martes, 19 de octubre de 2021

persiguiendo a mis fantasmas.

 

EL CASTILLO ENCANTADO DE SAN CARLOS DEL VALLE

 

 

La Casilla a 25 de agosto 2021 Autor Genaro Martín Arroyo

 

“Tal día como hoy, se me ocurrió en uno de mis paseos, cuando me pareció a lo lejos ver el embrujo de una casa en ruinas, una sombra alargada, que  luego resultó ser mi sombra que me acompañaba, y me dije a mi mismo.

–¿Dónde tengo mis fantasmas? -

–¿Dónde están que no los veo? -

       Sin embargo, –¿no sientes que no vas solo?

      Hablas contigo mismo, te cruzas tus pensamientos, sorteas charcos y tiras como algún niño una piedra al rio, para ver si lleva agua, para ver si hace ruido, crac crac!

      Hasta si te paras, ¡oirás un sapo que se esconde entre la maleza!

¡Te paras y! …. salta salta salta! ….. hasta perderlo en la vista.

Sigues el camino. “Seguro vendrán más sombras”, que, bajo tu pensamiento, se hace amigo o enemigo. De esto y de otras cosas más  trataré en este libro que para mí será el primero de verme a mismo”

(No es una biografía, es una obra de ficción, aunque tenga elementos que yo personalmente comparto)

 ¡Espero que os guste!    y

 ¡Gracias, con cariño lo he hecho!

 

–¿Y también, persigues a tus fantasmas?

 

Dedicatoria.

 

A mi querida madre y sobrino que estuvieron conmigo 5 días acompañándome en la Casilla (donde tengo mi Castillo)

 

A mi adorada Cuchi. (Sin ella no hubiera empezado a escribir)

A mis hijos a los que tanto quiero, a pesar de haber sido algunas veces fantasma con ellos, o no dedicarles suficiente tiempo. (Perdón si, así hubiera sido)

Y a todos mis queridos fantasmas, que por ser numerosos no cito, en particular al Grupo de San Francisco de Granada y de Jesús.

Y por supuesto a ti amable lector, (en caso de que algún día alguien lea esto)

 

Y a mi mejor amigo (Jesús de Nazaret), que no es un fantasma, sino un fantástico personaje, Amigo y Compañero de camino

 

Preámbulo.

 

Los lugares descritos en esta narración son auténticos no son imaginarios. Existen de verdad.

Están localizados en San Carlos del Valle, (Ciudad Real).

Una maravillosa zona de la Mancha, que les aconsejo si tienen tiempo vayan a verla porque es un lugar de ensueño.

(Les aseguro que no cobro por la información)

Lo único que puede ser más o menos real, son los personajes que irán apareciendo a lo largo del escrito

(Para personalmente todos son reales)

Y sin más preámbulos. Inicio el escrito, y como decía mi hija cuando era pequeña en sus exposiciones del colegio:

“Espero que les haya gustado” (Y si no, con cariño lo hice)

 

Gracias

 

Cerca de la casilla, hay un terreno, donde el río Azuer pasa.

¡Dicen que hace años era un molino de viento, que el aire se lo llevó!

Ahora queda solo la tierra, la arena y la sombra.

Pero detrás pasa el camino, que me conduce a mi destino.

“Persigo a mis fantasmas,

las sombras que llevo dentro, mis más preciados sentimientos , mis grandezas y derrotas  ,lo que quiero y no puedo”

Mis tormentos e ilusiones

! todo florece dentro!

 El sueño entretiene mi pensamiento

y de puro sentimiento  lo llevo dentro.

No pesan los recuerdos

       si no no sacarlos fuera     mantener en secreto lo que   llevo dentro

  no es una   buena receta.

! Adelante cabalga de nuevo hasta

donde lleve, llegue

que el camino empieza ahora,donde persigo a mis fantasmas!

 

Inicio del relato.

 

Primera parte, el niño y la sombra, y la aparición del hombre del sombrero y del camión viejo.

 

 

Érase una vez, que se era, un pequeño niño, que andaba solitario en la vida. No tenía más compañía que su adorada sombra, la cual le acompañaba de noche y de día”.

Hablaba mucho con ella, cuando salía de paseo, y siempre la sombra le  entretenía.

Le contaba historias, de ayer, y mucho le gustaba escucharla, tal es el punto que caminaba y caminaba, y nunca se cansaba.

Cuando hacía frío se cobijaba con ella, pues le daba mucho calorcito, y le decía:

Querida sombra hoy vamos a caminar menos, porque hace mucho frío, y te puedes resfriar

La sombra le contestaba:

–¿No serás quien se resfríe? -

–Yo no tengo nunca frío, ni en verano paso calor, porque me escondo dentro del suelo y salgo a pasear contigo, pero nunca me enfrió, ni me resfrió.

–!!ACHIS ACHIS!!, estornudo nuestro querido niño. -

–Ya ves si te lo decía yo, que hoy no quería salir a pasear. -

–¡Vale, vale! - le contestó la sombra. Vámonos por el camino de vuelta, y así no pasarás frío, ¡que eres un poquito quejicas!

–Ya lo sé, que soy demasiado refunfuñón, para lo pequeño que soy. - Vámonos pues a casa, y prepararemos un magnífico desayuno, de galletas y rica miel, un vasito de leche, y nos sentaremos a jugar si quieres al parchís. -

–! Vale, ¡vale! me parece una magnífica idea, la sombra le contestó.

Y así de esta manera dieron la vuelta por el camino y llegaron a la casa.

La casa era muy coqueta, no era grande, más bien pequeña, tenía tres habitaciones.

En la primera que estaba a la entrada, había una gran chimenea, preparada para calentarse en invierno, allí tenía puestos los troncos de madera bajo un pequeño baúl, donde amontonaba los troncos de madera, que traía del bosque.

Otras veces, venía un camión muy viejo, con el conductor que le traía algo de troncos de madera, para que tuviera durante todo el invierno.

El conductor del camión, cuando entraba en la casa, le gustaba conversar mucho con nuestro pequeño niño, le contaba aventuras de su larga vida, pues ya tenía muchos, muchos años. Tenía un semblante muy gracioso, una barba blanca, y las orejas soplonas, una gran narizota, que le cubría la cara, y unas cejas, que parecían arcoíris.

 

Las manos las tenia muy grandes. Cogía los troncos de madera con una sola mano y con dos viajes llenaba todo el baúl de madera.

–¡Qué grande tienes las manos! - le decía siempre el niño, y él se reía mucho.

–Si,

siempre las he tenido muy grandes, y la verdad es que me viene muy bien, porque no me esfuerzo mucho cuando tengo que coger cosas, lo único que, al ser tan grandes, son muy incómodas cuando me pica la narizota, o quiero coger algunas cosas que son muy delicadas.

Bueno seguían hablando y hablando durante mucho tiempo, después de todo el hombre del camión como yo le llamaba iba no muchas veces por la casa, tal vez cuatro o cinco veces al año.

“A veces, cuando se encontraba el hombre del camión en la casa, la sombra que era muy juguetona, se escondía detrás de la chimenea, y desde allí le gustaba observar al hombre, (diríase que lo entretenía), como hablaba, los gestos que con sus grandes manos hacía, y sobre todo le gustaba cuando se ponía el enorme sombrero que le cubría la cabeza”.

 ¡Era tan grande que parecían aspas de molinos!

como muy exageradamente le decía la sombra al niño cuando se encontraban solos.

–¿Has visto el sombrero en su cabeza?,le cubre no solo la cabeza, además como es tan grande parece un  árbol que camina desde lejos.

–!Anda anda!, le contestaba el niño a la sombra    ,sí que eres exagerado!

No fíjate y ya verás la próxima vez que venga, y si no te lo crees me pondré justo detrás de él, y verás como la sombra de su cabeza y el sombrero me cubrirán totalmente, que parecerá que somos no una sombra sino todo el campo lleno.

-

–!! Ja ja ja! se reía el niño ante tanta tontería que la sombra le decía.

 

El hombre del sombrero o el hombre del camión, después de un   rato de estar en casa,después de haberle llevado la leña para todo el invierno, se despidió de nuestro querido niño.

–La verdad – le dijo, he estado muy a gusto contigo, hemos tomado unos dulces muy buenos, con leche calentita, y la copita de anís que me has ofrecido me quitara el frío que ya empieza a hacer.

–Si claro, por eso te la he preparado, porque así el frío será menos.

Se rieron los dos, y se despidieron probablemente hasta la primavera, en que volvería nuestro buen amigo del sombrero.

–¡Adiós, adiós!

–Ten mucho cuidado, que los caminos empiezan a estar con el frío  helados, y puedes resbalar

          No te preocupes le contestó, que ya uno tiene su experiencia, de caminar por estos caminos helados en esta época del año, de todos modos, gracias por tu compañía y por tu agradable conversación

 

Los dos se volvieron a despedir, se subieron al camión, que le costaba un poco arrancar. Era viejo como el hombre del sombrero, diríase que mil batallas ya habían pasado, siempre lleno de leña, que traía del monte que estaba no muy lejos de la casa.

Era un camión no muy grande, pero representaba ser más grande de lo que era, por dentro todo parecía chatarra, pues iba dejando las cosas que cogía por el camino, y apenas el hombre del sombrero se molestaba en  limpiarlo.

¡Sus ruedas eran grandes, muy grandes, y un poco agrietadas!…

- Espero que algún día vayas pensando en cambiarme las ruedas, que son mis zapatos, y ya van necesitando cambio

-–Tú solo piensas en tus pies, y no te preocupes de mí, ¡cómo me canse, verás como te dejó algún día tirado en los caminos, y verás como ya te acordarás de mí (pensaba el camión algo enfadado con el hombre del sombrero).

 

La verdad es que siempre pensaba lo mismo, cada vez que salía de la casa de nuestro querido niño, pero luego cuando pasaba por los caminos, se entretenía mirando el paisaje, que le gustaba mucho y le pasaba el enfado, después de todo, (pensaba).

–Es mi única compañía, y si no fuera por el seguro estaría tirado en cualquier camino, o sitio donde van a parar todas las cosas viejas, que la gente no quiere, y entonces no tendría ilusión por seguir y seguir caminando.

