El caramelo, que quiso estar envuelto en otro

Mi cuento será tu cuento el tuyo será el del otro. 


 Y así en cadena un cuento será. ¡! Que empiece el cuento! 

 Érase una vez un caramelo que tenía una envoltura muy pero que muy brillante. Tanto es así, que lo mejor del caramelo era no lo de dentro sino la envoltura que lo recubría. ¡Pensaba el caramelo, que lo mejor siempre es lo de dentro!
—! Va, lo de fuera es solo papel, que se quita, se tira y no sirve! Pero yo soy lo principal, lo que da sabor, lo que el niño busca Andaba con esas, cuando, un buen dia, un abuelo se acercó:
—! Que bonita forma tiene el caramelo!,  que color más alegre y brillante y cuando paso por la tienda se acercó al caramelo  dijo el vendedor:
— ¿Qué busca usted?, y le dijo:
—! Quiero un caramelo para mi nieta!, pero quiero que tenga una forma que lo envuelva que sea la más bonita de todas las posibles.  No quiero un caramelo con el papel de plástico que se rompa nada más cogerlo o que sea difícil de abrir. Quiero un caramelo con una buena envoltura que sea bonita, para regalárselo a mi nietecita. El vendedor astuto se fue al primer caramelo que vio y entonces le dijo:
— Aquí tiene un caramelo maravilloso, tiene una envoltura de colorines muy alegre y seguro le encantara a su nietecita. 
 —Que feo dijo el abuelo. ¡Es horrible! 
— ¿Cómo puede usted decirme que me gustara ese caramelo?
—¿Es que usted no lo ha visto bien,. ¿Seguro?.
— Como que no lo he visto bien, ¿se cree que no veo? 
— Pues no, seguro que su nietecita si viene le gustara .
—Vale, vale, la traeré para que lo vea.-contestó el Abuelo.
  De esta forma el abuelo se fue muy pero que muy disgustado .
Al dia siguiente fue con su nieta a la tienda .! Pon, tocaron el timbre! La puerta se abrió, y apareció el vendedor.
—  Buenas tardes, dulce, niña, veo que tu abuelo te ha traído 
— Si le contesto ella, ¿dónde está el caramelo?  
El vendedor fue a un arcón donde estaba lo saco y se lo enseño a la niña 
—! Que bonito dijo, es precioso! 
—Vaya, como es posible que te guste,-le dijo el abuelo.
—  Sí, me gusta mucho, el color que tiene. Lo quiero .
—Vaya pensó el abuelo-sorprendido.
— ¿Cómo es posible que le guste?- pensó asombrado
—si a ella le gusta, le seguiré la corriente y le diré lo bonito que es.
—Ah mi encantadora niña, ¿ves?, yo pensando que quería complacerte y de tanto pensarlo, creí que no me gustaba.
 El caramelo, que estaba al lado, que se quejaba de su envoltura  dijo: 
— si ese caramelo que tiene la envoltura tan fea, le gusta, ¿por qué no cambiarme?, y me adentro dentro de él.
 Así fue, visto y no visto, como un soplo.  Mientras estaban viendo la tienda, el abuelo seguía con sus fantasías.  El vendedor, un poco caradura y la niña contenta.
El caramelo se adentró en la piel fea del otro ,!y zas! Se convirtió en otro caramelo .
—parece que me han cambiado,no solo de sitio, sino de forma.
— No soy como era, ¿qué me habrá pasado? 
 El caramelo que estaba en la piel fea, se puso contento:
—! Que bien, que bien, ahora seguiré en la piel del otro caramelo que es más bonita, y así luciere mejor y me esconderán en el baúl, y no me zamparán.
 Todo ello ocurrió como si fuera un soplo de viento.  El abuelo cogió el caramelo y se lo entrego a la nieta que muy contenta, se despidió del vendedor, y de la tienda.
 Al llegar a su casa, el abuelo le entregó el caramelo para que se lo comiera y así fue: cogió, le quito el feo papel, y dentro apareció. ¡Un agradable caramelo que sin duda alguna estaría más sabroso que el anterior.
 —! Que rico, decía la niña mientras lo comía despacio!-  Que bueno. 
Mañana iremos a la tienda y cogeremos otro caramelo,  y así fue.
Al dia siguiente, fueron a la misma tienda y!, sorpresa!. El vendedor cogió del baúl el caramelo anterior.  Este no le dio tiempo a poderse transformar en otro caramelo .
—Aquí tienes niñita, tu nuevo caramelo. Espero que te guste tanto como el otro.
—  Está buenísimo- le contestó la niña. 
 Por la noche, se fue a su casa, y su abuelo le dio el caramelo.  Esta abrió despacio el papel, que era muy bonito, de color rojo y se entretuvo la niña mirando, y mirando el papel.
—! Que afortunada soy, de tener un papel tan bonito, de color rojo! Ayer me comí un caramelo, que estaba muy bueno, pero en un papel muy feo.  Hoy tengo otro caramelo, envuelto en un papel maravilloso. La niña se quedó contemplando tanto tiempo el papel, que se quedó 😴.
 Por la noche aprovecho el caramelo, que la niña se durmió, y se metió dentro de la envoltura del otro caramelo. La niña cuando se despertó ,volvió a ver la envoltura tan bonita,  que no se fijó en el anterior caramelo.
—Vaya que fea es, esta envoltura, seguro que el caramelo de dentro estará muy malo.  Cogió el caramelo, y lo tiro fuera de la casa. ¡Hacía mucho frío, en la calle, y no estaba tan calentito como en la casa ni en la tienda! 
—Pobre de mí, se dijo el caramelo, prefería dormir en el interior de la niña que pasando frío.
  Pero a la mañana siguiente, el pobre caramelo, y su envoltura ya no estaban.
 ¿Qué abría ha sido de ellos, donde estarían.?
 Lo único cierto, es que nadie volvió a verlos. Salvo un pajarito 🐦 que paso por la noche, y se lo llevo.
 ¿Se lo comería, o lo dejaría en otro lugar?
 Colorín colorado este cuento no ha terminado. 
 Moraleja. 
 Dios te hizo como eres, no intentes ser o aparentar lo que no eres. La belleza interior es lo más importante. La piel recubre solo, para quitarte el calor, o el frío, o que te vean más agradable, pero la piel se estropea, y el interior siempre luce, y contagia. 
 Sé tu mismo.

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