martes, 29 de junio de 2021

Hoy tengo un anhelo

Hoy tengo un anhelo, quizás sea muy presuntuoso, lo sé. Pero me gustaría que tuvieras un espacio dentro de mi espacio, me gustaría que compartieras conmigo lo que tú piensas, sientes y quieres. Me gustaría me dijeras lo que te gusta de lo que escribo, lo que debería según tu borrar o escribir de nuevo. Me gustaría que lo que escribo tuviera un receptor., lo sé quizás pido mucho, pero por pedir que no quede, después de todo el amor, y el sueño es gratis !y yo tengo hoy un sueño, dejar reservado un espacio para que tú me escribas y luego juntos compartir en comunidad la vida juntos mejor!

sábado, 26 de junio de 2021

Memorias de un niño. De Granada a Madrid y viceversa

Erase un día muy soleado cuando iba como de costumbre y cuento tantas veces y ya he escrito ,paseando por la calle (y en esto que iba absorto )mirando a la lejanía .,y como casi siempre un poco despistado., esa nota es común en mi .Reconozco como defecto personal que soy un poco bastante despistado .,que no suelo muchas veces prestar atención a las cosas. Hace unos años me dijo una persona, cuyo nombre omito por ahora , (para mí una expresión que en aquel momento me hizo gracia ),y decía: cuando alguien tiene cara de despiste tiene cara de “Genaro”.
 Bueno dicho esto, es por ello por lo que muchas pareces como también se dice, que estás en babia,! Porque no te enteras de las cosas!. Yo sinceramente pienso., que en algunas ocasiones ,me ha venido bien esa estrategia de poner la cara de despiste y pareciendo que no me enteraba, -escuchaba más de lo que se pensaba-, pero en algunas otras ocasiones y -pienso ,es la más habitual me ha servido para ausentarme de las cosas ,de alguna persona incómoda. —No es tanto pasar de la gente no que se me entienda .,pero es, como poner una especie de distanciamiento orbital con la otra persona , –entiéndase con todos los respetos hacia el otro-, aunque también me ha servido para “no mandar al carajo “al otro verbalmente sino que con cortesía y callando ,me he evaporado de alguna gente—. y dicho todo esto, me viene a la memoria un reciente escrito, que hace unos días dejé de relatar y que ahora con esto que me ha dado de escribir cosas ,conforme escribo me viene a la memoria .,pero como iba diciendo ,me he acordado ,de que hace unos días empecé a escribir de un tema que me gusto un poco y era de “Cuando era pequeño e iba a Madrid con mi padre”,. Relataba la pasión que en aquel momento sentí por los trenes ,a mí siempre me ha gustado el mundo ferroviario, !es un poco mágico todo lo que lo envuelve!, sobre todo claro, las Estaciones de antes, las antiguas, las que yo conocí en aquellos lejanos tiempos. A mí me gustaba mucho, llegar a la estación y ver el aroma que se respiraba añejo, había prisa si ,porque siempre la ha habido, pero me da la impresión de que era una prisa distinta., quizás porque la mirada que tenía en aquel entonces ,era la de un niño de no más de 10 años de edad, algo bastante catetillo de provincia ,( que iba a la gran ciudad que por aquel entonces sobre todo era Madrid, (ahora también lo es, y seguimos siendo algo cafetillos aunque claro con esto de las autonomías y demás parece otra cosa)., pero yo en aquel entonces era un niño de apenas diez años, e iba viajando con mi padre., Cuando llegaba a la estación, para mi todo era mágico ,desde el primer momento que entraba y pisaba o pasaba por la puerta., no era muy bonita, estaba un poco desaliñada, pero no importaba., Entrabamos por la puerta y en apenas un pasillo a la izquierda, estaban los despachos de billetes, y a la derecha una cafetería donde nunca entrabamos, y un gran reloj en el centro de la puerta que marcaba la hora .,y luego un pequeño cartel indicando el tren que partía. Había pocos trenes a Madrid, Barcelona, y alguno que otro regional. Los trenes de Madrid se ponían al principio, en la fila uno o anden mejor dicho uno., estaba justo al entrar ,y ya desde la misma puerta de entrada en la estación se veía. Cuando cruzaba la puerta con mi padre, ya estaba preparado el tren, una fila muy larga ,desde el inicio se perdía al fondo., y entonces como casi siempre ,llegábamos con tiempo- costumbre esta que tenía mi padre y que ahora me la ha transmitido a mi -lo de procurar llegar con tiempo a las cosas., (es una buena costumbre creo), porque te quita tensión y te permite jugar con los pensamientos,., bueno al menos a mí me lo parece aunque en esto como en todo, habrá opiniones tan respetables sino más que la de un pequeño servidor., y con esto me vengo a ese tiempo, que era !tan bonito ver el tren parado haciendo ruido !.,las maquinas con el humo que salía disparado hacia los raíles, y esos vagones tan grandes. Una vez que llegábamos, y estábamos allí muchas veces., le pedía permiso a mi padre, para ir andando hasta el inicio del tren, “él me decía que tuviera cuidado”., pero tampoco me ponía muchas pegas, (pienso yo que eran otros tiempos y no había tanto misterio como ahora)., que da susto muchas cosas, pero a mí me gustaba ir al principio ,donde estaba la máquina que dirigía el tren. Esta era más bonita si cabe ,que el resto de los vagones .Era bien distinta más larga, más grande, con dos enormes ventanas en los laterales y sobre todo me gustaba mucho ,la enorme chimenea que tenía, y me llamaba mucho la atención ,los faros que tenía .,eran dos grandes faros que iluminaban fuertemente ,porque estaban encendidos y preparados para la partida., y allí en lo alto ya estaba preparado el maquinista, tocando todas las cosas ,comprobando que todo estaba correcto., y había grandes botones por todos los lados o al menos a mí me parecía porque tampoco es que viera mucho porque no era muy alto en esa edad, y no veía, aunque mi imaginación era un torbellino que me hacía ver muchas cosas -de las que parece solo la imaginación y la mirada de un niño adolescente solo puede ver-., y así con estas cosas, la gente iba entrando y ya se palpaba el bullicio, la mezcla del viajero y la persona que lo acompaña a despedirlo., (era algo que siempre me gustó mucho), esas eternas despedidas de antaño, parecía que uno se iba y no volvería nunca más y que aquí se acababa todo., eran sonrisas mezcladas con llantos de lagrima, y sobre todo me emocionaba mucho la despedida, de la persona querida a su amada compañera entre besos y caricias que, aunque en mi corta edad no distinguía de estas cosas ,sí que ahora pienso que era lo que ocurría. Mi padre ya me estaba diciendo “que me acercara que ya íbamos a subir al tren”., y yo obediente me acercaba a él. Entonces subíamos al vagón, (de segunda clase).Yo miraba muchas veces a los de primera, que siempre se ponían al principio de la vía y nosotros siempre al final del mismo, y me decía !como seria por dentro, algún día entrare y si puedo! comprare un billete, para ver cómo se va., también me fijaba en la gente ,y me decía !hay van las distinguidas personas que suben en primera clase!, (aunque tampoco era gran cosa)., y mi padre y yo, nos subíamos contentos., y eso era lo importante ,”a él le supondría un gran sacrificio” . Una vez dentro del tren ,siempre mirando a los lados para comprobar el asiento, y entonces una vez encontrado subir las maletas claro., mi padre a la parte superior, a él le costaba un poco porque era alto el tren (recuerdo ).,y no era muy alto, pero la cosa es ,-que siempre todo se colocaba en su sitio -.,y ya uno a sentarse, (por supuesto yo en ventanilla siempre, costumbre esta que sigo conservando)., y mi padre al lado mío., a mi como a casi todos los niños ,(pienso le gusta la ventanilla ) una vez que nos sentábamos ,pasaba el revisor para clicar los billetes., (revisor de los de antes).,, que ya no existe, con su gorra y su traje trajeado, un pequeño bigotillo y muy amable pasaba., normalmente el tren a tope de gente,., que ya sentada en su asiento y colocadas las cosas en sus sitios,_ empezaban el chismorreo -.,que no faltaba la conversación ,el saludo tan cortes y” vamos ya que salimos”., Al fondo el silbato pintando y la bandera roja de partida del tren ,hasta que no se alzaba, todo el mundo quieto y una vez bajada “ya empezaba a cantar el pito y rugido de la maquina y empezaba a moverse el tren por los raíles haciendo ese ruido tan característico”, que me encantaba., miraba sonriendo a mi padre y él me decía “que ya nos vamos”. La gente aprovechaba ,para sus últimas despedidas de los que habían ido a despedirlo., !las ultimas lágrimas, los últimos adiós, las