-

De esta forma el hombre del sombrero y su viejo camión se despidieron de nuestro querido niño.

_Adiós Adiós-

 

–Ten mucho cuidado, que los caminos empiezan a estar con el frío helados, y puedes resbalar.

–No te preocupes le contestó, que ya uno tiene su experiencia, de camipor estos caminos helados en esta época del año.

–De todos modos, gracias por tu compañía y por tu agradable

conversación. -

 

Los dos se volvieron a despedir. Se subieron al camión, que le costaba un poco arrancar. Era viejo como el hombre del sombrero, diríase que mil batallas ya habían pasado, siempre lleno de leña, que traía del monte que estaba no muy lejos de la casa.

 

Era un camión no muy grande, pero representaba ser más grande de lo que era, por dentro todo parecía chatarra, pues iba dejando las cosas que cogía por el camino, y apenas el hombre del sombrero se molestaba en limpiarlo…

¡Sus ruedas eran grandes, muy grandes, y un poco agrietadas…

–Espero que algún día vayas pensando en cambiarme las ruedas

 que son mis zapatos, y ya van necesitando cambio-

-

…. Tú solo piensas en tus pies, y no te preocupes de mí, ¿cómo me canse?, verás como te dejó algún día tirado en los caminos, y verás como ya te acordarás de mí, (pensaba el camión algo enfadado con el hombre del sombrero).

-

La verdad es que siempre pensaba lo mismo, cada vez que salía de la casa de nuestro querido niño, pero luego cuando pasaba por los caminos, se entretenía mirando el paisaje, que le gustaba mucho y le pasaba el enfado, después de todo, (pensaba)

Es mi única compañía, y si no fuera por el seguro estaría tirado en cualquier camino, o sitio donde van a parar todas las cosas viejas, que la gente no quiere, y entonces no tendría ilusión por seguir y

seguir caminando. De esta forma el hombre del sombrero y su viejo camión se despidieron de nuestro querido niño.

¡Adiós Adiós!!,

-              Hasta la primavera,volvieron a decir una y otra vez, mientras la sombra detrás del niño también se despedía de nuestros queridos amigos. (Aunque claro no la veían), porque solo nuestro querido niño era el único que podía verla.

-

Moraleja:

-

“Tal vez porque no era su sombra, sino una sombra que el niño en su imaginación tenía”.

 

Y colorín colorado esta primera parte del cuento se ha acabado. Fin de la primera entrega. Persiguiendo a mis fantasmas

 

 

Inicio de la segunda entrega.

 

Aventura de la sombra en el bosque. Diálogo con las sombras de los árboles, nuestra piedra del camino y el árbol viejo (representa la magia de la sabiduría la experiencia y sobre todo la ayuda).

 

 

A la mañana la cama virando a la  derecha como si fuera un barco a la deriva, (pensaba), mientras se asomaba a la ventana de su cuarto, en un amigo que tuvo hacía mucho tiempo, años atrás, cuando aún era joven. Se reía por dentro, pues en aquel entonces no tendría más de 10 u once años, (y ahora tendría poco más de 14 o 15).

 

 

–!Vaya cómo pasa el tiempo, ya me voy haciendo mayor, y sigo aquí  encerrado sin ver mundo. (se decía a mismo).

Se acordó de aquel amigo que tuvo por entonces, poco antes de venir al  lugar donde vive ahora. Miraba con nostalgia detrás de la ventana, mientras sonaba fuertemente el sonido del viento, que, por aquella época del año, bien entrado el otoño, se hacía cada vez más fuerte.

 

La casa no era muy grande, pero tenía lo suficiente para vivir cómodamente después de todo; –no viene nada más que el viejo del sombrero, su camión, y alguna vez que otra algún vecino que le gusta  hablar conmigo.

Es un lugar muy solitario, y de una casa a otra hay bastante distancia. El    

sonido del viento parecía traer malos presagios, y era tan fuerte que probablemente no podría salir en todo el día.

Al día siguiente, se despertó como de costumbre el niño pequeño, bien temprano., abrió un ojo, se retorció en la cama y siguio soñando.

–que sueño más placentero-se decía a si mismo.

 

Nuestro pequeño amigo, vivía tranquilamente desde hacia varios años en      

aquel lugar.

“Recuerdo cuando vine, hace unos 5 años.– Se puso a pensar mientras tomaba el desayuno que se había preparado., unas buenas tostadas que  le gustaba poner en el fuego durante algunos minutos, para que se pusieran bien crujientes, luego le ponía un poco de aceite y tomate, se calentaba en un vaso de leche bien calentita, (le gustaba casi  quemarse la lengua), y daba muchas vueltas a la cuchara, porque no soportaba la nata que saliera cuando se ponía la leche.

–No soporto la nata, me dan ganas de vomitar cuando descubro algún trocito.

–¡Pero me encanta la leche que esté bien calentita!

 

Le gustaba ponerse el vaso entre las manos, cuando terminaba de comerse las tostadas.

–Es uno de los mejores momentos del día,–se decía a mismo,., sentarse después de tomarse su vaso de leche.

-

–Hoy parece que toca quedarse en casa, de pronto dijo la voz de la - sombra, que se asomó detrás de la cortina, de la habitación.

 

–Sí eso parece, el tiempo anda un poco raro, de pronto hace un luminoso día, y luego en un momento se cubren unos nubarrones.

-

Son los vientos que vienen del norte, son los peores, porque dan    muy fuerte, y no podemos salir de casa.

–¿Qué tal has pasado la noche? -le dijo la sombra.

Yo he dormido bien, casi diría que demasiado bien., anoche me acosté bastante cansado, y al principio creía que no me dormiría, pero al final cuando me di la vuelta hacia la derecha y junte las manos, como siempre me quede dormido, y sabes he tenido un

sueño que me ha dejado muy pensativo-

 

La sombra se acercó al niño, y se sentó cerca de él, a su lado.

–Yo también he tenido un sueño un tanto raro-

-

–Soñé que iba por el río, andando contigo, estaba todo muy tranquilo, era muy temprano, apenas hacía un rato que había amanecido, pero hacía una mañana muy agradable, de esas

mañanas que gusta mucho pasear-

-

–Íbamos los dos andando, tranquilamente, y yo te pregunté si querías que nos acercáramos al río.

-

–Ahora en esta época del año, si nos acercamos mucho, ¡tal vez podré ver salmones gigantes que suben dando saltos y

chapurreando por el río!

-

–Tú me dijiste:

-

No, no es posible que haya salmones, en esta época del año, solo podremos ver alguna que otra trucha rezagada, que se dirige hacia lo alto del río, en busca de lugares más tranquilos y de aguas más

cálidas-

-

–Empieza a hacer frío, y el agua del río, se volverá dentro de poco tan fría que ya verás como tenemos que cruzar en nada-

-

Con nuestro trineo mágico”.

 

 

Ya estamos como siempre, como todos los años, discutiendo entre truchas y salmones, entre aguas frías y cálidas y sobre nuestro trineo mágico, me contestó la Sombra- Seguimos caminando y caminando.

–Ya estábamos bastante alejados de la casa, y me dijiste:

 

–sombra, vamos a sentarnos un rato, que yo estoy cansado de andar, y tenemos aún mucho camino de vuelta a casa

¡Vale le contestó la sombra! no sin antes chismear entre dientes, porque no quería pararse a descansar.

–¡Después de todo una sombra es una sombra!, no camina como los humanos, aunque lo parezca. Más bien anda como     

el viento, que la lleva, aunque esta sombra parecía más asemejarse a un humano, (pensaba)

! Llevo tanto tiempo con el niño pequeño, ¡que casi un humano me

he convertido!

-

si no fuera porque no necesito vestirme, y comer, todo lo demás que hago es lo mismo que mi amigo el humano-

(Esto parecía contrariarlo un poco) pues, aunque en general todos los humanos que había conocido hasta ahora, incluido el hombre del sombrero, les caían muy bien.

La sombra vio al niño que se había apoyado a un árbol, y se quedó dormido.

Entonces se dijo a misma.

-           Vaya mi amigo se duerme, lo dejaré que descanse un rato, y yo mientras tanto me daré una vuelta por los alrededores, me

fijaré bien en el árbol donde se ha quedado dormido, para no despistarme y perderme-

¡Entre tantas sombras de los árboles!

 

Aquel comentario que hizo, sin duda le hizo mucha gracia;

“Vaya a perderme entre las sombras de los árboles”.

–¿Pero tendrán sombra también los árboles?

Eso hizo que cuando iba caminando se fuera alejando cada vez más del árbol donde se encontraba nuestro pequeño niño, y la sombra a lo suyo.

 

Por aquel entonces, se topó en el camino con una enorme piedra.

–Vaya que piedra más rara y torpe veo, me ha hecho que me pare y

que me dé un golpe con ella-

Entonces cogió a la piedra y la apartó bruscamente del camino, apoyando a un árbol viejo que estaba tranquilamente descansando.

El árbol viejo, cuando la piedra se puso encima de él, le dijo a la sombra.

–¿Por qué has puesto la piedra apoyada encima de mí?

–¿No tienes otro sitio donde pasar que ponerla encima?,! pareces una sombra tonta!

La piedra que estaba apoyada en el Árbol viejo se enfadó con la sombra y con el árbol viejo.

–Vaya parece que estamos entre filósofos, uno de pronto me aparta del camino dándome un golpe en mis “posaderas”, y diciendo que le molesto donde me encuentro.

¡Y el árbol tonto y viejo que porqué me apoyo en él!

 

–Bueno, tengamos la fiesta en paz los tres, dijo el árbol viejo-.

-

–Todo es cuestión de que volvamos cada uno a nuestro sitio, y

sigamos como estamos.

El Árbol viejo que tenía bastantes estrías del paso de los años, tenía, sin embargo, unas raíces muy pequeñitas.

–Si lamentablemente el paso de los años me ha achicado mis raíces, y apenas puedo coger agua del suelo, además cada vez mis hojas

se caen antes, y ahora cuando llega la época del viento, se van perdiendo, y me va dejando seco. (se lamentaba)

 

–No te preocupes le dijo la sombra al árbol, ¿si quieres me acerco al  río, y te traigo un poquito de agua fresquita?, y te la pongo en las raíces para que aguantes hasta la época de lluvia

 

 

–¡Ah, sería fabuloso que lo hicieras!

