría a los 15 años pues la espalda poco a poco se iría poniendo más torcida y llegaría un momento en que me aprisionaría los pulmones.

Este enfermero cuyo nombre no lo pregunte o si me lo dijeron no recuerdo el nombre solo sé que era un enviado de Dios porque gracias a su buen hacer y su sabio consejo mis padres decidieron que no siguiera más tiempo en este hospital, y que me fuera a Madrid al Hospital donde ahora estoy a ver al doctor Luis Munuera

Las cosas evidentemente cambiaron para un niño de ocho años, como no, no solo cambiaria mi situación personal, supe que desde entonces ya no tendría una vida normal hasta que no me recuperara, de la enfermedad, también sabia y presentía que esto no era una cosa que se recuperara rápido por lo que intuía ya en aquellos años de mi vida que esto me marcaría ya probablemente el resto de mi vida, y ahora claro que sí que me ha cambiado todo desde que tuve ocho años de edad, de tal manera que ya mi espalda y yo somos algo inseparable es algo que de pesadilla paso a formar parte como un compañero de viaje mi columna vertebral, parte del cuerpo que más adoro y que más temo que más miro y que más siento, esa columna que como Hércules coge y arrastra esa columna donde me apoyo y se apoya mi cuerpo ahí columna como te quiero y cuanto hemos pasado juntos desde el inicio de mi vida hasta ahora que aún te sigo queriendo. Las cosas cambiaron mucho porque ya desde ese tiempo no tuve una relación fluida con el colegio, entonces tenía que estar yendo y viniendo continuamente de médicos, perdiendo mucho tiempo, si, por lo que empecé primero a ir a un colegio en Armilla, donde estaba mi madre de maestra y por eso empecé en esos colegios, pero como decía no tenía una relación continua y tal vez por eso estos años de mi vida los recuerdo con bastante vaguedad, es como si no hubiera existido ninguna relación que pueda decir con ningún niño de mi edad, eso sí recuerdo anécdotas que me pasaban cuando jugaba a la pelota con ellos y cosas propias de la edad, pero todo son vagas sensaciones. Recuerdo eso si como se preocupaba mi madre que en este apartado y como era maestra se ocupó mucho de mi educación y que no me descolgara mucho del ritmo de clase de mis compañeros y que pudiera pasar los cursos con las mejores garantías.

Tal vez por eso tuve desde pequeño siempre un espíritu soñador, aventurero y muy dicharachero sobre todo en aquellos tiempos, porque no tenía una vida reglada porque para mí no existía la normalidad, porque cuando empezaba a estudiar o a centrarme en algo, lo tenía que dejar, que distinto era la compañía de mi hermano que parecía tan lejano a mí. Él gracias a Dios tuvo una vida sana o al menos a mí me lo parecía, puede que tuviera algunos achaques aunque normales, pero él tuvo lo que a mí me faltaba una cierta tranquilidad propia de los niños que no pasan enfermedades de larga carrera como yo le llamaba, a mí eso no me incomodaba no, no pienses que yo le tenía ningún tipo de envidia ni nada por el estilo, simplemente Dios había querido que así fuera y yo no entraba ni ahora en más debates, a cada cual que tenga su cruz y que la sepa llevar lo mejor posible, yo solo digo lo que pasaba, pero no entraré a valorar o poco el porqué de las cosas que pasaron y pasaron después durante el resto de mi vida. Solo decir que el estudio en los Padres Escolapios, y que era un chico inteligente o al menos estudiosos, que paso bien sus estudios, y tampoco sinceramente tengo muchos recuerdos del conmigo en aquella época, tal vez después tampoco muchos, pero sobre todo en aquella época tengo pocos recuerdos, puede ser también que yo sea un poco despistado que en eso digo y afirmo con rotundidad lo soy y resulte que tenía a un auténtico hermano, pero no lo recuerdo en ese aspecto, sinceramente.

Si sé que, terminados sus estudios, se marchó a hacer la mili que por aquel tiempo existía fíjate una de las cosas que yo por mi enfermedad no pude hacer y ahora no sé si fue bueno o no lo fue, los más orgullosos de la época recuerdo como mi hermano presumían de haberla hecho porque era cosa de hombres, eso, pero yo como no la hice no puedo decir ni una cosa ni otra solo que no la hice. Pero el si la hizo y se fue a Zaragoza allí paso un año y estuvo según creo muy bien. Después se fue a Londres a estudiar, y más tarde se fue a Chicago donde conoció a su mujer, pero antes estuvo estudiando en Madrid, por esto digo que apenas tuve mucho contacto con él, primero porque yo ya empezaba a estar muchas veces fuera de la casa, y luego él estaba desde muy joven ya de viaje para acá y para allá. Bueno la cosa es que fíjate por donde yo estaba cuando iba con mi padre en la pensión que había en la calle Tomás Bretón como ya dije al principio, y luego según resulta fíjate por donde, en un solar que había al lado de la pensión construyeron una casa, y resulta que esa casa fue la que después mis padres comprarían en el piso 3 derecha, que cosas, pues cuando yo ya termine de tanto paseo por las pensiones de aquí para allá mis padres compraron el piso para que luego mi hermano se fuera a estudiar a Madrid,

