viernes, 25 de junio de 2021

SOLDADITO DE PLOMO

Esta noche he decidido contaros un cuento. Se titula El soldadito de plomo y la bailarina. Espero os guste. En el día de su cumpleaños, un niño recibe una caja de veinticinco soldaditos de plomo. Uno de ellos tiene solamente una pierna, pues al fundirlos había sido el último y no había habido suficiente plomo para terminarlo. Cerca del soldadito se encuentra una hermosa bailarina hecha de papel con una cinta azul anudada en el hombro y adornada con una lentejuela. Ella, como él, se detiene sobre una sola pierna, y el soldadito se enamora de ella. Pero a medianoche otro juguete, un duende en una caja de sorpresas, increpa furioso al soldadito prohibiéndole que mire a la bailarina. El soldadito finge no oír sus amenazas, pero al día siguiente, acaso por obra del duende, cae por la ventana y va a parar a la calle. Allí, tras llover un buen rato, dos niños lo encuentran y lo montan en un barquito de papel, enviándolo calle abajo por la cuneta. La corriente arrastra al soldadito hasta una alcantarilla oscura, donde una rata lo persigue exigiéndole un peaje. Por fin, la alcantarilla termina y el barquito de papel se precipita por una catarata a un canal, donde el papel se deshace y el soldadito naufraga. Apenas comienza a hundirse, un pez lo engulle y de nuevo el soldadito queda sumido en la oscuridad. Sin embargo, poco después el pez es capturado y cuando el soldadito vuelve a ver la luz se encuentra de nuevo en la misma casa. Allí está también la bailarina: el soldadito y ella se miran sin decir palabra. De repente, uno de los niños agarra al soldadito y lo arroja sin motivo a la chimenea. Una corriente de aire arrastra también a la bailarina y juntos, en el fuego, se consumen. A la mañana siguiente, al remover las cenizas, la sirvienta encuentra un pequeño corazón de plomo y una lentejuela. !Si mi soldadito, así eres como esa bailarina, que al remover las cenizas en plomo convirtió!. Y así como este cuento que hermoso me parece en primera línea encuentro a soldados sin medalla, que por nosotros murieron. Pensemos por momentos en esos soldaditos que se ponen al volante, para llevarnos alimentos a los supermercados, y pensemos por ejemplo en aquellos soldaditos que sin máscara te curan y te sacan ese virus, o en aquellos soldaditos que te llevan la Palabra, te consuelan, o te miman, te cantan, te acompañan, te llevan la comida, te llaman y te animan, te dicen hasta pronto, o limpian la ciudad. Pensemos en aquellos soldaditos que se acercan a tu cama, y aquellos soldaditos que al cielo suben, y luego como si fuera un gran tobogán bajarán. !Hay muchos soldaditos por suerte!. Es lo bueno de estos tiempos. Descubrir que hay batallas por las que merece la pena sentir que eres humano, que somos soldaditos no de plomo como el cuento, sino de carne y hueso. Pero que hermoso, ser también de plomo como el cuento. Verdad.

No hay comentarios:

laesteladelanoche

LOS GIRASOLES

La pieza que falta es la pieza que yo perdí.(En el lugar del corazón) Y al final la encontré y le dije,! Por fin la encontré ¡ Y tú te alegr...