ultimas sonrisas y algunos incluso iban andando conforme el tren se movía y seguían y seguían prácticamente hasta que terminaba la vía!., Entonces me gustaba mirar por la ventana, ver el final de la estación, contemplar cómo no ,a mi “Granada ,al fondo la Sierra Nevada ,la Alhambra bella y hermosa y la Iglesia de San Jerónimo que al fondo se veía., entre tanta belleza en su conjunto ,!que ni el mejor poeta y pintor del mundo podrían soñar en juntar tanta hermosura en tan poco espacio ,que un lienzo parecía para enmarcar en el sueño del recuerdo de este niño ! que ahora partía ,para la gran ciudad, y que atrás dejaba su ciudad,., Toda esta hermosa estación de tren ,conforme seguía por las vías marchando .,empezaba a partir de ese momento, el momento de contemplar el paisaje, quedaban por delante muchas horas de viaje, muchas cosas que ver, muchos paisajes dormidos ,algunos y otros pensando en lo que atrás quedaba y lo que vendría luego cuando llegáramos, las mezclas de los pensamientos nos confunden, los sueños y las extrañas sensaciones., Yo tenía la mirada limpia, de un niño soñador y casi siempre contento., !Iba con mi padre y era muy feliz de tenerlo conmigo, a mi lado siempre !. Acompañándome a Madrid, a la ciudad de mis sueños y de mis penas,., por aquel entonces, todo era tan mágico, !hasta la merienda que tocaba en el camino, porque entonces ,se comía en el camino, se sacaba la merienda que estaba tan rica, y mientras comíamos seguíamos andando y viendo los paisajes, de mi querida Granada! Y luego todo lo que vendría ,después la provincia de Jaén, Despeñaperros misteriosa, con tanto monte verde y que me encantaba., las paradas eternas que hacíamos, algunas veces en mitad de nada, paraban misteriosamente el tren, y así seguíamos, me imaginaba un mundo de bandoleros cuando veía los frondosos bosques mientras el tren surcaba por la ladera de los ríos,…….. Mi padre muchas veces, después de comer y dejar las cosas en su sitio “se echaba su cabezadita y algunas veces empezaba a roncar” !!y yo le daba un empujón con la mano!!, para que se callara. Abría los ojos, me miraba con esos” enormes mofletes que tenía y me sonreía”,., después volvía a quedarse dormido y así ,estábamos los dos. Yo seguía mirando y mirando y viendo y viendo., continuaba el tren su marcha y más tarde ,pasábamos por los llanos de la Mancha ,interminables llanuras, llenas de verdes uva. Me gustaba tanto ,el contraste con los paisajes de Andalucía., pero estos me daban alargar los pensamientos eran tan llanos,, Al fondo a la derecha, ya se divisa Valdepeñas, tierra de buen vino, y empieza el Quijote a cabalgar por las vías, llevando su particular Molino andante en forma de vagón ., y después de Valdepeñas, vendría La Solana “que pueblo Galán”., Pueblo de los galanes, pueblo seco pero hermoso, y su gran torre embistiendo a lo lejos ,……..que bonito y sigue y sigue ., y allí se queda a lo lejos. Yo mirando para atrás, y por supuesto en el momento de pasar diciéndole a mi padre !mira La Solana!, Allí se ve, y los dos a mirar y decíamos “pronto iremos”, y así seguíamos .la marcha que vendría, no muy tarde Manzanares, y antes Membrilla y después, bueno todos los demás pueblos manchegos ., Algunos al fondo a la izquierda, quedaban con sus Molinos en el monte , otros ,con sus enormes campanarios, y todos con sus grandes monumentos ,enforna de uva y vid,! ,que tan característico riega estos lares del mundo!., con ese vino tan bueno ,aunque yo por mi edad no lo probara., así continuaba la aventura del camino, dejando la provincia de Ciudad real, y pasado por Toledo y también sus pueblos en el camino,. Hasta llegar ya muy tarde ,muchas horas después( y confieso que, aunque por mi edad no era mucho),.,si cansado de tantas horas sentado, (y a mí con lo que me gusta el movimiento también), aunque confieso ,que me levantaba de vez en cuando, iba de un lado a otro del vagón ,entraba en el servicio que era estrecho y pequeño y no paraba. Ya se iba notando que poco a poco nos acercábamos., allí en la lejanía se veía la gran ciudad que era y es Madrid,., y antes de llegar ,pasábamos por Aranjuez, no por la ciudad que quedaba a la derecha pero si por sus paisajes, y el rio , y luego vendría el “Cerro de los Ángeles”., Me .,gustaba ver, la Cruz enorme ,y tan majestuoso y frondoso monte, .,y cuando lo pasaba ,rezaba un padrenuestro y pedía siempre( porque era muy pedigüeño)., muchas cosas, y luego más tarde ya, la ciudad envolvía, ya estaba dentro de nosotros en un pis pas., y poco tiempo más, empezaba mi padre a “decirme sus consejos”.,, y de esta forma la gente empezaba el movimiento, hasta que entrabamos en Atocha. Enorme, grande ,alta todo de hierro y vías de trenes que parten a toda España. El tren entraba despacio ,tranquilo, lánguido, hasta que finalmente se para,. ,y la gente se levanta y todos al mismo tiempo, la prisa entra., coger las maletas, las bolsas, el equipaje, y la sonrisa ,la despedida hasta otra y última mirada por la ventana., y todo el mundo corriendo. Para muchos Madrid es ciudad de paso obligado, donde parte otro tren que lo llevara a otro destino, y por eso la prisa de no perder el enlace,., para otros ciudad de parada, de vida en ella, de trabajo ,donde no existe en mi querida Granada., para otros el sueño del comienzo de todo de la vida, el ingenuo despertar ., para otros la aventura , otros vienen a ver sus grandezas de capital de España ,donde solo aquí existen cosas que no se pueden ver en otros sitios.,, y para otros estudiar o volver con la familia., “Para mi Madrid era ,la ciudad donde iba a comenzar a curarme de mi enfermedad, era el principio de todo lo que después vendría, y todo ello ,caminando por el sueño, la belleza y la ilusión ,la alegría y el dolor “Pero alegre siempre, y !tener a mi padre como mi particular Quijote en el camino que me enseñaba con respeto ,su sonrisa y su deje de graná,…. tantas cosas que nunca olvidare que me marcaron como esta bendita ciudad!. Y llegados a Madrid, mis recuerdos empiezan a pulular por mi cabeza. Lo primero que hicimos nada más bajar al andén, fué dirigirnos entre el bullicio de la gente, a la salida., recuerdo estaba bastante retirada ,desde donde nos dejó el tren. Yo veía con ojos de asombro ,las grandes galerías de hierro que tenía la estación., después con el transcurso de los años me fui informando ,que fue inaugurada nada menos que por la Reina Isabel II, en el año 1851, y que fue su primera pasajera, viajando hasta Aranjuez., que estaba repleta de murallas alrededor de la ciudad, y que originalmente se denominaba “Embarcadero”., y que un incendio, destruyo parte de su estructura original., en fin la historia que tiene es muy larga , y podía poner muchas cosas más de la misma, pero prefiero dejarlo aquí y continuar mi narración ,porque no escribo esto solo por decir como era, sino que sentimientos me producían aquella entrada ,para mi triunfal a la gran ciudad. Entrabamos ya por la puerta de salida y dejamos atrás la estación ., y seguimos el camino que nos conduciría a la posada-hostal donde nos alojaríamos., Pero, antes que nada, recuerdo la gran cantidad de coches que circulaban y de gente., los edificios ,eran enormes y en la Plaza del Emperador Carlos V ,había por aquel entonces un gran excalextric,( eso me llamo mucho la atención)., los coches circulaban en todas las direcciones Había de tantos tipos y colores, me llamaba la atención, los grandes taxis de la época y los camiones y las motos con sidecar., y en el centro de la Plaza ,una Fuente que se llamaba “Fuente de la Alcachofa”, y que luego más tarde fue trasladada al Retiro II MADRID Paseo de las delicias de Madrid Íbamos bajando la calle después de dejar la estación de tren al fondo, la Estación de Atocha . Yo no sabía muy bien donde íbamos., (eso era cosa de mi padre), pero si recuerdo la calle Delicias.. Era grande, a ambos lados de la misma tenía muchas tiendas, casi todas pequeñas., recuerdo la calle con mucha gente, (sinceramente era fea muy fea, negruzca),. ,ahora después de tantos años cuando la recuerdo la última vez que pase por ella, tampoco está muy cambiada. Son de esas calles que evolucionan poco en el tiempo, parece que las hicieron y se olvidaron de ellas como de las personas que la habitan., Ahora es cierto ha evolucionado la forma del comercio, y otras cosas del tráfico, pero en esencia todo es lo mismo, un ambiente gris y rancio se respira., una extraña mezcla de gente pululando por ella, de todas las