Yo nada que decir al respecto, que solo Dios sabe el porqué de las cosas, pero él estuvo siempre acompañado de mi padre que conforme yo ya iba creciendo y dejando los médicos a partir de los 16 años de edad aproximadamente, a partir de entonces mi padre iba mucho con mi hermano a Madrid al piso nuevo y allí lo acompañaba y estaba temporadas no muy largas, pero si continúas, por lo que yo a partir de ese momento estuve más tiempo con mi madre. Mi tía rosa y mi tío Joaquín a los que tanto quiero, eran de la solana y entonces como no todo en aquella época tengo pocos recuerdos, puede ser también que yo sea un poco despistado que en eso digo y afirmo con rotundidad lo soy y resulte que tenía a un auténtico hermano, pero no lo recuerdo en ese aspecto, sinceramente.

Si sé que, terminados sus estudios, se marchó a hacer la mili que por aquel tiempo existía fíjate una de las cosas que yo por mi enfermedad no pude hacer y ahora no sé si fue bueno o no lo fue, los más orgullosos de la época recuerdo como mi hermano presumían de haberla hecho porque era cosa de hombres, eso, pero yo como no la hice no puedo decir ni una cosa ni otra solo que no la hice. Pero el sí la hizo y se fue a Zaragoza allí paso un año y estuvo según creo muy bien. Después se fue a Londres a estudiar, y más tarde se fue a Chicago donde conoció a su mujer, pero antes estuvo estudiando en Madrid, por esto digo que apenas tuve mucho contacto con él, primero porque yo ya empezaba a estar muchas veces fuera de la casa, y luego él estaba desde muy joven ya de viaje para acá y para allá. Bueno la cosa es que fíjate por donde yo estaba cuando iba con mi padre en la pensión que había en la calle Tomás Bretón como ya dije al principio, y luego según resulta fíjate por donde, en un solar que había al lado de la pensión construyeron una casa, y resulta que esa casa fue la que después mis padres comprarían en el piso 3 derecha, que cosas, pues cuando yo ya termine de tanto paseo por las pensiones de aquí para allá mis padres compraron el piso para que luego mi hermano se fuera a estudiar a Madrid,

Yo nada que decir al respecto, que solo Dios sabe el porqué de las cosas, pero él estuvo siempre acompañado de mi padre que conforme yo ya iba creciendo y dejando los médicos a partir de los 16 años de edad aproximadamente, a partir de entonces mi padre iba mucho con mi hermano a Madrid al piso nuevo y allí lo acompañaba y estaba temporadas no muy largas, pero si continúas, por lo que yo a partir de ese momento estuve más tiempo con mi madre. Mi tía rosa y mi tío Joaquín a los que tanto quiero, eran de la solana y entonces como no tenían hijos y pocas ocupaciones en la solana pues mi tío ya estaba jubilado como guardia civil y mi tía rosa era ama de casa, decidieron ambos marchar a Madrid, y cuidar a mi hermano, para que no estuviera solo.

Creo que ya he hablado mucho de él por lo que recuerdo, que termino bien sus estudios y después como ya dije se fue a Chicago donde conoció a su mujer vinieron después de un año más o menos para España, desde entonces ya están los dos allí en Madrid, y con dos hijos que tienen Antonio y Manuel. Después en otras líneas de este cuento seguiré me imagino hablando y comentando más cosas de ellos

Contemplaba el camino de vuelta nuevamente a mi tierra a mi Granada, había dejado la gran ciudad por el momento en este primer viaje que me llevo a ver un poco el inicio de lo que luego se repetiría muchas veces, no había sido tan malo como pensaba de momento, solo había tenido tiempo en este prime pensaba de momento, solo había tenido tiempo en este primer viaje de ver alguna alrededores de la estación, el paseo de delicias con sus enormes casas y grandes aceras, esto fue una de las cosas que más me llamo la atención, como eran tan grandes las aceras de la calle o paseo, por los dos lados había mucha distancia y la calle era enorme, estaba acostumbrado a las calles de mi granada que eran mucho más estrechas. Atrás quedo también la pensión donde dormimos apenas dos noches, y todo el ajetreo de idas y venidas en autobús y andando hacia el hospital donde me vieron por primera vez, allí ya con todos los papeles que llevaba mi padre de granada del hospital de san juan de dios donde estuve un año antes, y las pruebas que me hicieron durante esos dos días, me diagnosticaron que tenía escoliosis dorsal, como si mi columna vertebral por dentro estuviera hecha un enorme embudo que circulaba de un lado para otro del interior de mi cuerpo, haciendo doble ese, y que no sé por qué motivos se había puesto de esta forma, aunque pudiera ser por alguna caída lo cual para mí fue desconcertante porque nunca pude pensar que la posible caída del columpio que tuve generara en una cosa tan gorda, la cosa era que me encontraba de esta forma, y que sería necesario en el plazo de unas semanas volver nuevamente a Madrid para que me hicieran más pruebas y decidir qué tipo de tratamiento me darían porque así no podía seguir.