 

 

La piedra que estaba apoyada al árbol, de pronto pareció dar un salto.

–Yo puedo ayudaros también si queréis. Puedo acercarme a las otras piedras del camino, y hacer un gran tobogán, que llegue al río, y desde allí, la sombra que llame a las sombras de los árboles que hay desde aquí al río, y que soplen tan fuerte que el agua llegue hasta aquí-

 

 ¡¡Que ocurrencia, pensó el árbol viejo!!

 

Sin embargo, no parecía del desagrado ni del árbol viejo, ni de la sombra, y cada uno de ellos se puso en camino. El árbol viejo miraba como la piedra llamaba a las otras piedras del camino, que se juntaban como algo milagroso unas con otras.

Hasta perderse detrás del monte que asoma al acantilado que bajaba hacia el río.

La sombra se fue volando tan lejos llamando a las sombras de los árboles y les

Decía:

                “sombras de los árboles, no os conozco, pero que estáis hay”-

-

–Quiero que vengas conmigo hasta el río, y que desde allí me

ayudéis a “” soplar bien fuerte “””” p ara traer a través de las piedras agua para llevarla hasta el árbol viejo-

 

Las sombras de los árboles iban creciendo, cada vez eran más y más.

 

Cuando llegaron al río, ya estaba el camino hecho, las piedras se habían juntado tanto que parecía:

un” acueducto mágico”, lo que se había producido.

 

–! Vamos, vamos a juntarnos todas y soplar fuerte para que el agua del río vaya atravesando las piedras!

 

Empezaron a soplar tan fuerte, que un pequeño huracán se formó, y fue tan rápido el agua que en apenas un momento subió por el acantilado y bajó por la colina hasta llegar al árbol viejo.

Cuando vio el agua que venía se asustó el árbol. Pensaba que ahora me voy a ahogar, y mis raíces no podrán soportar tanta agua.

–! ¡No te preocupes!

- le dijo la piedra.

 

Conforme se aproxime el agua pondremos unas piedras encima de otra para evitar que te ahogues, y te cubra el agua. Y así lo hicieron

Las piedras formaron un muro, y evitaron que el árbol viejo se ahogara

El agua empezó a caer lentamente entre los muros de piedra y se formó una pequeña balsa de agua.

Las hojas del árbol empezaron a crecer, y las raíces se hicieron muy  grandes.

 

!!Que hermoso me encuentro ahora!

- Dijo el árbol, a las piedras que se encontraban  alrededor de él.

 

–¡Ahora seré la envidia de los demás árboles!

 

La sombra que se había alejado bastante, veía a lo lejos al árbol viejo, que parecía feliz con su nuevo aspecto, mientras las sombras de los árboles se fueron despidiendo las unas de las otras.

La piedra del camino se apartó del árbol y se fue a su antiguo destino Mientras las demás piedras se fueron apartando las unas de las otras.

–¡Amigas hemos hecho algo bueno esta mañana con el árbol viejo, le hemos regado de tanta agua fresca del río que hasta un mocetón parece ahora!

Todas estuvieron felices, hacía mucho que andan solitarias perdidas por el monte, sin cumplir ninguna misión, más que sentirse tristemente abandonadas a su suerte.

Cuando terminó todo, la sombra se acordó de su amigo, y le dijo:

–¡voy corriendo a buscarlo ya se habrá despertado seguro y andará preocupado buscándome!

La sombra vio a su amigo que se encontraba dando vueltas, perdido entre los árboles cercano al lugar donde se quedó dormido.

Lo llamó y cuando lo vio le dio mucha alegría.

–! Por fin has venido le dijo su amigo!

 

–¿Dónde has estado? - le dijo muy preocupado

La sombra le dijo:

–! no te preocupes, me ha ocurrido una aventura formidable!

–Si quieres te la cuento por el camino de vuelta a casa-

-

–¡Vale, vale le contestó el niño pequeño!

 

–Cuenta ¿Qué te ha pasado? -

-

Y de esa forma la sombra y el niño pequeño, se fueron andando por el camino hasta llegar a casa.

 

Cuando llegaron a la casa prepararon una buena cena, encendieron una buena leña, y comieron tranquilamente, mientras la sombra le iba contando al niño su amigo, todo lo que le había ocurrido.

El niño se quedó sorprendido de la belleza del relato que le contaba la sombra, de la solidaridad entre las piedras, de la ayuda de las sombras de los árboles.

“Y sobre todo de haber ayudado al árbol viejo”.

–! Que bien.

–¡La vida da esas cosas, que nos enseñan tanto!

–¿Será un sueño que habré tenido, o realmente habrá ocurrido? (Se preguntaba el niño).

 

Mientras tanto, la sombra se marchó tranquilamente. Ya era muy tarde. Y aunque era sombra y no un humano, había que descansar un poco.

–¿Qué aventura nos traerá el día de mañana? (Se preguntó la sombra)

“Eso trae el viento cuando da tan fuerte, que no se puede salir a la calle.

Entonces la imaginación sustituye a la realidad”.

 

¡Pero qué bonito verdad!

 

_Hasta mañana. - le dijo la sombra al amigo-

 

–Hasta mañana-

 

Mientras tanto, la noche caía despacio, muy despacio, lentamente, y el viento se calmó.

 

Fin del segundo relato de Persiguiendo a mis Fantasmas

 

 

Moraleja.

 

 

Puede ser que la imaginación sustituye a la realidad, y otras cosas que al comienzo dije.

pon el resto,

 

 

“y luego en mi blog me dices-

 

¡¡Lo espero, sino !!qué sentido tiene escribir solo para mí!

Continuará….

 

Inicio de la tercera entrega persiguiendo a mis Fantasmas Trabajo en el tejado. Diálogo entre el niño y la sombra, y comienzo de

la aventura con el cántaro de agua.

 

-Buenos días-

 

–¿Qué tal amanecemos hoy perezoso, no paras de reconocerte en la cama, y ya el día está terminando?

¡Que exagerado que eres!, solo me he quedado un poco más de lo normal durmiendo,

–pero ahora nos ponemos las pilas y empezamos la faena-

–¿Qué tenemos que hacer hoy? - le dijo el niño a la sombra

–Recuerda que tenemos que ver el tejado, empieza la época de lluvia, y hay algunas rajas, que debemos tapar

El año pasado no las tapamos cuando debíamos, y ya ves los problemas que tuvimos,

–¿Te acuerdas?

–¡Claro que si, como poder olvidarlo!

–Estuvimos un día que por poco nos ahogamos. Cuando cayó aquel

horrible relámpago-

-

–No me lo recuerdes contestó la sombra, fue tan grande, que

iluminó toda la casa-

Parecía la noche el día lo más horrible fue que no parecía sombra-

–¡Claro te convertiste por un momento en humano!

–! ¡Bueno no fue para tanto!

–¿Cómo que no, aún recuerdo los gritos que dabas?

 

 

!!!!!!! Ohhhhhhhhhhh!!!!!!

 

 

–Solo te hubiera bastado ponerte una bata blanca de las que tengo en el baúl y te hubieras convertido en el fantasma de mis sueños-

 

 ¡Que exagerado te pones algunas veces! - le contestó la sombra.

– Como sigas en ese plan, te prometo que algún día por la noche, me pondré la bata y pasearé por la casa, ¡gritando!

 

–!!!! ¡Soy el fantasma que te persigue!

–!!!Soy el fantasma que te persigue!!!!!

Y así estuvo durante un buen rato la sombra

–Vale, mi querido sombra fantasma, ya va siendo hora de que

tomemos algo de comida-

-

–¿Qué te apetece? - le dijo el niño a la sombra

–Ya sabes que me alimento del aire fresco cuando viene, o de calorcito en el verano, con solo respirar fuerte constante varias

veces me reconforta-

! Que suerte la tuya.!

–Eres vago hasta para eso, yo por el contrario necesito, al menos comer tres veces al día

–Los humanos sois muy extraños, porque necesitas tantas veces comer, si solo con hacerlo una vez por la mañana, sería suficiente

-

–Nosotros gastamos muchas energías durante el día, y por eso necesitamos comer al menos tres veces-

-     Bueno, le contestó la sombra, y yo he visto algunos humanos que están todo el día dale que dale, y además comen cosas muy

extrañas, por ejemplo, el hombre del sombrero-

-

-     Ya lo sé, cada vez que viene le tengo que preparar una buena ración de carne, y bastante vino que preparó, y nunca se conforma

hasta que se toma sus copitas de anís, entonces la narizota se le pone roja, y ya que anda bastante contento-

!!!je je je!!. - empezó a reírse la sombra


-     Bueno al menos yo no tomo nada de vino ni anís, aunque si empieza luego a hacer bastante frío, dicen que una copita por la mañana calma mucho el frío y te pone hecho un “Toro Miura”.

-

-     Ya lo que faltaba, que tú también te pusieras piripi, por las mañanas, para que tuviera que estar pendiente de ti todos los días-

-

-         No te preocupes, solo será algún día que otro, cuando haga mucho

frío-

-

-         Dicen que, en las aldeas del norte, es costumbre tomar sobre todo los hombres una o varias copas antes de salir al campo, a trabajar,

hace tanto frío, que les apacigua mucho-

-

.-Si ya lo sé, pero yo salgo y nadie me dice que me tome una copita de anís

.- Claro es lo que a ti te faltaba, tener una sombra borrachuza.

.-Bueno no me tientes que todavía lo liamos y nos ponemos a bailar.

Mientras seguían con estas y parecidas conversaciones que como se puede ver son muy instructivas, el tiempo iba pasando, y nuestros queridos amigos después de un buen rato, se pusieron a mirar el tejado.

! ¡Ves ya te decía yo! - que los tejados andaban bastante mal, tendremos que repasarlos despacio

 

- Tendremos que acercarnos al río a coger unos cántaros de agua fresca, y después nos acercaremos al monte a coger tierra para amasar., cuando lo dejemos todo preparado lo pondremos en la

entrada para que se caliente un poco.