ciudades vienen y esto es una característica de Madrid, donde encuentras gente de todo tipo y paisaje. Si ,allí estábamos mi padre y yo, bajando la calle y hacia el final de la misma, después de unos 20 minutos andando a buen ritmo, “me dijo que, si estaba cansado, que ya quedaba poco para llegar”,., Apenas unos metros al final de la calle, dejando a la izquierda, cogimos una pequeña Calle por entonces., aunque ahora es algo más grande., se llamaba Tomas Bretón, y a la altura de la mitad más o menos paramos y dejo la maleta en el suelo. Allí me dijo, que en esta casa, seria donde pararíamos y efectivamente le dio al timbre y al poco tiempo salió una señora y nos saludó. Mi padre le dijo quien éramos y que veníamos de Granada para quedarnos unos días. Entramos en la casa de varios pisos, muy grande y con muchos escalones., tomó nota de nuestros nombres y nos dio una llave para que subiéramos al segundo piso. Aún recuerdo aquellas escaleras, porque eran pequeñas y parecía que nunca acababan, en cada planta una ventana, pero no llegaba a ver lo que había fuera porque eran muy altas y yo muy bajo aun, Subimos hasta nuestra habitación, era la segunda planta y solo había dos habitaciones., tengo que decir que era una pensión, pero muy familiar más bien una casa compartida con la familia, y entramos en el interior de la habitación que no era muy amplia , apenas tenía dos camas separadas, una ventana , un pequeño balcón y un cuarto de baño en su interior ., Había un armario empotrado, una mesita y dos sillas, y poco mas, no era excesivamente grande eso si, lo recuerdo igual que los techos que eran muy altos, eso era lo que más me llamaba la atención la altura de la casa en general. Una vez allí sentados dejamos las maletas y mi padre entonces comenzó a decirme la cama en que me acostaría y que nos” diéramos un lavado ,que estábamos cansados del viaje y colocáramos las cosas dentro del armario”. Y así hicimos, lo fuimos todo dejando, colocado en el interior del armario y nada se quedó en medio, después de todo, recuerdo que mi padre sacó algo de comida que llevábamos del viaje y sentados en la mesa empezamos a comer despacio. Yo miraba por la ventana y apenas se veía gente, la calle no era muy grande y los edificios tampoco , era en general un ambiente muy tranquilo para estar en el centro de Madrid, incluso me preguntaba ,que en mi querida Granada habría más ruido a esa hora de la noche. Fotos antiguas: Un Madrid galdosiano (1897) - Secretos de Madrid MADRID GALDOSIANO Después de cenar y como no teníamos mucho más que hacer y estábamos cansados del viaje., mi padre me dijo de acostarnos porque por la mañana tendríamos que madrugar., Yo le dije que bueno, que lo haría y así hice me lavé, hice mi pis y enseguida, después de darle un beso fuerte me despedí y me fui a la cama. I V Viaje al Hospital Por la mañana siguiente nos levantamos, me preguntó qué tal había dormido yo le dije que bien., Aunque no era cierto, porque había dormido poco y mal., mi padre roncaba mucho y no me dejaba dormir. Yo tenía un sueño muy ligero, y a poco que oyera un ruido me despertaba y me costaba luego mucho volver a coger el sueño.,” pero bueno le dije, que muy bien” Y, ¿ que íbamos a hacer hoy?, El me dijo, que nos acercaríamos por el hospital, para ver al médico , “vale le conteste, cuando tú quieras nos vamos, y así hicimos, colocamos las cosas en su sitio y dejamos todo arreglado”. Bajamos las escaleras y en el piso primero, estaba la dueña con una de sus hijas., allí estuvieron hablando con mi padre un buen rato y ya le dijo que “nos íbamos al médico para que me vieran”., Ellas se despidieron muy atentas, y nos fuimos a la calle. Por el camino, parecía que la calle no era igual que el día anterior., seria porque no llevaba nada encima o estuviera menos cansado o fuera de día, pero no me parecía la misma calle. Fuimos a desayunar en una cafetería que había justo en la esquina, se llamaba cafetería LAYKA, entramos saludamos y pedimos, para mi le dije a mi padre que quería una “Puleva” y una tostada, !mi padre se reía!, porque yo entendía, que el batido de chocolate era decir “Puleva”, como la marca de mi Granada, pero me dijeron que no había y que, si quería otro batido., Yo claro dije que sí y eso fue lo que me pusieron. Una vez que terminamos de desayunar nos fuimos a la calle y en la esquina, justo al lado de la misma acera paramos y en la parada de bus nos quedamos. Me dijo mi padre, que teníamos que coger el numero 51 y que nos llevaría al Hospital de San Rafael. Estuvimos esperando más o menos 15 minutos, cuando llego el bus de color rojo, había una enorme cola de gente que subía y entramos., No había sitio para mi padre ,ni para mí por lo que fuimos todo el camino de pie. La gente se amontonaba, y en todas las paradas venga a subir y bajar gente., menos mal que un asiento que había al lado se quedó libre y me senté un rato. Mi padre no quiso sentarse y me dijo que lo hiciera yo. Iba mirando las cosas de la calle, aunque tampoco muy atento porque era muy agobiante la sensación que me producía el autobús, por lo que cuando llegamos al destino y mi padre me dijo que ya estábamos, me entró un gran alivio la llegada. Una vez en la calle cruzamos la acera de enfrente y al fondo se veía el hospital., Recuerdo que era grande, y no del todo feo, nos acercamos a recepción y mi padre que llevaba siempre una carterilla en la mano con un montón de papeles ,sacó uno de la cartera, y le dijo al recepcionista que teníamos cita con el doctor Miguel Muruera . El mismo comprobó los datos y nos dijo, que teníamos que ir al fondo del pasillo y en la sala de espera que nos sentáramos. Yo no tenía conciencia de nada, iba como el que no quería, pero por otra parte no rechistaba mucho, sabía qué hacía y para que había ido. En Granada, cuando empezó mi enfermedad que aún no se sabe cómo fue., era una escoliosis, o desvió de columna como yo decía, según me dijeron, se produjo porque me caí de un columpio cuando tenía unos 8 años de edad aproximadamente., no lo sé ,pero sí sé que yo cuando nací estaba bien y no tuve ningún problema con mi columna hasta esa edad aproximadamente, fuera esta u otra causa, a partir de ese momento puedo asegurar que cambiaría mi vida absolutamente., A partir de ese momento, ya empezaron muchos problemas. Yo era muy ingenuo como un niño que era, y la verdad es que al principio tampoco tuve mucha sensación de lo que me pasaba. Recuerdo que a partir del momento que empecé con los médicos, primero fue en Granada, iba a una consulta donde me dijeron ,que tenía un problema serio con mi espalda. Luego más tarde para que me vieran bien, me llevaron al Hospital de San Juan de Dios, que ahora es de San Rafael en Granada. Allí estuve durante casi un año entero de mi vida., nunca comprenderé cómo es posible que pudiera estar tanto tiempo en aquel hospital pero así fue, fueron no obstante días felices, porque yo sinceramente no me encontraba al principio mal, más allá de sentir una sensación extraña en mi interior cuando me tocaba la espalda, como si algo estuviera salido o torcido en mi interior. Allí estaba con más niños de mi edad que todos estábamos más o menos en las mismas condiciones, había mucha gente que entraba y salía del hospital. Mis padres iban todos los días a verme y los recuerdo mucho. Allí según me dijo más tarde mi padre, había un enfermero cuyo nombre no recuerdo que fue el que le dijo a mi padre entonces, que si seguía en este hospital, no llegaría a los 15 años, pues la espalda poco a poco se iría poniendo más torcida y llegaría un momento en que me aprisionaría los pulmones. Este enfermero cuyo nombre no lo pregunté o si me lo dijeron no recuerdo el nombre, solo sé ,que era un enviado de Dios porque gracias a su buen hacer y su sabio consejo mis padres decidieron que no siguiera más tiempo en este hospital, y que me fuera a Madrid al Hospital donde ahora estoy a ver al doctor Luis Munera ( siempre pensé con el tiempo que sería el mismo Juán de Dios) GRAN VIA DE MADRID El cine Princesa de Madrid, lo recuerdo con nostalgia. Era una gran sala que se encontraba en la Gran Vía de Madrid, por aquel entonces, como ahora, lo recuerdo tan bonito, aunque no se si seguirá el mismo, lo habrán cambiado de nombre o será otra cosa, pero si recuerdo que a ese cine me llevaba mi padre, y tenia gracia. Las películas que ponían,( recuerdo que vi por primera vez ciento un Dálmatas), recuerdo que mi padre me preparaba la merienda y me dejaba en el cine a