Volví con mi padre en el tren el mismo que ya cogimos a la ida y ahora eso si iba más contento que en la ida porque volvía a granada, y allí me esperaba mi casa, mis amigos todo mi mundo de un niño de 8 años


Fin


POESÍAS RELATOS Y ORACIONES EL ENCUENTRO( Granada a 23 de junio de 2020 PREVIO)


 
POESÍAS RELATOS Y ORACIONES EL ENCUENTRO

Granada a 23 de junio de 2020 PREVIO


Empiezo una colección de poemas y relatos junto a oraciones y reflexiones que he realizado durante el periodo de tiempo que va desde el día 14 de marzo de 2020 hasta el día 21 de junio de 2020, en total han sido 100 días completos en los que salvo los últimos 10 días los demás han sido prácticamente hechos en una situación de retiro no voluntario sino obligado por la pandemia del virus que nos vino a principios del año 2020, pero que hasta el día que empecé a escribir no dijeron nada , aunque ya se intuía.

Creo que una de las cosas que hemos aprendido durante este tiempo es que sinceramente no somos nada porque cualquier alerta nos consume en lo más hondo de nuestra existencia, nos creemos fuertes todopoderosos cuando en realidad somos frágiles y débiles.

Esta colección de escritos solo pretende una visión contemplativa para mí de recordatorio de lo que pensaba en aquellos días y las sensaciones que en mi interior se produjeron. 

No pretenden solo eso y por eso lo escribí con mucha ilusión, no podía dejar la oportunidad única de relatar todo este acontecimiento que en mi interior ocurrieron, algunas cosas o muchas tienen como referente la situación de pandemia y lo que yo iba leyendo sobre todo en la prensa diaria, que me leía continuamente, también en lo que escuchaba en la radio y televisión. 

Muchas veces me fatigaba hasta que en un momento dado decidir cortar con el exterior que estaba ocurriendo para serenarme internamente.

En toda esta etapa ha sido muy importante para mí la PALABRA DEL EVANGELIO, que me ha llevado a una serena paz interior, cada día lo leía y luego después lo comentaba en muchas ocasiones, sin lugar a dudas he llegado al interior de mi corazón estos pensamientos que me han ayudado enormemente entiendo a todos aquellos que hayan buscado otras fuentes de conexión durante estos días pues han sido múltiples las escenas que he visto en YouTube de gente inventando cosas.

 Este periodo de tiempo se ha caracterizado a nivel personal en que he estado la mayor parte del tiempo solo, y me refiero con esto a solo como persona, estuvo mi hijo Arturo durante aproximadamente la primera etapa del estado de alarma es decir unos 15 días conmigo, en aquellos momentos hablábamos aunque no mucho porque estábamos hasta preocupados de encontrarnos y vernos, por todo lo que se escuchaba desde el exterior, era gracioso que solo quedábamos para comer y poco más aunque nos hablábamos desde distintas habitaciones.

Luego decidido irse a la casa con su madre y sus hermanos, yo lo animaba a que lo hiciera no por quedarme solo, sino porque es una casa mucho más grande tipo chale y allí tiene una enorme habitación y podía incluso salir a pasear porque está en el campo, y así hizo y me acuerdo de nuestra despedida sin podernos abrazar y me dijo cuando nos veremos.

Se echó sobre mí una gran pesadez de quedarme solo de repente y sin saber que hacer, fue una penosa sensación de angustia sobre todo pensaba que me podía pasar algo y quedarme en la más estricta soledad, pero poco a poco fui venciendo mis pesadas cargas, y fui entendiendo que era la situación que me tocaba, después de todo gracias a DIOS estaba bien y tenía de todo, pensaba por entonces mucho en aquella gente que no tenía nada que estaba sola y enferma esa si era gente que teníamos que rezar por ellos.

 En esta etapa de mi vida rece mucho, aprendí a orar en el más estricto silencio buscando el interior de mí, la fuente auténtica, aunque nunca termine de llegar a una sensación absoluta.

TUVE no se puede decir una crisis de fe, porque nunca la he tenido siempre he estado fuerte en ese aspecto a fuerza de rezar y encomendarme mucho a la VIRGEN MARIA, que siempre la tuve presente en todas las oraciones particularmente en el santo rosario que todos los días los recitaba dando vueltas por el pasillo de mi casa.

El pasillo de mi casa se convirtió en mi mejor aliado desde el primer momento lo recorría continuamente y con mi móvil controlaba los pasos que hacía, siempre me ha gustado mucho andar y para mí es una necesidad imperiosa, y eso fue lo que más me dolió durante esos días no poderlo hacer por la calle, pero el pasillo se convirtió en ese rayo de esperanza que me llevo a quitarme muchas malas sensaciones. Todo lo hacía paseando a través de él, desde las llamadas telefónicas, las lecturas que hacía, mi trabajo que nunca lo abandone, la música que hacía y todo lo demás, por eso estuve siempre bien físicamente, aprendí a cocinar tranquilamente, a ordenar mis cosas, a limpiar y relimpiarlo todo, y a muchas cosas más durante todo este periodo.