-     - Hoy parece que va a hacer calorcito y eso ayudará mucho a

nuestro trabajo-

-          Vale pongámonos en camino, el tiempo pasa rápido y antes de que vengan los nubarrones del norte, ¡tenemos que tener preparado nuestro tejado-

 

 

Inicio de la cuarta entrega. Persiguiendo a mis Fantasmas

Continuación de la anterior aventura del cántaro de agua, en la que aparece el personaje de los dos pájaros Cartín, y Tero, ¿o uno sólo?

Bueno lo iremos descubriendo, en el relato.

 

Primera aventura, presentación y ayuda en la reparación del tejado.

Segunda aventura, aparición del árbol mágico y del siniestro viento huracanado, que se cree superior a los demás.

Tercera aventura, la ayuda nuevamente de nuestros queridos pájaros.

Y final feliz, sobre todo porque el siniestro huracán se convierte en una agradable brisa de verano, o de otoño, y el árbol mágico ayuda a nuestros amigos.

 

“A lo lejos, pasando por el camino, mientras se acercaban al río, iban volando dos pájaros uno se llama Carpín, y el otro Tero.

Carpín, y Tero eran dos pájaros muy trabajadores y les gustaba mucho trabajar en la madera de los árboles.

Cuando vieron desde el cielo al niño, le preguntaron.

¿Qué haces por el camino sólo?

¡El niño le contestó! no estoy solo voy con mi amiga a la sombra!

Carpín, miró de reojo a Tero, y este al ver la respuesta del niño, le dijo:

-      ah sí, bueno debe ser que desde el cielo no veo sombra, me acercaré a la tierra, al lado tuyo, para ver qué veo-.

El niño entonces muy dicharachero, se enfadó con el horrible pájaro del cielo, y le dijo:

 -    como que voy solo, si con mi sombra voy. Creo que necesitas unas

buenas gafas-

-

Carpín se acercó al niño y le dijo:

-         nosotros vemos muy bien, siempre estamos volando por el cielo a gran altura, o nos subimos a la copa de los árboles, y desde allí

hacemos muchos agujeros. Es nuestro trabajo.

¿Por qué nos dices que vas con una sombra, si no vemos más que un niño solitario con un cántaro en la mano, yendo al río?

-         Claro le contestó el niño. Voy con una sombra, lo que pasa es que

no la podéis ver-

! ¡Solo yo la veo!, pero es verdad lo que os digo.

Los dos pájaros pensaron que el niño solitario estaba un poco mal de la cabeza, y no quisieron enfadarlo, tan poco tenía en definitiva tanta importancia, si iba o no acompañado.

¿Dónde dices que vas, le preguntaron?

-         Voy con un cántaro al río a por agua, para llenarla y llevarla luego a mi casa. Quiero hacer una buena masa con tierra de mi jardín, y

luego la pondré al sol, para que se vaya poniendo dura-

-

¿Ah y para qué necesitas poner la masa dura en tu casa, le preguntaron?

-         Pues queremos la sombra y yo, bueno ya que no me creéis, quiero ponerla en el tejado, para tapar los huecos que hay. Empieza dentro de poco la temporada de la lluvia, y si no lo hacemos,

(bueno hago), se mojará toda la casa-

-

-         Lo que pasa es que vas a tardar mucho tiempo, le contestaron los

dos pájaros carpinteros-

-

.-Si ya lo sabemos, (bueno ya lo sé), le contestó el niño, mirando de reojo a la sombra que se partía de risa, con tanto cambio de yo a ustedes.

 

(Mientras tanto la sombra no paraba de saltar y saltar, poniéndose delante de los dos pájaros). Cogía de vez en cuando una ramita de un árbol, y se la ponía delante de los ojos y del pico de los dos tontos pájaros, los cuales, revoloteando por las ramas, que le ponían pensaban, horriblemente que algo les estaba sucediendo, pero no sabían que podía ser)

.-Si ya que es un poco rollo, siguió diciendo el niño a los dos pájaros,

¡pero! queque puedo hacer si no! Si tuviera una tubería, podría llevar el agua desde el río hasta mi casa, pero

¿Dónde encontrar algo que pueda servirme?

Los dos pájaros, se ofrecieron a ayudar al pobre niño que seguía andando por el camino, ya estaba cerca del río.

Cuando llego al rio, la sombra comenzó a sacar agua del río, y ponerla en el cántaro.

Cuando los dos pájaros vieron que velocidad se llenaba el cántaro, empezaron a murmurar entre ellos.

¿Cómo es posible que el cántaro se llene tan rápido, si apenas el niño coge agua del río?

El niño que veía como los dos pájaros murmuraban entre ellos, asombrado, les pregunto:

¿por qué murmuráis?

Ellos le contestaron sorprendidos sobre

¿Cómo era posible que se llenara tan rápido el cántaro de agua?

- y él les dijo:

-         bueno es mi sombra que me ayuda y tiene una gran fuerza, por eso el agua la llevaré pronto a mi casa.

En un pispas, se fue devuelta para la casa con el cántaro y de la misma manera dio la vuelta y volvió a llenarse el cántaro de agua, así así una y otra vez, mientras la sombra corría y corría, con el cántaro. Y los dos pájaros desde el cielo, veían un cántaro que se movía solo.

! ¡Que nos está pasando! - se decían uno a otro.

 

¿No es posible que el cántaro se llena solo, y se vaya camino de la casa?

El niño se partía de risa cuando veía a los dos pájaros atolondrados. Y se burlaba de ellos

-      veis como no me creéis, cuando os dije lo de la sombra-

-

Al final de tantas y tantas vueltas, los dos pájaros tuvieron que reconocer que el niño tenía razón, y ellos se habían comportado mal con él al no creerlos.

-     No os preocupéis. Yo también veo un solo pájaro cuando miro al cielo en vez de dos, y tampoco os he creído, le contestó el niño-

¿Cómo es posible? - (Se enfadaron los dos Carpín y Tero).

-     Somos dos pájaros y no solo uno como dices-

Entonces ¿porque os llamáis Carpín y Tero, cuando un solo pájaro se puede llamar carpintero?

(La sombra se partía de risa cuando escuchaba los comentarios irónicos del niño). Nunca pensó que tuviera tanto ingenio.

! ¡Vale queríamos ser agradables contigo!, y ya vemos que eres un bocazas, nosotros hemos aceptado nuestro engaño, pensando que no había tal sombra, y tú nos devuelves el comentario con el dichoso nombrecito.

Como ya había terminado todo el trabajo que se proponen el niño y la sombra, decidieron descansar un rato, antes de ponerse manos a la obra con el tejado.

Cuando termino de descansar un rato, le dijo el niño a Carpín y Tero

¿Queréis ayudarnos a poner en el tejado la tierra?

Los dos se alegraron mucho, y les dijeron:

-      antes de que pongas en el tejado la tierra, podemos dar con nuestro pico en la madera, y poner un poco de paja que hemos

encontrado volando por el cielo-

! ¡Ah me parece una maravillosa idea!, la que decís.

 

Los dos pájaros se fueron dando vueltas en zig zag, y recogían la paja de un campo, que estaba unos metros más allá de la casa

! ¡Qué bien se ve todo desde el cielo!: le decía Carpin a Tero.

Nosotros tenemos la suerte que no tienen los humanos, ellos siempre van andando con esos pies horribles que tienen, mientras nuestras bellas alas, subimos y bajamos, y nos metemos por todos lados.

-     Ya ves le contestó.

-

-         Además, podemos también andar como ellos y saltar de un lado a

otro-

-     Y también podemos cantar, silbar y jugar-

-

-     Claro-

-

-         Bueno vamos a coger la paja que se nos hace tarde y tenemos que

descansar-.

 

 

Con tanto chismorreo de los dos tenores, despistados, se levantó un aire feroz.

-     ¿Has visto que aire hace?,

-         ¿es nuestro principal enemigo, tendremos que dejar de ir a por la paja, y quedarnos dentro de un árbol-

-     Después de todo, el niño y su amigo, se encuentran en su casa recogidos y no lloverá. Solo hace viento le contestó el otro pájaro

que antes iba cantando como un tenor-

-

Se refugiaron dentro de un árbol, mientras el aire feroz empezaba a dar golpes y golpes, a tal punto que las ramas del árbol empezaron a temblar de susto, y los dos pájaros más asustados aun dentro del árbol.

¿Ves como no podemos presumir de nada? - le dijo Carpín a Tero.

-         Ellos seguro en su casa, con sus buenos pies se pueden desplazar, de un lado para otro, y con sus fuertes manos cerrar la puerta de

 

una patada, y que les hace falta tanto canto, música y subir y bajar al cielo como nosotros-

Llevas razón le contestó tero a Carpín.

-          ! ¡Dime de qué presumes y te diré de qué careces!, según dice el sabio refranero. (Que quiere decir que no puedes decir que eres más que nadie, o más fuerte, o más alto o más guapo o más listo,

porque de qué te sirve si hay otras personas con cualidades distintas que son más felices)-

-

-     Ya estamos comentando el refranero, costumbre que tienes de

decir y luego comentar-

-

Los dos pájaros se quedaron toda la noche desvelados, mientras el aire feroz se iba calmando y alejando hacia otros lares.

-         ! ja ja ja!.- decía el aire a los dos pájaros y a las ramas del árbol, que

poquito valéis! -

-

“Cuando yo me pongo, a soltar aire, enseguida os asustéis y huir corriendo, os escondéis entre las ramas de los árboles y las ramas empiezan a resoplar aullidos de dolor”

 

! ¡Bravucón!

Te crees más fuerte que todos los seres de la tierra, porque soplas y tu poder te hace un gigante.

Pero ¿Qué ocurre cuando vienen los vientos que contigo se enfrentan en lo alto?

¿Qué ocurre cuando te desinflas?

¿Qué ocurre cuando dejas de resoplar?

En que te conviertes, si no en una suave calima, o viento fino que solo da aire a los humanos, y a nosotros jugueteo entre tu piel.

 

! ¡Vaya!, no había caído en eso: le contestó el aire huracanado.

Cuando ya iba de retirada, porque en efecto otra masa de aire más alta y más fuerte iba consumiendo poco a poco.