las cuatro, cuando empezaba la primera sesión, y recuerdo que le decía al encargado que me dejaba y que tenía que hacer cosas en la calle Seguro le contaría con su habitual sonrisa alguna cosa para que me tuviera vigilando de vez en cuando, y recuerdo ver la peli al menos dos veces, porque sin moverme del sillón soñando me quedaba, y cuando al tiempo largo, vino mi padre y me preguntaba, que como lo había pasado, y yo le decía que muy bien la película, y luego de la mano me levantaba, y salíamos del cine los dos caminando por la “Gran Vía, enorme de Madrid”, Y parábamos a tomarnos el bocadillo, que me tenía preparado seguro que en algún sitio, antes de llegar a la pensión de la Calle Delicias, donde nos quedábamos cuando íbamos a Madrid. VII REGRESO A GRANADA Contemplaba el camino de vuelta nuevamente a mi tierra a mi Granada. Había dejado la gran ciudad por el momento, en este primer viaje que me llevó a ver un poco el inicio de lo que luego se repetiría muchas veces, no había sido tan malo como pensaba de momento. Solo había tenido tiempo en este primer viaje de ver algunas cosas, la Estación de tren , los alrededores de la estación, el Paseo de Delicias con sus enormes casas y grandes aceras. Esto fue una de las cosas que más me llamo la atención, como eran tan grandes las aceras de la calle o paseo, por los dos lados había mucha distancia y la calle era enorme, estaba acostumbrado a las calles de mi granada que eran mucho más estrechas. Atrás quedó también la pensión donde dormimos apenas dos noches, y todo el ajetreo de idas y venidas en autobús y andando hacia el hospital donde me vieron por primera vez. Allí ya con todos los papeles que llevaba mi padre de Granada del hospital de San Juan de Dios, donde estuve un año antes, y las pruebas que me hicieron durante esos dos días, me diagnosticaron que tenía escoliosis dorsal, como si mi columna vertebral por dentro estuviera hecha un enorme embudo que circulaba de un lado para otro del interior de mi cuerpo, haciendo doble ese, y que no sé por qué motivos se había puesto de esta forma ,aunque pudiera ser por alguna caída lo cual para mí fue desconcertante porque nunca pude pensar que la posible caída del columpio que tuve generara en una cosa tan gorda, la cosa era que me encontraba de esta forma, y que sería necesario en el plazo de unas semanas, volver nuevamente a Madrid, para que me hicieran más pruebas y decidir qué tipo de tratamiento me darían porque así no podía seguir. Volví con mi padre en el tren ,el mismo que ya cogimos a la ida y ahora eso si, iba más contento que en la ida, porque volvía a Granada, y allí me esperaba mi casa, mis amigos todo mi mundo de un niño de 8 años . ENTRE GRANADA Y ÁCULA Si, mi mundo seguía, ya en Granada. Habia imaginado muchas veces, aquellos primeros viajes en Tren. Pero después vinieron otros, que me despertaban. Cuando al poco tiempo volvimos a marchar de Granada a Madrid, recuerdo con nostalgia nuevamente la estación. Sin embargo el viaje ahora tenia un aroma distinto, sabia que algunas cosas no cambiarían, que mi padre nuevamente me acompañaría, llevando su maleta verde, que tantas y tantas ocasiones nos acompañarían. Es curioso, como después de tantos años desde que relato estos hechos, recuerdo la maleta verde de mi padre. Una y otra vez pasa por mi imaginación. Recuerdo de verlo por la mañana en Granada, unas horas antes de partir, como iba dejando las cosas poco a poco dentro de la maleta, parecía un pozo abierto, donde todo entraba. Su ropa interior, su colección de calcetines, los pañuelos que llevaba, siempre en gran numero. sus camisetas cortas que tanto le gustaban, su camisa impoluta, y su chaqueta que siempre llevaba. Su pantalón que solía ser marón. y Sus zapatos compañeros. Hay Manolito como te decían tus hermanos en Acula, cerca de Granada donde naciste y te criaste, en aquella casa tan enorme, donde vivían mis abuelos, a unos 20 kilómetros de Granada. Una casa señorial, que en aquella época la componía toda una manzana que rodeaba la plaza. Allí se criaron todos mis tíos, y mi abuelo y mi abuela. Pocos recuerdos de ellos, por no decir ninguno tengo de mis abuelos, murieron cuando era un crio o tan ni siquiera habia nacido. Pero cuando voy al cementerio siempre los saludo. Esto es una costumbre que tengo, siempre voy al cementerio que esta cerca de Acula cuando voy, entro y suelo pasar un largo tiempo, es bonito, tranquilo, y muy acogedor, a mi siempre me ha gustado el silencio y la paz que los cementerios transmiten. Hay gente que siente susto, y no le gusta, ¿pero que pueden hacer los muertos?. Si ellos fueron nuestros amigos en vida, si los conocimos, que pueden darnos para que nos asustemos. El cementerio de acula es especial, porque no es muy grande, es como un anexo al pueblo, que apenas ronda los cien habitantes. Esta en un enclave mágico, a la vista sierra nevada, siempre blanca. Cuando voy especialmente en verano a pasar unos días con mi madre y mi hermano cuando viene, esta dorado de la espiga amarilla. Cuando paso en invierno, tiene otro aspecto, pero nunca pierde su belleza. Aquí en este pueblo mi padre creció, y vivió los primeros años de su vida. Ahora con el tiempo le llaman Don Manuel, algunos, y otros siguen diciéndole por su nombre de joven. Pero a mi me gusta llamarlo Manuel, porque no me gusta el Don aunque se lo merezca. Algunas veces me he preguntado. ¿ Donde esta la maleta verde? Le perdí la pista en los últimos viajes que hice con mi padre a Madrid. No creo muriera de vieja, aunque muchos tutes le dió, seguro que en algún lugar estará. Yo al menos quiero pensarlo así, recordarlo a él, junto a su maleta verde, caminando despacio desde mi casa a la estación. Subiéndola por el anden y en lo alto dejarla junto a las otras maletas. Yo normalmente llevaba una pequeña mochila o maleta no muy grande tampoco. Las dos iban juntas como nosotros. Llenas de recuerdos a la ida, cargadas de Granada, llorando la pena de la ida, y alegres y risueñas a la vuelta de Madrid. Normalmente no estábamos mucho tiempo cada vez que íbamos, algunas veces, las que más una semana, pero siempre eran estancias breves. Ahora recuerdo también los pañuelos de mi padre, siempre los tenia impolutos, nada de papel como ahora. Siempre tenia varios, que le daba uso continuo, pues se sonaba bastante la nariz. Los dejaba en la mesita de noche, cuando estábamos en la pensión, que ya en otro momento describí, y que siempre fue la misma durante todo el tiempo que estuve yendo a Madrid. Por la noche cuando llegábamos de la calle, lo primero que hacia era ponerlos dentro de la pila que habia en la habitación, y con un poco de jabón dale que dale, hasta que el pañuelo quedaba limpio como la rosa. Era muy gracioso verlo, limpiando sus cosas, colada y todo se quedaba en una pequeña cuerdecita que habia al fondo de la habitación cerca de la ventana, dejaba un poco abierta, para que hubiera corriente, y se secara. Luego cerraba la ventana y se quedaba toda la noche la colada de los dos. Los pañuelos, y todo lo demás. Recuerdo los mofletes de mi padre, eran grandes como su cara, tenia una sonrisa de un niño tierno, y unos ojos chillones. El pelo lo tenía corto, pero sobre todo recuerdo sus mofletes. Cuando comía subían y bajaban, como si fuera un columpio que uno empuja. Le gustaba comer, y siempre le daba mucho arte, comía despacio muy despacio, y siempre un buen sorbo de agua fresquita de la botella. Por la mañana le gustaba sus churritos, cerca de la pensión, solíamos ir a tomar algunos, aunque no siempre lógicamente, porque normalmente solíamos salir temprano y corriendo, para llegar pronto al Hospital, pero siempre recordaré aquellos churros, no porque estuvieran particularmente buenos, pero si porque eran los que yo tomaba con mi padre. Yo siempre he tenido la costumbre de fijarme en las pequeñas cosas que me rodean, no tengo grandes recuerdos de lo que hacia en aquella época, si se a lo que iba, y porque estaba. Seria tonto no acordarme, pero muchas veces ahora en mi cabeza, cuando escribo esas cosas, me vienen detalles, mas que pensamientos, me vienen alegrías mas que penas. Fue sin duda una etapa de mi vida, que duro unos 10 años, pero que están llenos de tantas vivencias, de tantas cosas, de tantos pequeños detalles, que para mi se quedan. Ahora después de mas de 25 años que murió mi padre, un triste día de octubre, por cierto un 16,nunca dejo de pensar en él. Dia a día minuto a minuto, siempre en mi recuerdo. CONTINUARÁ …….