Desde el principio me puse una tarea que debía de seguir con rutina todos los días y eso me dio mucha fuerza porque sabía a cada momento lo que tenía que hacer, lo tenía todo perfectamente sincronizado desde la mañana a la noche y eso me hizo fuerte, trabaje duro durante estos días. 

Tuve mucho contacto sobre todo con mi hija Marina con la que diariamente hablaba, y me contaba todas las cosas que hacía, la ayude en lo que pude con trabajos escolares, y todo fue realmente bien. Durante este tiempo tuve contacto mucho con mi madre y mi hermano sobre todo con mi madre con la que hablaba continuamente y me contaban sus cosas, nunca llegué a tener intimidad total con ella por el dichoso mano libre que tanto le gusta poner a mi hermano.

Tuve contacto con mi grupo de Jesús, aunque descuide muchas reuniones on line que hicimos porque a mí no me gusta eso, que le vamos a hacer, uno es así, tuve contacto con la iglesia de San Francisco, donde espiritualmente me he formado en los últimos días de mi vida particularmente en los cuatro años últimos desde que me divorcie.

Al final de todo cuando pasan las cosas que han ocurrido uno descubre muchas cosas de mucha gente y llega a conocerse más internamente, ha sido especial relevante los momentos de encuentro por la tarde con las palmas en las que nos uníamos los vecinos del barrio que muchos allí nos conocimos

Y bueno no quiero terminar con esta introducción más que decir que lo escrito es lo que he sentido, y tal vez pecan de ingenuidad la mayor parte de los escritos, pero cada línea ha significado mucho para mí, finalmente acabo diciendo que la inspiración de todo son fundamentalmente la palabra de Dios.

También en justicia, quiero agradecer la inspiración de muchos de mis poemas a una persona que prefiero omitir el nombre(pero que ella seguro que si alguna vez algún escrito cae en sus manos lo sabrá, y que desde aquí quiero que sepa lo mucho que siempre la he querido)

A ella seguro, le agradezco mucho, y la tendré siempre presente en mi corazón.


Cien


 Cien

1

cada vez que pienso que ha pasado, increíble el tiempo que empezó, experimento en mi interior el deseo

natural que todo termino 

2

Cuando la noticia de la vida insinúe un tiempo nuevo,

en recuerdo de todos aquellos que se fueron, ni podemos ni debemos olvidados

3

Correrá nuevamente la alegría, invitaremos a pasar la paz ,entonaremos los cantos y los salmos navegaremos hacia el mar de Galilea.

4

Clamaremos entre todos un poema, invitaremos a sentarnos a la mesa ,encenderemos la luz frente a la vela, nacerá una renovada espera.

5

Caminaremos juntos de la mano, iniciaremos el sendero juntos, exclamaremos con fuerza renovada nacerá una vida nueva.

6

Corazón de Jesucristo

Invita a todos que te quieran Entréganos tus yagas 

Necesitamos ser más acogedores

Calendario de la vida


 

DIECINUEVE MESES

Viva la vida viva. 

Que diecinueve meses no son nada  

Son solo diecinueve miradas a un calendario 

Muchas cosas han pasado en este tiempo dichoso 

(Y digo dichoso por lo ocurrido del virus) 

Que por lo demás nos deja o eso esperamos  

Y yo el primero que pase y nunca más venga 

Pero, hay cosas que quedan y que son los recuerdos 

Y estos nunca se pasan ni están de moda 

Son cosas que quedan como te digo  

Gravadas en mi cabeza  

y de allí se deslizan al corazón 

Es una cosa rara que se llama

 sentimiento  

(Como explicarlo digo) 

El sentimiento se mueve por dentro 

Como una estela fugaz 

Te pica y no te deja 

Y no se quiere escapar 

Si lo buscas no lo encuentras 

No te deja de incordiar 

Pero es una bonita señal 

De que algo dentro esta 

Y que ronda por las venas 

Y que sube y baja y queda 

Y se posa y te deja una alegre sintonía 

Estás contento y regusto 

Se mueve sin saber como 

Es como el aire que entra 

Y como el pulmón que no controla 

Es la sangre que hierbe 

Y la luz de la mañana 

Es la primavera tardía 

Es la mirada compasiva 

Y por ello cuando tengo  

este sentirme tan dentro 

Como decirle a mí me parece  

Que se quede conmigo 

Sentimiento  

Y así continuo 

Y engarzo este escrito con otro 

De sentimiento a calendario 

Que no es sino el canto 

De diecinueve meses  

En mi particular calendario 

También en el tuyo 

Pues lo comparto contigo 

Y que empiezo a recitar 

 Diecinueve meses hace ahora 

Y con el mismo aroma  

Que vino ahora se fueron. 

Fueron presagio de cosas  

Que después pasaron 

No fueron días normales 

En el calendario de mi vida. 

Cuando la muerte acechaba 

A mi adorada prima 

después vendría la vida 

Quien diría 

Que mi destino cambiaría 

El calendario es misterio 

Marco con líneas gruesas 

Algunas cosas de mi vida 

Que luego llegarían sin saberlo. 