!¡Qué desdichado soy!:

le dijo el aire huracanado que ya no lo era, cuando comenzó a desinflarse.

 

-     Bueno no te pongas triste, piensa que siempre habrá alguien o algo, más alto, más fuerte, más inteligente, más sabio, más viejo y sobre todo más feliz que tú, y a nosotros nos pasa lo mismo, antes nos reímos de un niño y de una sombra, y pensábamos que eran

unos insignificantes humanos, y sombra o lo que sea de un humano-

-

Por ello nos refugiamos en el árbol cuando tu viniste, y dejamos la paja para otro momento, descubrimos también que las hojas del árbol estaban nerviosas con tu presencia, y nos dio pena porque nosotros nos cobijamos dentro del árbol, mientras las hojas estaban fuera a la intemperie.

Todos poco a poco se fueron despidiendo. El viento convertido en aire se fue de camino volando, despidiéndose de ellos, prometiendo que nunca olvidaría la lección de los dos pájaros, y las hojas del árbol también le dijo que ellas seguirán unidas a su amigo el árbol viejo, (que anteriormente se curó), y sus hojas se fortalecieron.

! ¡VAMOS!:

-     dijeron apresurados los dos pájaros-

! ¡Tenemos aún mucha faena!

Mientras nuestros dos amigos, el niño y la sombra estaban en la casa esperando a que vinieran los dos pájaros

Se decían el uno al otro:


! ¡Ves si les hacemos caso a estos dos bobalicones! que se fueron hace horas diciendo:

-     Que vendrían enseguida a traernos la paja:

-            No te apures si no la traen, mañana nos ponemos a la mano y la

dejamos terminada-

-     .

Al cabo de un rato, aparecieron por el aire los dos pájaros trayendo un gran cargamento de paja, cuando los vieron nuestros amigos empezaron a decirles: poner la paja encima del tejado.

Los dos pájaros desde el cielo fueron soltando la paja encima, y se recubrió todo el tejado de paja amarilla.

! ¡Venga ahora nosotros empezaremos a poner encima la masa, y en un momento quedará todo maravillosamente acabado!

Desde el cielo se veía la casa amarilla y el resto de un blanco reluciente.

Los dos pájaros cuando terminaron se despidieron de nuestros amigos, los cuales estuvieron muy agradecidos.

 

! ¡Volver pronto, volver!

 

 

-      Que os esperamos para comer y darnos un baño en el río-

Y se fueron muy contentos nuestros dos amigos que desde lo alto iban silbando y cantando y revoloteando jugando entre el aire que dulcemente soplaba.

 

 

Inicio de nuestra quinta entrega Persiguiendo a los Fantasmas Relato más extenso, en el que aparecen entre otros personajes:

La fuente mágica de agua, los deseos que se cumplen, si los pides con fuerza, las hojas secas, el árbol verde, el hombrecito siniestro.

 

Relato de la primera aventura, donde aparece el nombre del niño, y las preguntas.

Relato de la segunda aventura, juego de la sombra con el niño, y camino a la fuente Encantada

“A la mañana siguiente, salió temprano nuestro pequeño niño (se dijo):

- Hoy saldré a dar un paseo en busca de una piedra que me dijo la sombra encontró un día debajo “del árbol verde”, que está a la orilla del camino de la fuente-

 

Se puso en camino, la mañana era preciosa e invitaba a andar.

Al llegar a la fuente, se encontró sentado a un hombrecillo, con el pelo blanco y una gran barba que le llegaba hasta la barriga.

Tenía un traje azul marino del color del mar, y lo que quedaba del pelo, era muy poco, apenas unos pocos y encorvados que le rodeaban toda la cabeza.

Sus ojos eran grandes como dos luceros, de color negro azabache, y una nariz puntiaguda, donde le salía un pequeño grano en la punta de su nariz puntiaguda.

Las orejas son tan grandes como aletas, y las manos por el contrario eran muy pequeñas, como los pies. Diríase que no había sufrido mucho durante su vida, porque eran blancas y sin ninguna arruga.

Al contrario de su cara que ya denotaba una gran edad. El niño se asombró al ver al anciano sentado en la fuente. Y cuando se le aproximó a la orilla de la piedra donde

estaba sentado, al verlo le preguntó:

 

¿Buenos días, señor, qué hace usted sentado en la fuente?

El anciano le contestó al niño.

-         Buenos días-

-

-            ¿Quién eres?

-

El niño le dijo:

 

 

-         Estoy de camino hasta la fuente y que había venido a beber agua y

a pedirle un deseo-

¿Cómo es eso?:

-le dijo sorprendido el anciano-

-      Si, esta fuente tiene una extraña virtud, y es que nunca jamás se seca, y cuando te acercas a ella, el agua cuando te mira se pone a moverse, y te ves reflejado en ella con la cara que a ti te gustaría. Luego si le pides un deseo, se cumple si vuelves luego 3 veces más a la misma hora y día, y le traes una pequeña rama de olivo seco-

-

El anciano se quedó algo sorprendido de la respuesta del niño y de la ocurrencia que tenía al decirle lo que le ocurría a la fuente. Nunca en su vida había escuchado tal cosa a pesar de que era asiduo acompañante a este lugar.

Pero por no contrariar la ocurrencia del niño, le siguió lo que pensaba, era un juego de ocurrencia de un niño con gran imaginación.

¿Cómo te llamas?:

el anciano al niño le dijo.

El niño le contestó:

¡nunca me han llamado por mi nombre!

¿Cómo es eso, todos tenemos un nombre?

 

-     Yo por ejemplo me llamo               Soplón”. -

-

! ¡Que nombre más gracioso, comenzó a sonreír el niño!

El anciano le dijo:

-         que cuando era joven, hace más de 100 años. Un día paseando con sus padres, se cayó en un agujero que había en el campo, y el pobre se quedó varios días en el interior del pozo, los padres estaban muy preocupados, al ver que no podía salir del pozo-

El niño vino a soplar y soplar a las piedras, pues tenía unos grandes pulmones, de pequeño, se reía un poco tiernamente cuando lo contaba.

-         Ahora fíjate como estoy. -

-   Y continuó su relato.

.- Vaya estaba tan angustiado que lo único que podía hacer en aquel momento era soplar y soplar, pensando. Si soplas muy fuerte hacia arriba iré haciendo un surco cada vez más grande, hasta que la tierra que me impide salir, se vaya saliendo fuera del pozo-.

Mientras los padres estaban fuera con otras personas que se acercaron al pozo, vieron asombrados que, con la fuerza de sus pulmones, la tierra comenzó a salir fuera del pozo.

! ¡Ya casi lo has conseguido!: le dijeron desde fuera

-      Sigue un poco más soplando y veras como enseguida sales del

pozo:

-     ¡le dijeron!

Al poco tiempo salió dando un gran brinco del pozo, y los padres y los amigos que se acercaron preocupados se sorprendieron de la fuerza que tenía en los pulmones a pesar de lo pequeñito que era el niño: con qué fuerza soplas le dijeron. Desde entonces me pusieron el nombre de “Soplón”.

Cuando terminó la aventura el niño comenzó a reírse a carcajadas tan fuerte tan fuerte, que hasta el agua de la fuente comenzó a removerse con gran fuerza.

 

! ¡No sigas dando voces!, porque va a salirse el agua de la fuente y no podremos beber en el futuro, a pesar de que según dices siempre hay.

El niño se cayó ante tal comentario, y siguió diciendo:

-       que cuando era pequeño sus padres le pusieron el nombre de “Juan”., y así él cree que se llama, pero que sus padres murieron muy pronto, y desde entonces está solo, y nadie lo llama por su nombre, y como es un niño pequeño todavía, así lo suelen llamar-

-

(En realidad el niño se llama “Juan”., pero por no llamarlo nunca por su

nombre sería “Juan sin nombre”, o simplemente nuestro pequeño niño)

Entonces:

¿Dices que vives solo?:

le preguntó el anciano al niño, este le contestó:

-   bueno en realidad no vivo solo, en la casa donde vivo, está una sombra conmigo-

El anciano se quedó muy sorprendido, al escuchar semejante comentario.

¿Cómo vive una sombra contigo?

¿Te refieres a tu propia sombra que cuando vas andando te acompaña?, pero es un reflejo de ti mismo.

 

-     No no, es una sombra que tiene vida propia, no es la mía

-

-      A veces, se ríe diciendo, a su propia sombra cuando se junta con la

otra-

Es una sombra que encontré un día en el camino y desde entonces me acompaña allí donde voy.

(Al poco el niño se puso a pensar un instante)

 

-     anda y que raro que no esté aquí conmigo, ni esta mañana haya

salido conmigo a la fuente-

-

El anciano pensaba. (Este niño tiene exceso de imaginación, primero me contó lo de la extraña fuente, y ahora me cuenta lo de la sombra que los acompaña a todos lados pero que no es la suya).

! ¡Bueno seguirá con su juego!

El niño entonces le comentó al anciano.

-     Si, la sombra que te digo es muy buena, siempre me ayuda, y estoy

muy contento con ella-

-

-     Además, cuando me duermo por las noches se queda conmigo y me acompaña hasta que cierro los ojos, entonces muchos días, aparece en el sueño la imagen de mi madre y de mi padre, y

empiezan a hablarme de muchas cosas-

-

El anciano se quedaba mirándolo tiernamente, mientras el niño le decía muchas cosas de sus padres y de lo feliz que estuvo con ellos, antes de que partieran, (según dicen a un lugar que se llama cielo), ¡que aseguran! es una maravilla de sitio, grande muy grande, donde todo es calmo, amor felicidad, ¡y cariño!

! ¡Algún día iré con ellos!: le dijo el niño al anciano y estaré el resto de mi vida felizmente acompañándolos.

El anciano seguía mirando al niño, mientras este seguía su relato.

-     Mi madre dice antes de dormirme definitivamente, que no me preocupe, que la sombra me acompaña todo el tiempo para que no

me pase nada. Y de esta forma ya me quedo dormido, y con mi sombra al lado de mi cama duermo-

-

!!Qué bonito, (pensó el anciano). ¡Verdaderamente es un Ángel este niño!