Buscando la fuente

Buscando la fuente ¿Qué sería el Genil, sin el arroyo. ¿Qué sería, el charco sin la gota, Y que sería, la gota si del cielo no viniere? ¿Qué sería del Guadiana sin las Tablas? ¿Y las Lagunas de Ruidera ,sin el agua del Azuer? ¿Qué seria, de la Sierra Nevada de Granada, sin el agua que se hace nieve, cuando del cielo viene? ¿Qué sería, el mar sin la arena que le rodea, y la arena, sin el viento que la lleva, Y el viento, si del cielo no viniera? ¿Qué sería, la espiga sin el grano? ¿Y el aceite sin olivo, y el trabajo de la gente del campo? ¿Qué sería la fuente sin el agua, y la Pascua, sin la Cruz resucitada? ¿Qué seria del hombre, sin la luz que lo ilumina? ¿Qué seria yo, si no tuviera alguien a mi lado? ¿Qué sería Francisco, sin hermanos? ¿Y hermanos, sin mano que los lleve? ¿Qué seria Galilea sin Jesús, y la sandalia sin camino recorrido? ¿Qué sería la Palabra sin escucha, y el hermano, que predica en el desierto? ¿Qué sería mi vida si muriera? ¿Y no tuviera la esperanza, de Jesús resucitado? ¿Qué sería el Hijo, sin el Padre? ¿Qué sería Maria sin José? ¿Qué sería mi vida sin la Fe?, ¿Qué seria si hoy muriera y no te viera? “Dadme Señor tu Palabra, para que la acoja y la comparta. Dadme Señor la fuerza eterna, para que no decaiga mañana, cuando despierte de ese sueño de la Pascua compartida. Dadme Señor tu aliento, que el Espíritu me acompañe y que la Pascua mañana empiece nuevamente. No la deje como parte de un camino que empezando hoy termine, pues, ¿si en eso solo queda, que triste Pascua hubiera sido? ¿Y qué sería de Emaús, sin que mi corazón ardiera, solo al verte, de alegre sentirte en tu presencia?

En el recuerdo

Un día te vi, dando un abrazo a un árbol, me quede sorprendido, nunca había pensado dar un abrazo a un árbol. Hoy cuando he salido a pasear, he dejado mi bici y al árbol he abrazado, fuertemente. Mientras lo abrazaba, he pronunciado tu nombre y te decía “Te quiero”. ! Me he sentido tan feliz!. Parecía que eras tú a la que abrazaba. Hasta he llorado, tengo que confesarlo. (“La foto del árbol junto a la bici, apoyándose en él, en ti, como siempre has sido mi apoyo, mi guía, mi vida”). GRACIAS M.D.S.G

viernes, 25 de junio de 2021

La fuerza que agita el viento eres TÚ

La madre cogiendo al niño, el padre remando va, los tres se cruzan la mirada., (o quizás no sea el padre sino un pescador). El amor derramado, cuando más se practica más crece en nuestros corazones. Nuestra fragilidad se hace más fuerte cuando nos sentimos amados. Nuestro remar se hace más ligero al sentirnos queridos. Aunque el viento sople fuerte, si hay amor verdadero, el barco caminará seguro. El pescador nos conduce, hacia aguas tranquilas. “Aunque pase por senderos ocultos, no temeré, porque tu vara y tu callada me acompañarán todos los días de mi vida. Descansaré en aguas tranquilas, caminaré por verdes praderas” Aunque el agua agite la barca,! No temeré!., si tú me llevas, porque el amor con que remas en mi interior se transforma, en la fuerza que veo en ti. Las olas son los días de mi vida, ( algunas veces tranquila, otras con oleaje fuerte, que parece que se hunde)., el viento nuestro pensamiento., el barco nuestro seguro sustento., el pescador nuestro guía., la mirada del niño el amor derramado, la ilusión, la inocencia, nuestra compañía., la mujer nuestra fuerza, la belleza, la palabra tranquila., el mar es la vida., y el cielo la espera., la tierra nuestra seguridad, fortaleza., mientras navegamos, vamos, cuando el barco se detiene, paramos. Pero el barco de la foto navega tranquilo. Estamos seguros, porque nos conduce la fuerza de Dios.