Noviembre con la muerte acechando 

Dejo  a la vida paso 

Y tú viniste en el momento 

De dos mil dieciocho 

Así lo quiso el destino 

Traicionero y misterioso. 

El calendario marcado 

junto a una cruz un corazón 

Y ahora con aire renovado 

Después de un mes que lo escribí 

Han pasado tantas cosas que uno sueña  

En otra vida con aire nuevo 

El destino tienes esas cosas 

Que parece jugar sentimientos. 

Quien lo iba a decir como decimos 

Que nos conoceríamos 

Y si nos conocimos y seguimos 

Quien iba a decirlo  

como nosotros lo decimos 

Calendario de la vida,  

sentimientos encontrados 

Aromas del destino pasado 

Alegre venida del futuro 

Que conjuga azul con terciopelo 

Sonrisa y llanto terminado. 

La vida nos pasa el aroma 

Alegre porvenir de futuro 

Que antaño no presagiaba 

Aquellos tristes sentimientos. 

Que no presagiaban nuestro encuentro 

Y fíjate como pasa sin quererlo el tiempo 

Y lo que parecía un fugaz encuentro 

Se ha convertido en una aventura 

Que sorprendentemente continua 

Y que no tiene ganas de acabar 

Alegrías ahora vienen y van 

Alegría del presente continuo 

Que anidando dentro está en nosotros 

!! Que cosas más extrañas pasan!! 

Me preguntaba, te preguntaba 

Parece un pequeño sueño 

No sabemos él porque 

Pero si sé que la vida juega 

Sin saber cómo ni entendamos 

Por mucho que queramos esforzamos. 

Parece mejor no preguntarlo 

Para que si está bien  

Bendito calendario pasado 

Que recuerda el día que te conocí 

Y a partir de aquel encuentro  

Unió dos corazones 

 que no se conocían 

Nuestra unión como el sarmiento derramado 

En el corazón de la sirena de la amada y del amado 

Calendario tenemos tan presente 

Como las hojas que paso diariamente 

Del libro del recuerdo y de la vida 

No te olvido y te miro a diario  

Y me pregunto cuál será tu próxima sorpresa 

Que traerás si alguna me preparas. 

Dejaremos a la suerte el destino 

Que solo Dios conoce 

Que pase la hoja del camino 

Que aún me quede recorrido 

Para verte claro, para verte 

Como ya te vi reciente 

Sueño y presente  

Sueño ahora aquí contigo 

Presente todo pienso 

Mañana cuando despierte si Dios quiere 

A si sea ver la nueva hoja de la vida 

Que a ti me lleve el pensamiento 

Y así pasen las hojas una a una 

Hasta terminar el año y verlo 

A ti mi adorada niña guapa 

Y el destino no sea crudo conmigo. 

Que pueda tenerte nuevamente 

En mis manos calendario recurrido 

Sabiendo de antemano lo ocurrido 

Y dejándote a ti tu cometido. 

Que es marcar las líneas de la vida 

Dejando pasar el día contento 

Y yo contigo me comporto 

Como tú conmigo calendario. 

Cada uno sabemos que queremos 

Yo la vida y tu pasar el tiempo 

Así pues, en nuestro camino 

Aquí quedo y sigo 

Y tú allí corriendo. 

Siempre amado calendario 

De la vida y del recuerdo 

Del pasado y del futuro 

calendario 

PALABRAS DEL SANTO

 PALABRAS DEL SANTO

oración

Padre mío,

me abandono a Ti.

Haz de mí lo que quieras.

Lo que hagas de mí te lo agradezco, estoy dispuesto a todo,

lo acepto todo.

Con tal que Tu voluntad se haga en mí y en todas tus criaturas,

no deseo nada más, Dios mío. Pongo mi vida en Tus manos. Te la doy, Dios mío,

con todo el amor de mi corazón, porque te amo,

y porque para mí amarte es darme, entregarme en Tus manos s

con infinita confianza, porque Tu eres mi Padre.

Padre Nuestro(Jesús , Gloria Fuertes , y mi versión)


 

Evangelio según san Mateo Mt 6, 7-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando ustedes hagan oración,

no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho

hablar serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes pues, oren así:


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre,

venga tu Reino, hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación

y líbranos del mal.

Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el

Padre les perdonará a ustedes sus faltas”.

Y esta maravilla

Que estás en la tierra, Padre nuestro, que te siento en la púa del pino,

en el torso azul del obrero, en la niña que borda curvada

la espalda, mezclando el hilo en el dedo. Padre nuestro que estás en la tierra,

en el surco, en el huerto, en la mina, en el puerto, en el cine, en el vino,

en la casa del médico.

Padre nuestro que estás en la tierra, donde tienes tu gloria y tu infierno y tu limbo; que estás en los cafés

donde los pudientes beben su refresco. Padre nuestro que estás en la tierra,

en un banco del Prado leyendo.

Eres ese viejo que da migas de pan a los pájaros del paseo.

Padre nuestro que estás en la tierra, en la cigarra, en el beso,

en la espiga, en el pecho

de todos los que son buenos.