-         Verdaderamente es un Ángel, este niño, fueron las palabras que el noble anciano dijo de nuestro pequeño niño-

 

 

Pero. - ¿Qué ocurre con el deseo del niño?,

¿Qué tipo de deseo era el que le llevó a la fuente?

¿Sería cierto lo que contaba el niño?,

¿Y dónde andaba nuestra querida sombra?,

¿Quién era el anciano que se encontraba en la fuente?

, ¿Porque estaba esperando al niño?,

¿La fuente tendría agua?

Vamos a jugar a un juego. - le dijo la sombra al niño.

. - Bueno me dirás de que juego se trata-.

-Como hace hoy mucho calor, y no es cuestión de andar paseando por el mundo, prefiero que nos quedemos en casa tranquilamente. - le dijo la sombra al niño-

-     Me parece buena idea-

-     . ¿Pero a que podemos jugar?

!!¡¡Pues juguemos a las sombras, de los fantasmas de la noche!!

 

-     Bueno ya me dirás de que se trata-

-     Se trata de un juego muy divertido, que nunca hemos jugado-

. -Hace mucho tiempo que no jugamos a nada.

. - Siempre te estás quejando, últimamente

. -Sí será que me estoy haciendo mayor, y más reflexivo.

. - Claro claro, bueno de aquí a nada cumplirás 15 o 16,

¿cuántos son?

15 años:

-      lo porque tengo una carta escrita de mi madre cuando tenía cinco años, y ya hace 10 que se fue-

¿Dónde guardas la carta? - le dijo la sombra.

-     La tengo en un pequeño baúl, escondido encima de un árbol-

¿Por qué la tienes escondida en el baúl, encima de un árbol?

-         Quería mantenerla secreta, hasta que cumpliera 15 años, me lo dijo mi madre una noche en un sueño-.

También te dijo:

¿Qué la escondieras en el árbol?

-     No eso fue idea mía, me parecía mejor guardarla en el árbol secreto que dentro de la casa-

Pero, ¿por qué un árbol secreto?, después de todo solo estamos y yo.

-     Hay veces que sueño con seres muy raros, por la noche-

¿Qué cosas se te ocurren?, “Juan”

-         Hacía mucho tiempo que no me llamabas por mi nombre, le dijo el

niño-

-

-         Bueno me ha salido espontáneo, es cierto que no te llamaba así

desde por lo menos….

-

-       Me gusta que de vez en cuando me llames por mi nombre, me hace sentirme mayor y con mejor personalidad, después de todo

un nombre siempre imprime carácter,

-      ¿no crees?

! ¡Si claro tienes razón!:

si quieres te llamo a partir de ahora por tu nombre.

-     No hace falta seguir con nuestras costumbres, para que vamos a cambiar, quizás cuando sea mayor será mejor que me llames por

mi nombre, por ahora de vez en cuando me lo dices:

-      si te parece.

¿Por qué no me enseñas donde está el baúl?,

! Claro, ¡debo de enseñártelo!,


pero tengo que recordar antes

¿Dónde está el árbol secreto?

-     No me digas que no te acuerdas dónde está el árbol-

 

-         Debo de estar dormido por la noche para recordarlo, si no no sería secreto el árbol, solo con el poder de la noche oscura, con algunas

estrellas me acordaré del lugar donde se encuentra el árbol-

-

¿Y eso por qué? -

le pregunto la sombra

-         Porque así me lo dice mi madre, en la noche algunas veces antes

de dormirme-

-

! ¡Vaya pues que te dice cosas, secretas por la noche!

¿Solo hablas con ella por la noche?,

-     Si siempre antes de dormirme definitivamente-

-

pero ¿Cuántas veces duermes entonces? - le dijo la sombra

-         No te rías de mí, solo me duermo una vez, lo que pasa es que antes cierro los ojos para verla, sino no la puedo ver-

-

-         Cada vez te entiendo menos,

-

-         ¿Cómo es posible que necesites cerrar los ojos para ver a tu madre

por la noche?

-

-         Bueno es un pacto secreto que tenemos desde hace mucho tiempo-

-

-         Últimamente todo es secreto, el árbol, tu madre, el baúl,

-     ¿hasta creo que yo mismo soy un secreto? -


! ¡No hombre que vas a ser un secreto!

-            Bueno para el resto de los humanos que lo eres, te acuerdas de los dos pájaros que se burlaron de porque les dije que iba

paseando con mi sombra:

-       Si ya recuerdo, no se imaginaban que existiera, debía de haberles dado un susto, poniéndome la capa blanca del armario, y ya verás

como se hubieran espantado, al verlo-

-

.- Ya veo, podemos probar otra vez que vengan. Si quieres,

¿tú te escondes detrás de la puerta con tu bata blanca?, y cuando entren por la ventana, sales y dices:

 

!!!Ohhhhhhhh.

 

 

! ¡Soy el fantasma de la bata blanca, que hacéis en esta casa! Seguro que saldrían volando asustados.

! ¡Qué cosas se nos ocurren!,

de una sola conversación. Ya ni se dónde dejamos el tema.

Empezamos con el juego que íbamos hacer, pero ya ni lo recuerdo:

-         Vaya con tanta conversación tampoco yo me acuerdo, del nombre del juego, pero si podemos esperarnos hasta luego por la noche, para que le preguntes a tu madre donde está el árbol secreto, para

que podamos ir a coger el baúl, así de esta manera-

-

-         sacaremos la carta que dices te escribió tu madre-

-

! ¡Me parece buena idea! pero tenemos que esperarnos a la noche, ahora si quieres:

-     Podemos salir a dar un paseo, la tarde es muy agradable-

-


! ¡Vale mi querido amigo!

 

 

Inicio de la sexta entrega. Persiguiendo a mis Fantasmas. C amino de la fuente encantada. Encuentro entre la sombra y el anciano

Cuando salieron al bosque se encaminaron hacia la colina, donde estaba la fuente

Encantada.

 

-     “ Mira esta mañana cuando salí a darme un paseo, me encontré sentado en la fuente a un anciano, muy gracioso, con una enorme

bata blanca y una barba que le llegaba hasta los tobillos-

-

¿Cómo es posible una barba tan grande?,

-         es cierto estaba sentado en la fuente, y me dijo que tenía más de

cien años-

-         !Jo que viejo!.- dijo la sombra-

-         Bueno también debes andar por esa edad, le recrimino el niño-

-

-         Las sombras no tenemos edad, como los humanos-

-

-         Entonces, ¿Cómo os guiais en el tiempo? Todo tiene que tener un principio y un final, sino seria todo muy complicado,

-            ¿Cómo sabríamos en qué momento del tiempo estamos?, por

ejemplo-

-

-         Bueno las reglas de los humanos no son las mismas que la de las

sombras: -

-

-         Pues yo pensaba que todo era igual para todos los seres incluidos

vosotros:

-         Yo si fuera humano quizás tendría mil años:

¿Cómo es posible eso? - le contestó el niño.

 

-     claro, incluso conozco a la sombra de las sombras que tendrá más de cinco mil años, nunca me hablaste de eso, en tantas conversaciones que hemos tenido, quien es la sombra de las

sombras:

-     Bueno ya te lo contare otro día, ahora dime lo del anciano.

-

-     Te gusta siempre cambiar de tema cuando te pregunto algo.

-         No es cierto lo único es que saltamos siempre de un tema a otro, y nunca terminamos nada. Siempre se queda todo en interrogantes,

y al final no encontramos la solución a nada, le dijo el niño a la sombra-

-

-         Es cierto, lo que dices: ¿Quizás fuera conveniente que nos acostumbremos a terminar alguna conversación de la que

empezamos y así sería todo mejor para los dos? -

-

-     Tienes razón, aunque también así estamos bien:

-      ¿No crees?

-         Ya estamos, nunca terminamos lo que empezamos-

-         Llevas razón:

-            ¿Quizás sería mejor que nos demos la vuelta a casa, y mañana comencemos con la búsqueda del anciano? -

¿Y si no lo encontramos?,

 

 

-     Pues continuamos con el tema de la fuente encantada, de los

deseos-

-         Pero para ello tendremos antes que pensar en algún deseo para que se cumpla, y además tendremos que ir a menos tres veces

seguidas a la fuente para que se cumpla-

-         Recuerda también que le tenemos que llevar una rama de un árbol

seco cada vez que vayamos-

-         Si es cierto, pero en el camino seguro encontraremos algún árbol

que tenga alguna rama seca-

-         Si lo mismo encontramos el árbol secreto, sería emocionante que estuviera seco, para poder matar dos pájaros de un tiro-

 

-No hables de pájaros, que se presentarán nuestros amigos-

 

 

-Seguro, seguro, pero mejor dejarlos un tiempo ya tuvimos buena sesión de pájaros ayer-

 

-Si llevas razón-

-      Esta noche cuando vea a mi madre, le preguntaré sobre el árbol secreto, lo mismo te quedas dormido esta noche y no te dice nada-

-

! ¡No seas aguafiestas, ya verás como si la veo!

-Era broma-

-Lo sé-

 

 

CONTINUACIÓN DEL RELATO ANTERIOR. Séptima entrega

Donde aparece la serpiente de cascabel, el gusano con pedigrí, el anciano y diálogo entre la sombra y el niño muy entretenido. El secreto de la felicidad de la fuente, y la hierba mágica, la descripción del poblado, y la aventura del engaño del anciano, finalmente el

encuentro entre la serpiente, el gusano y nuestros queridos amigos

 

“A la mañana siguiente, nuestros amigos salieron temprano camino de la fuente de agua.

-         Hoy seguro encontraremos al anciano en la fuente, ya verás que

personaje tan pintoresco-

-

-     A ver si es cierto, tengo ganas de aventuras: últimamente solo tenemos cosas que no son interesantes-

-

-         Bueno no te quejes: siempre encontramos algo con que divertirnos-

 

-            De camino a la fuente, se cruzó por el camino una serpiente

-

-     Hola, serpiente,

-     ¿eres de cascabel.? -

-

-         Muy gracioso le contestó-

¿Dónde ves que tenga cascabel?

-         Y que eres,

-     ¿una sombra de aguacate? -

-

¿Cómo es posible dijo el niño a la serpiente, que veas a la sombra?