No nos hagáis invisible

El virus, el maldito virus se cebó con vosotros la cadena iba de arriba abajo, las muertes crecieron y crecieron en numero abundante. Nada estaba controlado, todo era tan rápido. No me hagas invisible, no nos hagáis invisibles que como vosotros existimos que tenemos nuestras flores nuestro vida, nuestros amores. Que tenemos hijos, aunque no vengan que tenemos tiempo aunque no lo parezca No me hagas invisible, no nos hagáis invisibles rezaba el cartel que pusieron, ¿a quien se le ocurriría ponerlo? al medico que iba a verte, a la enfermera que te cuidaba al buen camionero que te llevaba alimento o al funerario que te llevo al cementerio donde nadie pudo verte ni acompañarte. No me hagas invisible, no nos hagáis invisibles que como el niño pequeño, el adulto grande o el abuelo en su casa, no tuve la suerte de poder verte. Me pusieron un cartel, que parecía una cárcel que parecía aislarme. No me hagas invisible no nos hagáis invisibles entra por la puerta a verme que con tu saludo me quede y la lagrima en tu sonrisa en tu cara ponga No me hagas invisible, no nos hagáis invisibles que queriendo tanto la vida sufro la pena de no verte y mi alegria contagie la tuya y la tuya contagie la nuestra pero aunque no sea tarde aunque el virus acabe que ya pronto parece y aunque no venga otro peor virus que este es no sentirse querido es que te cierren la puerta es morir en el olvido. Por eso te repito y te repito hasta que me quede aliento hasta que la vista tenga hasta que el olfato sienta y mi corazón bombardee cariño que por favor te pido No me hagas invisible, no nos hagáis invisibles que os queremos mucho

La oveja descarriada, el lobo malo y el Árbol que dio frutos

(Falsos profetas. El buen Pastor y el Búho. El gran árbol y el pequeño arbolito Lobos y serpientes. Ovejas descarriadas. Fruto del árbol) Cuidaos. Érase una vez una oveja que andaba perdida. Se le acercó un búho, desde el cielo, y se paró en la copa de un árbol frondoso, que tenía muchos frutos. Le dijo, ¿qué haces sola, y no estas con el resto de las ovejas?. La oveja le dijo que salió a darse un paseo para ver otros sitios distintos, que estaba aburrida de hacer siempre lo mismo. ! Vaya, pues la verdad te entiendo!. Desde el suelo solo ves siempre lo mismo, la misma persona que te cuida, tu pastor, y las ovejas con las que te juntas a dar los paseos por el campo. ! Debe ser muy divertido, ver como tú haces desde el cielo, muchas más cosas que yo!. Claro que si, le contesto el búho. ¿Y que te parece lo que ves ahora?. Le dijo el búho nuevamente. Bueno hasta ahora no he visto gran cosa, solo un poco más de lo mismo, la hierba, el campo, el pequeño riachuelo, y las casas donde se cobija la gente. No me quiero alejar mucho de mis amigas, porque no quiero perderme. Le contesto la oveja al búho. No te apures le dijo el búho a la oveja. Sigue el camino recto, y encontrarás un gran sendero, con muchas ovejas, y gente agradable. Tan solo esta a unos cuantos minutos de donde estas, y yo te guiaré para que no te pierdas, luego cuando estés allí, si no te gusta la compañía, te vuelves a tu sitio donde estabas, que yo te guiaré nuevamente para que no te pierdas. En esas estábamos, cuando la oveja que se fio del búho le dijo que iría a ese sitio en el sendero que era tan bonito. Camino durante mucho tiempo, por el camino, y cada vez se alejaba más y más del lugar. Las casas que antes había las iba dejando atrás, y las ovejas y otros animales que había tan abundantes los dejo. Incluso el pequeño riachuelo con agua fresca donde bebió ya no estaba. Le pregunto al búho asustado, ¿qué donde estaba, que le había dicho que al poco tiempo caminando por el sendero encontraría el lugar?. El búho ya no estaba, y no le contestó. Entonces la oveja se asustó mucho y comenzó a llorar. Se acordaba de sus amigas, de su campo, de su hierba verde, del pastor que la cuidaba con tanto cariño y amor. ¿Por qué me habré alejado de allí, porque le habré hecho caso al búho?. Se sentó un rato en una piedra al lado de un árbol que había muy alto, con grandes frutos que parecían llegaban hasta el cielo, y daba mucha sombra. Fue una sensación agradable dentro de lo malo que le estaba ocurriendo. Cuando estaba tranquila y pensando en marcharse nuevamente a su casa, le daba vueltas al lugar por donde había venido, para no perderse más y adentrarse en el bosque solitario. En estas estaba cuando a lo lejos, surgió la figura de un gran lobo. La pobre ovejas se asustó mucho cuando vio la figura del lobo. ! Hay madre mía, que viene a comerme!, ¿qué hago, donde me escondo?. El lobo se acercó tranquilamente sin hacer ruido apenas, seguro de que su presa estaba segura. Parecía disfrutar del momento, no había nada ni nadie que le impidiera semejante bocado en su estómago vacío, pues por allí no solían ir ningún animal, y lo que había apenas si le llegaba al estómago medio llenar. El búho que estaba en lo alto de la copa del árbol, vio la figura del lobo y la pobre oveja temblando de susto. ¿Qué puedo hacer para que el lobo no se coma a la oveja? Después de todo por mi culpa la he traído hasta este lugar. El árbol de pronto cuando vino una ráfaga de viento, que en música de sonido convirtió, empezó a mover sus grandes y hermosas hojas, de una forma tan fuerte que parecía molinos de aire. La oveja no parecía creer lo que estaba ocurriendo, y entonces dentro de un pequeño arbolito cargado de frutos se entró. El lobo entonces se puso furioso, al no ver a la oveja, y al socaire del árbol que astuto empezó a mover las hojas se enfadó tanto, que un gran mordisco al árbol le dio. Y este le respondió con un golpe tan fuerte en la boca, que lo lanzo muy lejos. El búho siguió al lobo hasta donde cayó, y vio que dentro de un pozo se entró. Desde el cielo empezó a reírse de él. Ves tanta fuerza como tienes, y un gran árbol te ha lanzado lejos, para que no te comas a la oveja. ! Ah, ah., le grito el lobo!!. Espera que salga del pozo y verás lo que es zamparte a ti de un gran bocado, le dijo el lobo. La oveja salió del árbol pequeño que tenía muy buenos frutos, y el gran árbol, le dijo, que ya podía irse de aquel lugar. No vuelvas a venir aquí, que solo puede pasarte que el lobo te coma. Toma una fruta de mi árbol, y cométela por el camino, tienes que seguir el sendero al lado del arroyo que verás cuando salgas, y siguiendo recto en poco tiempo encontraras el camino que te lleve nuevamente a tu casa. Recuerda la lección. Gracias, le dijo la oveja, despidiéndose del gran árbol, y comiendo la fruta que le dio. Siguió el camino que le dijo, y cada vez iba dejando más atras el bosque oscuro, hasta que escucho el ruido del arroyo. Siguió tranquilamente, hasta que vio nuevamente las casas, y todo lo que ella conocía. Al llegar a la casa, encontró nuevamente a todas las ovejas, que estaban tranquilamente descansando. Y a lo lejos se le acercó el pastor, que dejando la vara en la tierra, salió corriendo detrás de ella. ! Que alegría volver a verte!. Estaba muy preocupado por ti, había salido por el camino pensando que te habías perdido, y que no sabrías volver, y me adentre muy lejos hasta el bosque solitario, donde no se puede entrar porque los lobos te comen si entras. Le contó la oveja, todo lo que le había ocurrido, desde el primer momento en que decidió descubrir en solitario otros sitios, porque estaba aburrida de hacer siempre lo mismo. Le dijo que en un momento que estaba distraída, se le acercó un búho sin saber de donde había venido, y que se puso encima de un árbol que apenas tenía frutos, pero que le dijo que siguiendo el camino encontraría un lugar hermoso donde encontraría muchas amigas nuevas. Le hice caso y me marché por donde me dijo. Al llegar al sitio le comento lo que había ocurrido con el lobo, y también le dijo que se puso debajo de un gran árbol que tenía unas hojas que parecían llegar al cielo, y que un gran viento vino y que en forma de aspas y ruedas de molino, empezó a moverse de tal forma que cogiendo al lobo lo tiro a un sitio muy lejano. Le dijo también que el búho que apareció de nuevo, se fue volando hasta el lugar donde el lobo había caído, y que dentro de un gran pozo lo encontró. Y este se enfadó mucho diciéndole al búho, algún dia te cogeré cuando estés distraído y te comeré. Le dijo también que aunque había sentido miedo, estuvo muy tranquila porque el árbol pequeño que había al lado del grande. Le dijo que se cobijara dentro de él, y que no tuviera miedo, y así fue. El pastor al escuchar todo aquello se puso muy contento., primero le dijo que no volviera a hacer semejante cosa, que ella debía estar con el resto de sus amigas, y que allí se encontraría siempre más segura y más ☺ feliz ! Si claro, así lo haré, no volveré nunca más a escuchar a nadie que me diga que me vaya, incluyendo al búho!. El búho desde lo alto vino nuevamente al lugar donde se encontraba la oveja. Se le acercó y le dijo lo que le había ocurrido con el lobo, que este se había enfadado mucho, y que le dijo que se comería al búho. Este sorprendido de lo tonto que podía ser el lobo pretendiendo semejante cosa, se marchó volando hasta que encontró a la oveja. He venido solo para decirte que me voy, y quería despedirme de ti. La oveja al principio estaba enfadada con el búho, pensando que le había engañado, y por culpa de él se había adentrado en el bosque solitario, cuando le dijo que allí habría un lugar magnífico donde disfrutaría con otras amigas. El pastor le dijo al búho, que se alejara de aquel lugar y no volviera más con engaños. El búho se despidió y pidiéndole perdón se marchó volando muy lejos, hasta otro lugar donde nunca más vino. Nunca sabremos que paso con el lobo, probablemente del pozo saldría enfadado y pensando en su mala suerte. El gran árbol seguiría tranquilamente dormido y jugando sus hojas con el viento, y el pequeño arbolito de buenos frutos cobijado a su lado, sintiendo su compañía. La oveja feliz con sus amigas, y todo el mundo que le rodeaba sería el mundo suyo, ya he visto otras cosas, distintas, pensó.! Me quedo con la alegría de sentirme acogida y de que el buen pastor se haya preocupado por mí, y con un gran abrazo me haya perdonado!. Moraleja. Si, el mundo es ancho, muy grande y fantástico. Pero debemos tener cuidado, no ver fantasmas dentro de nuestra mente, que pensemos nos aconsejan bien, cuidémonos de aquellos consejos que no vienen de buenas personas. Seamos conscientes de que los frutos del árbol malo no debemos comerlos, y demos gracias a nuestros amigos que nos quieren y se preocupan por nosotros. El buen Pastor siempre estará pendiente de nosotros, aunque nosotros no lo veamos. Su vara y su cayado nos acompañarán a lo largo de la vida, y aunque camine por senderos oscuros no temeré. Colorín colorado este cuento se ha acabado. Un beso