Padre que habitas en cualquier sitio, Dios que penetras en cualquier hueco,

Tú que quitas la angustia, que estás en la tierra,

Padre nuestro que sí que te vemos los que luego hemos de ver, donde sea, o ahí en el cielo.

(Gloria Fuertes)

Y un día puse mi versión particular

mi versión del padrenuestro

Padre mío yo me ofrezco a ti

porque en ti quiero ser, estar y verte quiero que tu seas para mi

en este día el cielo de mi vida.

tu nombre es santo piedad, amor y acto

ven a mí que ando perdido.

tu reino de salvación es el reino que Jesús trajo cuando al mundo vino.

reino de paz y justicia amor que compensa cuando al hermano vea

justicia que yo reparta entre la humilde gente l a caridad se extiende

tu voluntad sea la que yo siga

y que no me arrastre la gente mala

y así ahora y siempre sea en la tierra que piso ahora y al cielo cuando vaya

sí por voluntad tuya sea dame, Señor tomar de tu pan

que me consuela recibirte siempre

eterna alegría mía

reciba como sacrificio tuyo que para eso moriste por todos

que yo te vea diariamente cuando a recibirte me acerque

perdóname señor mis ofensas el daño causado al hermano

la mirada perdida extraviada el no dar lo que se merece

el mirar para otro lado el no estar pendiente

saciar solo mi pena

y olvidar que el hermano merece

el ir a recibirte y olvidarme el daño causado al hermano

Y sin embargo tu misericordia

me perdona, aunque yo no lo pida por qué caigo Señor y te ofendo cuando también al hermano lo hago

perdona a este humilde hijo tuyo

no me dejes que yo caiga nuevamente aunque me levante y me perdones

vuelvo así a caer en el pecado pero yo sé que contigo cuento

si te pido humildad en mis acciones

y finalmente te pido

que me libres de todo mal

que no vaya a lugares distraídos que las cosas no se hacen porque si

que todo tiene un principio y un porque

y que yo no sea quien lo dicte

que tenga voluntad de no ofenderte

nuevamente te pido por qué olvido fácilmente y te doy gracias por todo nuevamente

gracias por escribirte y decirte lo que siento gracias porque yo no escribo esto

Gracias al Espíritu que alumbra este escrito

que con reverencia y agrado leeré continuamente

gracias, Espíritu de amor, en este día y bendito sea tu nombre

y que muera cuando tú dispongas que me lleve a tu amor a la eternidad que contigo soy feliz si tú me llevas

a tu gracia divina de tu reino que así sea y yo lo vea

Llaman a juicio se abre la trompeta


 Llaman a juicio se abre la trompeta 


Suena el sonido de la llamada a la sala, y allí con la toga ya preparada.

El cliente sentado y yo respiro.

Lo preparado, ya esta no queda nada que repasar.

 Ayer el último aliento en mi casa

Las últimas notas escritas

Y ahora solo mirada encima

Esta mañana como todos los juicios vine, tranquilo y sereno pensando

¡! Ya está todo hecho lo que toque ya a la suerte!

De mí no depende, solo la preparación y el arduo trabajo.

Ahora ya todo hecho y respiro

La última llamada, los anteriores saliendo de la sala 

Y en alto nombre llaman a mi cliente

Entro despacio, el compañero a mi lado

 Me dirijo al banquillo y lo paso

Ahora toca el fiscal, me pregunta si hay acuerdo

 El juez con el ojo nos mira para ver qué pasa

Ojalá lo acuerden y me voy antes a casa se pregunta 

Y yo le digo al fiscal que ese acuerdo no lo quiero

Prefiero la lucha, el trabajo que no me den las cosas hechas

Hay que trabajar el tema, hay que pelearlo, tengo a un cliente que lo merece.

 Se lo digo y me dice para adelante en ti confió

Y yo me encomiendo a quien todo lo juzga y no el que está en esta sala.

 Le digo dame fuerzas que no me equivoque que no me despiste

Si sale bien o mal que no sea por mí que sea porque lo merece

 Y así de esta forma comienza nos presentamos

Decimos los nombres y seguimos para adelante

Ahora el turno el fiscal.

Empiezan los turnos, primero el cliente, el juicio lo llevo preparado.

 ¡Genaro tranquilo, vamos a ver que pregunta el fiscal, ! Lo observo!

Tiene cara de mala uva, (no si yo lo decía, este ni lo ha mirado le da igual lo que mi cliente diga, no variara ni un ápice, lo tiene ya sentenciado antes de escucharlo)

Le pregunta mil cosas a mi cliente, y me pisa las preguntas que yo tenía preparadas, que puedo preguntar si todo ya ha sido preguntado. Me da la palabra el juez y yo no sé estoy un poco aturdido será mejor preguntar o callar. Le digo algo que ya ha dicho para que me pare el juez con la impertinente sonrisa o me diga ya lo ha dicho, ya respondido, no sé en un lapsus debo decidir y veo una pequeña salida, sé que no es mucho, pero lo suficiente para que no me diga después que no he preguntado, ¿que hacía en la sala?. Que todo está perdido por mí, entonces afortunadamente me viene una idea, y le pregunto sobre algo rebuscado, pero importante,!! Bien, la respuesta del cliente es coherente, lo miro y lo veo agradable de aspecto, miró al fiscal con cara de igual, total que más da si él ya va con sota, caballo y rey, y el juez, venga sigamos, hago mis convenientes anotaciones en el papel para que luego no despistarme cuando me toque las alegaciones finales y continua ….....