-     Bueno de qué vas tú:

-     ¿por qué no puedo verla?

-

-         Porque solo la veo yo, es mi sombra secreta

-     Vaya nos ha salido chistoso el niño.

-      ¿y ves mi sombra?

-         Pues no, no la veo, porque vas por la tierra:

-

! ¡Vaya pues si tengo sombra, pregúntale a tu sombra si me ve!

(La sombra no sabía que decir al niño): ella no veía ninguna ni tampoco veía ninguna serpiente de cascabel, solo un mísero gusano, que apenas se sostenía en el suelo.

-     Verás, amigo, creo que no debes estar hoy muy inspirado porque no veo ninguna serpiente, donde dices que la ves, solo veo un

mísero gusano, blanco y apenas si se sostiene-

-

El gusano, a todo esto, le contesta a la sombra:

! ¡Más respeto hacia mí, porque no soy un mísero gusano sino un gusano con pedigrí!

 

“Vaya encima nos sale alto de honores”

 

-         Bueno nos estamos liando un poco, ¡donde yo veo una serpiente ves un gusano y la serpiente ve a una sombra que dice eres tú! -

-         Y el gusano dice que no es una serpiente-

! Vaya, parece que hoy el día viene un poco liado.!

Cuando se encontraban en plena discusión, a lo lejos apareció el anciano misterioso, que se encontraba en la fuente, el día anterior.

-         Buenos días: contestó el anciano-

-Buenos días. - le dijo el niño al anciano-

 

 

¿A quién dices buenos días? - le dijo la sombra

-Pues al anciano

. ¿No lo ves? -

-     Pues francamente no veo a nadie, solo un hombre que va con una

caña, más bien canijo-

-

¿Cómo que canijo?,. respondió el hombre:

-     soy más alto y fuerte que tú-

-

¿Cómo es posible decirle al niño o al anciano, que digas que ves la sombra?

-     Pero bueno que está pasando: dijo la serpiente al gusano-

-

y este le respondió:

-           no entiendo a los humanos, de pronto se ven fantasmas, donde yo

veo sombras-

-

-         Si es cierto, es un mundo misterioso el humano, mejor será que nos marchemos y yo a encontrar comida, que va haciéndose tarde-

 

A todo esto, el anciano, se paró y le dijo al niño,

¿por qué ve tu amigo en un hombre enclenque.

El niño le dijo que desconocía el motivo, y se lo pregunto a la sombra

¿Por qué ves a un hombre enclenque donde yo veo a un anciano?

La sombra sorprendida dijo:

que lo hacía para engañar a la serpiente y al gusano, y así fue porque de tanta burla se marcharon.

-         Bueno si es así podemos dejar el juego, y si ahora ves lo mismo que yo veo, le podemos preguntar al anciano que nos diga algo sobre

la fuente de agua-

-

El anciano les dijo:

-           que no creía que la fuente de agua fuera un pozo de misterio, pero

si lo dices, me lo creo-

-         Les dijo que venía de un lugar muy lejano donde la gente vive más de un siglo, y tienen el secreto de la felicidad-

-

¿Cómo es posible que vivan tanto tiempo- le dijo la sombra?

-         Porque allí tenemos el secreto de la felicidad-

-

¿Y en qué consiste ese secreto? -le dijo el niño

-     El secreto de la felicidad consiste en que cada mañana al

despertarnos,” inventamos un cuento”, y pensamos en algo bueno

que pasara cada día-

-     .De esta forma nos quitamos las penas, estas cuando amanecen, las metemos en unas pequeñas bolsas, y las enterramos debajo de un árbol que tiene más de mil años-

! ¡Más de mil años!

 

-     Bueno es normal: en el pueblo nuestro todo es muy longevo,

quizás sea porque nos alimentamos con unas “hierbas mágicas”

que crecen a lo lado del río-

¿Y cómo se llama la hierba mágica?

! ¡Ilusión!

-     Ah qué nombre más bonito. - dijo el niño a la sombra-

-

-     Si realmente lo es:

-     ¿podemos ir al pueblo a verlo? El anciano le dijo:

-         que podían acompañarlo, pero antes tenían que dejar en el camino,

todas las penas que tuvieran-

-

! ¡Vale!: le dijo el niño al anciano

¿Cuál es tu principal pena?

-         No ver a mi madre y mi padre-

-

¿Y qué desearías?,

 

 

! ¡Verlos!

Y sombra,

¿Cuál es tu principal pena?

(La sombra, no sabía que responderle al anciano)

! ¡Yo no tengo ninguna pena, soy muy alegre!

¿Algo de vez en cuando te preocupará?: le dijo el anciano,

-     Bueno cuando mi amigo se enfada, o no lo encuentro, me

preocupa-

 

! vale! y ¿Qué desearías?

 

-         Alguna vez convertirse en humano, pero solo un momento, para saber cómo se es, sin reflejarse-

! ¡Vale pues también te lo concederá!

De esta forma los tres fueron caminando al pueblo.

Cuando llegaron había una entrada cubierta de una enorme puerta azul:

- Tenemos que tocar el timbre para entrar. - le dijo el anciano.

Tocaron el timbre y la enorme puerta se abrió, como por arte de magia entraron en el poblado y la gente caminaba alegremente.

! ¡Veis aquí todo el mundo es feliz!

Efectivamente, los dos quedaron extrañados al ver semejante espectáculo, todo ello producido según dijo el anciano por una hierba que crecía al lado del río.

! ¡Vamos a ver la hierba le dijo la sombra!

Se acercaron, y al lado del río, brotaba una hierba alta, como si fueran algas.

“Esa es la hierba mágica, de la felicidad dijo el anciano”

-     ! Qué bonita:

-

-      ¡podemos coger un poco y llevarla a nuestro hogar!

.- No es posible, la hierba debe estar en el sitio que está, cerca del río, sus poderes consisten en estar cerca del río, y sus raíces no pueden cogerse.

! ¡Vaya un fastidio!: dijo la sombra,

-           ¿si no podemos coger un poco, no podremos hacer feliz a nadie

cuando nos vayamos? - No os preocupéis. - dijo el anciano.

-     Solo si me decís donde está la hoja seca, que crece en el árbol mágico, que hace que la fuente de agua te conceda un deseo,


podría servirnos, para decirle al señor de las algas que si podemos coger una para que os la llevéis-

-

! ¡De ningún modo! - le dijo el niño al anciano.

-      Eso es un secreto que yo no puedo decirte- El anciano se enfadó entonces, y se puso furioso:

¿Es posible decirle dijo la sombra al anciano, que te pongas furioso, si has comido de la hierba mágica?

 

! ¡Eres un falso anciano sin poderes, que quieres engañar al niño!

! No, no, ¡no es eso!: es solo que necesitamos que nos digas el secreto de la hoja seca y de la fuente mágica

El niño al ver que la sombra se enzarzaba con el anciano le dijo:

-         Nosotros no queremos continuar con vosotros, no nos interesa que nos des la hierba, para que nos la llevemos, preferimos seguir

conservando nuestro misterio, después de todo, cada uno tiene sus propios fantasmas-

-

(Visto lo visto, los dos decidieron marcharse y dejar al anciano en el poblado).

Se despidieron, y se marcharon caminando hasta su casa.

La aventura había sido un chasco, pero descubrieron que el anciano era un timador, y el poblado un pueblo de fantasmas, donde las sombras eran de gente mala, que tenían una felicidad falsa, o al menos a ellos les pareció.

! ¡Vamos, a seguir a la serpiente y el gusano!

-         Yo también amigo-

! ¡Tú que sabes!

Esta noche seguiremos, que ya va anocheciendo

-Gracias-

 

 

 

Inicio de la octava entrega. Persiguiendo a mis Fantasmas.

La aparición del reloj que tocaba las horas y hablaba Vuelven a aparecer nuestros amigos del sombrero y el camión, y sobre

todo el relato

mágico del reloj.

 

En esta entrega aparece también, el Hada y el enanito, y se duerme nuestro amigo el hombre del sombrero, pero no os preocupéis, el viejo reloj, se transmuta y se cambia de casa, el final pese a lo que parezca es muy feliz, o así lo pretendo.

Nada más lejos de la realidad, pensaba el reloj, cuando tocaba las horas, tic tac, tic

tac. tic tac

 

“Era un viejo reloj, que se encontraba en una casa alejada de donde viven nuestros amigos, pero que fue alguna vez frecuentada por ellos.

La casa en cuestión era del conductor del camión que fue nuestro personaje inicial cuando fue a visitar a nuestro amigo pequeño.

 

-         ! Tic tac, ¡no para de sonar el reloj!,- que estaba en la pared pegada.

-         Siempre me gustó el sonido del reloj de nuestro amigo, el conductor del camión: le dijo el niño a la sombra-

-         Si claro es bonito, lo que pasa es que siempre es lo mismo, podríamos nosotros intentar hacer un reloj-

¿Cómo va a ser posible eso?, no conocemos la maquinaria, ni el funcionamiento de un reloj, además no tenemos con que prepararlo.

-         Bueno todo es cuestión de ponerse le dijo la sombra-

 

-         claro siempre dices, eso, pero luego no lo haces-

! Venga, a ver si te atreves. ¡Ya sabes que puedes contar conmigo!

La sombra se puso a darle vueltas a la cabeza, y entonces se le ocurrió una idea fantástica.

! ¡Ya cómo haremos el reloj!

¿Cómo le dijo el niño con mucho nerviosismo?,

-     Pues muy fácil, iremos a casa del hombre del sombrero, y se lo diremos al reloj, para que nos lo diga-

-! Jo qué tontería!,

-        Bueno puede ser una buena idea, si no lo conseguimos nos damos una vuelta y hablamos con él, después de todo siempre le hacemos

una visita antes de que empiece el invierno-

-

Dicho lo cual se pusieron en camino hacia la casa del hombre del sombrero, pero eso no fue hasta la mañana siguiente, dado que ya empezaba a anochecer, y prefirieron dormir temprano.