P ara ti desconocido

Poesía escrita para alguien de quien desconozco su verdadero nombre y de su historia solo una parte, pero lo suficiente como para dedicarle estas letras. Son para él y tal vez además es un mensaje para todos quienes caminamos en este mundo, con mayor o menor suerte, con más o menos atributos y dones, con poca o mucha esperanza, pero igualmente sintiéndonos solos, un tanto tristes e incomprendidos”. Paty Carvajal-Chile. Para alguien como tú, que se molesta en escribir diariamente, y que espero cada dia recibirte. Poesía eres tú, amigo, amiga que lees lo que escribo, que diariamente, te asomas a mi rincón pequeño que con cariño escribo,(te) Solo pensando en que me leas, que intentas sentirte comprendido, con algo que te diga( o que te escriba) desde lo más profundo de mi sentimiento Porque tú te lo mereces como nadie que sientes como yo , que el mundo gira como un torno que enciende la vela y apaga con su sonrisa o su lágrima que espera un dia , ver salir el sol desde la celda o acariciar la mano tendida que le ofrezcas ! No sé tu nombre, sé que estas detrás ¿pero donde? Poesía incomprendida para gente inconformista Para ti que eres un regalo(mi) Te escucho, te oigo, sé que estás ahí. Quiero comprenderte, y que a la vez tú me comprendas. Lo que escribo no tendría sentido Si solo lo escribiera para mi Si tú no lo leyeras. Y agradecido espero que algún dia tú me escribas y me digas, o me dediques un poema Como yo a ti. POESIA PARA TI

Andando junto al pie del peregrino

Andando junto al pie del peregrino. A que sentir secretamente dejas, sin herir con tu esplendor los ojos fjos ante el Sacramento de tu Cena santa. Ya sé dónde encontrar mi refrigerio, ¿dónde permanecer acompañado, dónde acumular fuerza y ternura.? Sé Quién siempre espera discreto, sin exigir el encuentro amigo, Quién permanece atento. Un trozo de pan es el Misterio de entrega de amor sin condiciones, de fidelidad sin tiempo, eterna, de referencia solidaria, atenta: la Eucaristía, banquete, altar, ofrenda, amor sin límite, materno. Es la Eucaristía espejo donde verme Ilamado, corregido, invitado a la entrega generosa, sin precio, gratuita, sin vanidad pretenciosa, hecho pan roto y entero. No tengo que hacer lucubraciones, estás presente, glorioso, vivo. No eres una idea, ni un icono, no eres mito, ni fetiche. Eres Tú, el Hijo amado, el Hijo de Dios bendito. Y adoro a tu paso el Sacramento. Sin pedirte nada, a cambio me regalas la certeza en el hondón del alma, de mis ojos en los tuyos, de que te llevas consciente mi mirada, por hacerte encontradizo en el camino. Te has hecho compañero, amigo, Sin imponer presencia, mendigo, y al tiempo te haces vino y pan partido. Avanzas al ritmo de los niños. Los ancianos te reconocen puerto, y andas junto al pie del peregrino.

La lombriz y la mosca

Érase una vez una triste lombriz solitaria paseando por la acera. Cuando de pronto se le acercó del cielo una mosca que altanera le dijo:que podía volar y ver la tierra hermosa desde el cielo. La lombriz entonces se envalentonó contra la mosca y le dijo muy orgullosa: si, pero yo viviré para contártelo desde la tierra como es el cielo, pues tú apenas 15 o 20 días vivirás, y eso si antes no te han zurrado con un mosquitero, libro o te hayan espumado con insecticida tu garganta, cualquier humano que harto te aniquile. Sin embargo yo, salvo que alguien sin querer que sea lo más normal, me dé un pisotón o me aniquile un pajarito, rana u otro depredador., viviré para contarlo a tus nietos y a los hijos de tus nietos, pues mi promedio de vida es de cuatro a cinco años. Y de esta forma la mosca al oír tal comentario la dejo y triste se marchó. Moraleja no podemos presumir cuando no tenemos lo que a otros le falta.

Mi guitarra

“Pero nunca entenderéis a mi guitarra”. Dice la canción del poeta Juan Pardo. Compuso esta enorme canción que ahora escucho. Y yo en esta tarde dominguera encerrado en mi casa, veo a mi guitarra llorar y le pregunto ¿por qué?, Y me responde,” porque no tocas lo que quiero”. Y¿qué quieres que toque?, y me responde “. Empieza por cogerme, no me tengas abandonada, luego pon mis manos abrazándome, una a izquierda en el mástil, otra a la derecha en la caja, justo en el agujero que hay en el centro, y luego, suavemente desliza tus dedos por el mástil. Verás como despacio si me tocas, oirás la música sonar, y si sigues practicando y compones algo bonito. ¡Llegaremos compañeros a sentirnos, y seguro que entonces no me olvidarás, y yo seré para ti lo que ahora no lo eres! ! Que abandonada me tienes y no es bueno!. Cógeme pues y no seas flojo, dulcemente enamórame, para que componga una letra que llegue hasta el sol,y derrita en la tierra, luz y calor. Y el sonido llegó tan lejos de mí, que en una dulce melodía se convirtió. La guitarra me contestó, antes de despedirme “Hay muchas canciones que tú puedes componer, con esa voz tan bonita que tú tienes, y el tiempo juntos pasaremos en dulce compañía”. ” Y así como Juan Pardo, me dejaréis morir, para escuchar mi llanto, sonreiréis a mi canto.” Pero nunca entenderéis a mi guitarra “ “Y fundiréis mi anillo, derramaréis mi vino, porque olvidarse de mí, tendrá que ser muy sencillo, “Pero nunca entenderéis a mi guitarra”.

Cansado de llamarte.