Miro durante un instante a la gente que está sentada. La mayor parte son algunos alumnos que vienen a aprender y tomar notas, (me digo a mí mismo que cuando yo estaba estudiando nunca venía a los juicios). Tal vez pensaba que esto no era para mí, que los juicios en la tele. Yo por aquel entonces me preparaba oposiciones, quería ser notario, (y ya ves, ahora aquí sentado ni notaria ni nada, abogado de oficio y con mi juicio de mes, y peinando canas), . Pero orgulloso eso si de mi trabajo, porque creo lo he preparado bien, lo único que nunca he sido abogado de toga o abogado de clientes o abogado de juicios siempre preferí el arreglo en el despacho o en el bar o donde fuera con el cliente y con el contrario, y por eso hice mediaciones y no me fue mal. Ahora cuando había juicio no me sentaba mal, me gustaba, era toda una experiencia ninguno igual que otro todo como si fueran el primero, y por eso me preguntaba que nunca terminaría de aprender. Yo modestamente creo que nunca se aprende que siempre es el primero y que siempre hay que lucharlo, y no la costumbre de la conformidad como si nada fuera. Salvo aquellos letrados que pedantemente echaban grandes sermones bien pagados, hay que quedar bien de palabra y de gestos y sobre

Todo de recursos y escritos, ya nos conocemos, en fin, continuo, el público sigue expectante, ahora terminado la primera parte, empiezan los testigos …..........

El público sentado hoy toca gente mirando que viene a aprender .( Y yo me digo de mal maestro aprenderéis, yo no sirvo para esto). Pero parece que hoy me sale bien todo y sigo para adelante. Termina el cliente y ahora empieza el testigo y el otro y el otro.........

Y así uno a uno termina todo

A partir del momento final viene las conclusiones. Empieza el fiscal y lo mismo no varía nada de su escrito

(Y yo siempre me digo, claro a este bien que lo atacas y al poderoso te rebajas).

Y ya me dan turno y empiezo siempre gas garreo, siempre la tos que me viene siempre la misma sensación

Todas las notas el balbuceo no me extiendo. El juez venga a mirar y porque a mi prisa y el fiscal hablar y hablar.......

Término el alegato final todo termina, estoy contento.

El juez visto para sentencia, repaso al cliente parece convencido, bien. La gente también mira, y entre tanto guardo tranquilo mis papeles

El juez nos saluda y yo a él. Enseguida empieza a mirar otros papeles, el fiscal igual

Todo acabado me levanto tranquilo de la silla, saludo, y me marcho después

En la puerta los comentarios, parece que saldrá bien, yo lo he visto así, tendremos que esperar, y si no pues recurrimos que para eso están los recursos y seguro que si sale mal lo ganaremos. Tranquilo

Me dice de tomar algo, y yo como costumbre digo que no que tengo prisa o esto o lo otro.

Me despido de algún compañero de sala, y me voy al colegio de abogados y dejo mi toga. Siempre la suelo coger del mismo sitio, todo más o menos planificado es de las pocas cosas que tengo memorizadas cuando llego. El vaso de agua y a la salida otro y otro, y suelo antes de empezar mirar algo la prensa para tranquilizarme algo. Los compañeros entran y salen, algunos son de estancia continua y son fijos, otros se nota es el primero.

Cojo la chaqueta y respirando me marcho, me despido y miro como si no viniera más.

Allí los compañeros hablan y hablan. No me gusta el ambiente, lo veo folclórico y deprimente, "siempre andan con prisas, siempre haciendo cosas, siempre con todo y tanto trabajo y yo con mi juicio del mes, tranquilo me voy".

No me gusta mentir por eso prefiero despedirme y no hablar.

Me marcho a la calle y salgo triunfante por el pasillo que sale. Me despido de la guardia civil que, en el puesto esta, y mientras sale la gente, (está siempre lleno de gente, abogados, fiscales, jueces, y todo el personal pasando por aquí).

Y termino, y salgo miro al cielo. Le digo al buen Dios, que gracias por todo y con esta sensación de medio nostalgia y de gracia,. Me voy caminando tranquilo, normalmente lo hago despacio, con mi cartera, mi chaqueta que la uso en determinadas ocasiones y una de ellas es en los juzgados. Siempre la llevo haga frío o calor y sea cualquier temporada del año. Aunque sea para preguntar algo, siempre tuve esa costumbre, por eso me digo que vengo poco porque soy poco amigo de chaqueta y corbata, pero tampoco me gusta parecer un estudiante de derecho que acaba la carrera, ( por eso vengo poco me pregunto, o también porque nunca me gusto salir y entrar y tirarme la mañana paseando por el juzgado). Aunque al principio si lo hice muchas veces, muchas veces, y de guardias para escribir un libro y largo. Pero eso será objeto de escritura tranquila de otro día, que por hoy aquí lo dejo, que tengo todavía que terminar de repasar el juicio de mañana


Dolor y Pena


 1.- Dolor

Acabo de enterarme de que un compañero ha muerto.