-         Hoy nos iremos antes a la cama, tomaremos algo ligero, y así dormiremos más horas, le dijo el niño-

-         Bueno puedes tomar lo que quieras yo no tomaré nada: le

contestó la sombra-

-

-     Buenas noches mamá le dijo el niño a su madre cuando por la noche como era costumbre se le aparecía en sueños, y le dijo que mañana irían a casa del hombre del sombrero a ver si podía decirle

cómo se hacía el reloj-

-

La madre tiernamente arropó al niño y le dio un beso en la mejilla, tan suave que parecía una caricia de aire.

! ¡Gracias mama!

 

A la mañana siguiente después de desayunar, se fueron rápidamente antes de que se hiciera más tarde a la casa del hombre del sombrero.

! Vamos vamos, que tenemos mucho hoy por descubrir! - le dijo el niño a la sombra,

-     Nos ponemos en camino-

 

A eso del mediodía, llegaron a la casa, esta era una casa muy grande, tenía a parte del camión que se encontraba en la entrada, dentro de un garaje, muy grande, muchas cosas que en su mayoría estaban usadas.

Al verlos el camión que se acercaban a la casa, les dijo con un sonoro pitido:

-ticcccccccccccccc-

¿Qué hacéis por estos lares?,–se asomó desde la ventana el hombre del sombrero al verlos, con gran alegría.

! ¡Hemos pensado venir y saludaros!, hacía tiempo que no veníamos por aquí y tenemos que devolveros la visita que hicisteis antes de que llegue el invierno, y no podamos vernos.

! - Pasar pasar, dentro, os preparare un delicioso chocolate, calentito que acabo de preparar.

! ¡Estupendo!: le dijo el niño al hombre del sombrero, (mientras la sombra ni se inmuto por el chocolate).

Entraron en la casa, esta estaba llena de muebles viejos, grandes, un gran armario, de tres puertas, con una ventana en el centro, de color marrón. Un sillón de cuatro plazas con unos enormes cojines que se movían de un lado para otro, unos grandes escalones que subían de una planta a otra, haciendo un círculo, por el que se colgaba una enorme barandilla, y en el suelo había una gran alfombra, cubierta de grandes lazos, de colores plateados, los sillones al lado de grandes ventanales por donde entraba un sol de grandes dimensiones.

-     Si parece que dentro entra el sol, cuando abro las ventanas por la mañana, dijo alegremente el hombre del sombrero, mientras que

 

por la noche la luna comparte la habitación con nosotros en la noche oscura-

-

Había en el centro una gran lampara de la que colgaba una enorme vela de color dorado, cubierta de flores

-     ! Qué bonita es la lampara que cuelga, y todas las pequeñas

que están alrededor de la habitación haciendo un círculo iluminando toda la casa! -

 

El hombre del sombrero, les dijo a nuestros amigos:

-      aquí tenéis el chocolate, ahora nos sentaremos en la mesa, y no lo tomaremos con unas pastas que acabo de preparar en la chimenea.

Esta chimenea era especial porque estaba llena de troncos de árboles mágicos que nunca se apagaban. Son realmente mágicos, los traemos del bosque de un árbol que tenemos muy cerca de la casa. La próxima vez que vaya a veros os llevaré un tronco para que tengáis todo el invierno-

Después de tomarse el chocolate, el niño miró a una habitación contigua al gran salón, y vio a lo lejos colgado de la pared, al reloj.

-     tic tac tic tac-, sonaba,

! ¡Qué bonito es el reloj!: le dijo el niño al hombre del sombrero.

 

 

-     Realmente es hermoso, y nunca para de sonar en todos los años que lo tengo. Bueno de diré que aparte de venir a haceros una

visita, teníamos interés por el reloj-

-     Dime le contestó el hombre-

-         Verás quisiéramos tener un reloj, ¿pero no sabemos cómo hacerlo?, y no podemos comprarlo en ningún sitio-

-

-         Ah eso no es ningún problema le dijo el hombre del sombrero, y de un salto se levantó del sillón y le dijo al niño y a la sombra.

Venid dentro y os lo enseño

 

Entraron en la habitación, y cuando vieron al reloj, este les dijo:

¿Buenos días, como estáis?

Se quedaron sorprendidos, los dos

¿Cómo es posible que hablara el reloj?:

-            no os preocupéis es realmente mágico. No solo hace el sonido, y da las horas como todos los relojes-

-

! ¡También habla!

! ¡Es realmente fantástico!: dijo la sombra muy sorprendida de semejante hallazgo.

-         Queríamos saber le dijo el niño, al reloj, ¿si podrías decirnos cómo podríamos tener un reloj como para que lo tuviéramos en

nuestra casa. ¡Sería algo realmente fantástico!,-

-

! ¡Ah ya veo, ya veo!: (parece que el reloj, se quedaba algo distraído como si no quisiera decir nada)

-         Bueno entenderíamos que no quisieras decir nada: le dijo la

sombra-

-

El reloj, entonces, le dijo el secreto, que estaba oculto desde hace muchos años, cuando un hombre que vivía cerca de la casa, lo construyó.

-         Hace muchas muchas horas: -le dijo.

--                    - un hombre que vivía cerca de aquí, en una casa que tenía un patio muy grande y una fuente de madera, debajo de un enorme árbol que casi llegaba al cielo, fue el que me construyo, le gustaba

mucho el sonido de la música, y siempre estaba mirando a las estrellas por la noche, para saber dónde se encontraba cuando iba de viaje, pues le gustaba mucho ir de un sitio para otro-

 

Estaba muy obsesionado con el tiempo, decía,

-     necesito saber las horas del día, no depender siempre de las estrellas que me lo digan, pero no sabía cómo hacer un reloj-

-            Una noche según cuenta la leyenda, (de la cual puedo asegurar es rigurosamente cierta): le dijo el reloj

-         con ánimo y fuerza, tuvo un sueño” y en este sueño, bajó del

cielo un Enanito acompañado de un Hada, y debajo del árbol que estaba al lado de la fuente, le dijo al hombre:

-

-         Nos hemos enterado de que te gustaría tener un reloj, para saber las horas, y no depender de las estrellas-

-       - . Si le dijo el hombre al Enanito y al Hada; pues como sabemos que eres una buena persona y cuidas mucho de la naturaleza. ! Te vamos a conceder el deseo de tener un reloj, para que no solo te

las horas, sino que también puedas hablar con él, por las noches

cuando estés solo”-

-

! Sería algo fantástico: le dijo el hombre.

-         Cierra los ojos y date 10 vueltas alrededor del árbol, y de la fuente, y cuando termines coges una hoja seca y las tiras dentro de la

fuente, y le dices:

-            !fuentecita fuentecita que en enorme reloj te conviertas!

 

Después de hacer eso como se lo dijo la Hada y el Enanito.

La fuente en reloj se convirtió”

Cuando vio el hombre el reloj dio un grito de felicidad tan grande que se oyó en toda la comarca.

! ¡Que alegría, que alegría, ya tengo mi reloj parlante!: dijo

-        Buenas tardes: comenzó a decirle el reloj, (mientras los enanitos y los carpinteros se movían dentro), y un enorme Cuco salió de una

ventana que estaba en la parte superior. -

 

-         Sonaba música celestial al dar las horas y con gran belleza le hablaba cuando le contestaba.

Dicen que este pobre hombre vivió felizmente durante muchos años, hasta que un día el hada mágica y el enano cuando vinieron a la casa, se lo encontró al lado del reloj, dormido.

-         ! Qué vida más alegre has tenido, buen hombre, ¡ahora ya es tiempo de partir y de venirte con nosotros!

El reloj le dijo:

-         ¿y ahora qué hago aquí solo? - Entonces antes de irse, el Hada y el Enanito, se dijeron:

¡Vamos a dejar el reloj cerca de una casa para que lo disfrute otra buena persona! y eso fue lo que ocurrió.

Un día al entrar en la casa, me encontré felizmente colgado de la pared al reloj.

! ¡Qué bonita historia le dijo la sombra al niño!

¡Ojalá pudiéramos tener otro de compañero!,

-     Bueno, nunca es tarde, le dijo el reloj al niño y a la sombra-

-

-         Yo puedo decirle algún día al enano y a la sombra que tenéis

interés en tener otro reloj-

-         Muchas gracias le dijeron al hombre del sombrero y al reloj-

-

¿Nos gustaría tanto tanto tener uno?,

-      Bueno no será tan bonita como yo, le contesto sonriendo el reloj-

Y de esta forma se despidieron los dos del hombre del sombrero y del camión.

! ¡No os preocupéis, ya veréis como algún día el deseo se convertirá en realidad!

Pasados muchos años, un día el hombre del sombrero que ya tenía más de cien años de vida, se quedó dormido, al lado del reloj, el cual al verlo


se puso muy triste y empezó a sonar tan fuerte, que dicen llegó muy alto el sonido.

Dicen que, del cielo bajo el Hada y el Enano, y cuando vio dormido a nuestro querido Hombre del Sombrero, se pusieron muy tristes.

El reloj les contó la historia del niño y de la sombra y de todo lo que había ocurrido un tiempo atrás.

! ¡Vale entonces, haremos lo mismo que hicimos con nuestro primer amigo y te llevaremos a la casa de ellos para que sigas viviendo con ellos!

 

A la mañana siguiente cuando se despertó el niño de la cama y dio un salto al suelo, se encontró colgado en la pared el reloj hablante, el cual no quiso decir nada hasta que el niño no se despertara de la cama.

-     Buenos días, el niño se quedó atónito sin hablar, la sombra que andaba por allí, cuando lo vio, igualmente se quedó sin habla-

El reloj le dijo lo que había ocurrido con el hombre del sombrero y lo que hicieron el Hada y el Enano, cuando él dijo el reloj que quería venirse con vosotros.

! ¡Es fantástico!, a pesar de la pena que nos da lo sucedido con nuestro buen amigo, se pusieron tristes y contentos al mismo tiempo.

! ¡Bueno no os preocupéis!, luego ir a su casa, y os traéis a su buen amigo el camión para dejarlo cerca de la casa. El pobre estará triste y solo: Eso haremos enseguida dijeron la sombra y el niño

Y se marcharon corriendo a la casa del Hombre del sombrero a por el camión.

 

Inicio de la novena entrega. Persiguiendo a mis Fantasmas

 

Tic tac, la noche viene tic tac la hormiga sale tic tac me trae una hojita que en la boquita lleva