 Fue procurador y trabajó conmigo.

Me llevo mi divorcio y no me lo quiso cobrar

 Era campechano, alegre y gran persona

Hoy ha muerto y sabe como

Estará triste y solo en el velatorio o donde sea 

Porque ahora no se puede ni llorar a los muertos 

Es triste siempre morir, pero ahora más

Nadie te va a acompañar. 

Descansa en paz Germán

No sé si eras católico

 nunca te lo pregunte 

Nunca hablamos de eso

Pero sea lo que fueras 

mi Dios y el tuyo Contigo estará y en volandas ya estarás

 En el cielo compañero

Descansa en paz

2.- Y pena

Si mucha pena mucho dolor

Yo sé que la muerte nos ha de llegar

 Y sé que es un tránsito a la eternidad

 Yo sé que Dios con nosotros vendrá

 Cuando el mundo dejemos

Lágrimas en risas convertirán

 La pena por el amor

Lo sé, pero cuando a uno le dicen

 Que alguien ha muerto

No puedes dejar de pensar

 Que a ti te puede pasar 

!! Dios que soledad cuando Nadie a tu lado esta!!

Que Dios me lleve

Cuando alguien a mi lado esté

Y que no quede Señor 

Como una triste figura 

Que nadie se acuerda 

En soledad

vienes a buscarme...


 Vienes.

a buscarme,

para llevarme a la otra orilla, y yo,

enamorada, soltaré mi remo,

te entregaré mi mapa, te seguiré.

Porqué lo hice?



 Hoy me lleva el recuerdo del último dia cuando estuve en La Solana y concretamente en la Casilla. Esa casa que quiero convertir en casa y que ahora la pobre esta de esta forma tan triste, esperando que alguien se acuerde de ella y la realza en su silueta, que seguro algún dia tuvo, . Cuando todos iban por allí a comer, a beber y a pasar el dia y la tarde y tal vez alguno también la noche. Cuando la casa tenía su vidilla, la recuerdo de ir por allí con mi familia, íbamos de comilona desde la mañana a la tarde," caldereta que buena que preparaban las tías como los mismos ángeles"., y en eso consistía todo el día, comiendo y bebiendo y cantando y riendo y contando las cosas de los abuelos de otros tiempos. Cuando uno de niño escuchaba a los tíos, que eran como grandes enciclopedias de sabiduría y uno se encandilaba escuchando las aventuras que cantaban, las canciones a capelo que decían, y las sonrisas que portaban. Eran

otros tiempos, tan distintos a los de ahora, que esto no se lleva. Pero sin quererlo y como venido del cielo me ha llegado al oído, que la casilla se viene conmigo y yo ahora con esta idea que llevo dentro, quiero homenajear a todos ellos que de niño vi y que luego en el recuerdo, los tendré presentes conmigo cuando a la casilla casa vaya

ola de chipiona


 Hola como la ola Ola que lleva al mar Mar de latidos finos Fino como el azar.

Azar de los atunes que lejos de mi esta la hora de la mañana

que viene la ola del mar.

lleva la niña arena arena de fina playa playita de alta marea marea de agua fina.

Chipiona a lo lejos veo El faro me la recuerda La virgen de regla reza

Y los marineros la cantan

Saluda el monasterio

Francisco sale al encuentro El fraile recibe al viento

Y clara me da su aliento

Febrero mes de ejercicio Mi espíritu se lleva dentro El año de mi refugio

Y yo despierto por dentro.

A ti desde allí te veo

allí desde aquí te siento en ti ya camino dentro mi vida se va contigo

Hola como la ola

 Hola como la ola 

que lleva al mar de latidos finos

 fino como el azar.

Azar de los atunes 

que lejos de mi está 

la hora de la mañana


que viene la ola del mar.

Lleva la niña arena

 arena de fina playa

 playita de alta marea

 marea de agua fina.

Chipiona a lo lejos veo

 el faro me la recuerda

 La virgen de regla reza

y los marineros la cantan.

Saluda el monasterio

Francisco sale al encuentro

 el fraile recibe al viento

y clara me da su aliento.

Febrero mes de ejercicio

 mi espíritu se lleva dentro

 El año de mi refugio

y yo despierto por dentro.

A ti desde allí te veo

allí desde aquí te siento

 en ti ya camino

 dentro mi vida

 se va contigo

Ayer desde la azotea


 Ayer desde la azotea 

un pájaro vi volar

y como si fuera yo mismo

 casi me lanzo al vacío para bailar con él.

Ayer desde mi ventana 

una lágrima vi correr

y como si fuera tu cara me fui para cogerte

Ayer desde la cortina 

vi bailar a una mujer

 y como si fuera danza

me sumergí entre tu piel.

Ayer cuando cogí la lágrima

 estabas tú en su cara

en la piel sumergida 

y como si fuera danza

nos sumergimos los dos

laesteladelanoche

ALPUJARRA

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