Cansado de llamarte. Con mi alma destrozada, comprendo que no vienes, porque no quiere Dios y al ver que inútilmente te envío mis palabras. Llorando mi guitarra te deja oír su voz. Llora guitarra, porque eres mi voz de dolor. Grita su nombre de nuevo. Si no te escuchó, y dile” que aún la quiero, que aún espero que vuelva ,que si no viene, mi amor no tiene consuelo, que solitario sin su cariño me muero”. Guitarra, !, Tú que interpretas en tu vibrar mi quebranto, Tú que recibes en tu madero mi llanto, llora conmigo si no la vieras volver!. Y dile que aún la quiero, que aún espero que vuelva, que si no viene, mi amor no tiene consuelo, que solitario sin su cariño me muero. Guitarra. Tú que interpretas en tu vibrar mi quebranto Tú que recibes en tu madero mi llanto. Llora conmigo si no la vieras volver. Guitarra, llora con mi dolor

el pajarillo

El pajarillo Volando por el cielo viene un pajarillo en la mesa, comiendo estaba cuando cogiste el trozo de miga que me sobraba. Y con tu pico chiquito me alegrase la vista al verte cogiendo la miguita caída de mi plato lleno. !Adiós pajarillo lindo sigue tu camino! que yo terminando sigo mi camino. !Y volveré a verte seguro algún día de los que a Granada venga; porque nunca el que vino un día solo, quedó tan prendado de semejante belleza que volvió nuevamente!.

si quieres

Si quieres puedes limpiarme de mis llagas y mis penas de mis amarguras y llantos de mis lamentos y quejas de todo lo que me envuelve de mi sufrimiento y grito que en la noche vino. Si quieres puedes limpiarme de mi piel de lepra de mi coraza vieja de mis olores fuertes de todo lo que llevo dentro que para nada quiero, solo quererte quiero y me arrodillo al verte. Si quieres aquí te espero con la sonrisa nueva con un corazón limpio como la luna nueva como la vida entregada y como la piel morena de verte como me dices “Quiero” Y yo te sigo de nuevo en mi caminar sereno en mi esperanza nueva en mi entrega diaria y en tu bondad infinita Si quieres limpiarme te espero porque tu viniste antes que lo pidiera y me dijiste Quiero.

juan bautista

Viendo este cuadro. ¿Qué puedo decirte? Juan. Me veo, o quisiera verme, en Ti Seguro que estarás viendo al mismo Jesús. Como el te vió, llevándote en su vientre Maria. Y camino del Jordán, te bautizo. con agua y fuego Mirando al cielo, buscándote y te encontró, mereció la pena Profeta No habrá hombre mas grande que haya nacido de mujer Bautista.

atardecer sobre el mar

atardecer sobre el mar Eran las 5:00 de la tarde cuando me senté en la arena , miraba fijo las olas que iban y venían, y mientras recreándome estaba , un niño se acercaba y a mi lado se puso, le pregunté ¿quien era? y nada me dijo, le pregunté ¿de dónde venía? y nada me contestó, le pregunté ¿si estaba solo? y me dijo que no , le pregunté ,¿que era pequeño para andar solo? y me dijo que estaba protegido le pregunté ,¿quién lo protegía? y me señaló al cielo, le pregunté ,¿que era el cielo? y me contestó que donde estaba su madre, le pregunté que ¿porqué se había ido? y me dijo que no lo sabía , me dijo con alegría, que siempre que miraba al cielo su madre la rodeaba y besando le decía que mucho lo quería.

En memoria de todos.(de mis escritos en tiempo de Pandemia) la Estela de la noche. la Estela de la noche

En memoria de todos Noche.- Ya terminamos las palmas. ¡Otro día salgo al balcón! Que alegría, que alboroto ,otra vez a la vecina del cuarto saludo, a la del quinto también. ¿Cómo estás?,” pues aquí un día más ,y ya van.”……. Saludo a gente que nunca había visto. Ahora con un leve gesto de la mano todo se dice, y se agradece. Terminamos las palmas y empieza la música “El himno de España”, suena al fondo y la sirena a lo lejos se oye. Todo se mezcla, palmas, música y alborozo. Ahora nadie llora. Todos contentos, se hace por un buen fin y a todos nos gusta quitarnos un momento “El traje de la casa” para saludarnos. Después cuando termina, volvemos a la rutina, cada uno hará en su casa lo que viene haciendo. No hay parón, todo continua un día más, y un día menos. Volveremos nuevamente a salir, y alzaré la mirada. Cuando pase “Al balcón”, recordaré todos los días de las palmas y la esperanza. Que mi gente sin parar demuestra, que no se pierda la ilusión. ¡“Ahora después de varios años, que todo aquello terminó, vuelvo a recordarme como era, y a la gente que estaba asomada esperando el momento de las ocho, para las palmas dar con emoción.! Si con mucha emoción!. Cada uno tenía un pensamiento. Cuando salía a dar las palmas “Unos por aquellos sanitarios, otros por los que cuidan nuestras calles, otros por los que nos traían la comida, y otros por las almas que van al cielo. Otros por llevarnos alimento, y otros por saber mil cosas más. Pero todos en nuestro pensamiento, nos aislábamos para no contagiar. Y así el día de mañana dejaremos, una herencia a nuestros hijos ,y cantaremos canciones que resuenen en el aire, como las que se escuchaban aquellos días. Algunas se convirtieron en himnos, recordaré……. Y en los libros saldrá el dos mil veinte, como un triste año, para olvidar, para recordar, para soñar lo que no fue, para aparcar nuestros sueños, para meditar, y para amar a los que se fueron. Y nosotros seremos testigos de Esperanza. Que gracias pasaremos. A todos.

La música, la canción y el acordeón

Pequeño cuentecillo, que antes de dormir, si lo lees muy despacio, quizás te haga descansar mejor. Nunca espero que te guste lo que escribo. Solo que te rías, y que digas. ¿Quién es este que con tanto gusto escribe de manera abundante. Y aunque parezca que otra cosa no hago. Aseguro que no me sobra tiempo, ni me falta. Solo tengo el que Dios me ha dado, que con mucho gusto, aprovecho, para que tenga tiempo desde un verso, hasta la toga ponerme, cada día.Erase una vez una canción, que quiso ser música, y un acordeón que se cambió de instrumento. Una vez se juntaron los tres. La canción, la música y el acordeón. ¿Por qué no damos un concierto en la Plaza Mayor?, que se escuche bien alto, y seguro la gente vendrá a vernos. ¡Bueno me parece buena idea dijo el acordeón¡ .Vamos a ensayar, sino no saldrá bien. La canción dijo. Yo pongo la letra. La música dijo,. Yo pongo la sintonía Y el acordeón dijo. Yo pongo la inspiración. Después de tanta flor, engreidos los tres, (pensaban cada uno,que era el mejor de los tres). La canción se decía.(Sin duda la letra todo el mundo entiende. Sea dicha por escrito o en forma de oración, en verso o en soneto), ¡Es lo mejor- pensaba la canción! ¡Ah que torpeza la tuya, y que engreidas estás¡. La música sin duda llega, aunque uno no sepa ni entienda leer.No hace falta la vista, solo el corazón, pues la música es vida, y vida la música es. Que pandilla de soberbios, la música y la canción. No entienden que el genio, es la inspiración.¡Que seria sin ella!. ¿Que se podría escribir, que música sonaría?. Si no existe el mensaje, la claridad, la belleza. (es decir el origen de todo y el final de todo), la inspiración. Cuando se reunieron, cada uno a lo suyo. La canción, la música y el acordeón. No se pusieron de acuerdo y el concierto fue un desastre. ¡Bueno engreidos amigos. Dejemos de actuar, que cada uno ponga su nota, y que la gente nos puntúe ! Así convocaron otro concierto y cada uno actuó por separado. El publico escucho a cada uno, y votaron al final.(como si fuera el festival de Eurovisión, la puntuación fue un poema) El resultado sorprendentemente, fue un cero a cada uno. La música, la canción y el acordeón, dijeron. ¡Venganza por no juntarnos, el mensaje claro está. De esta forma se volvieron a juntar y compusieron una magistral canción. Con sonido de amor y letra de gran inspiración, que el acordeón compuso Volvieron a reunirse y dieron otro concierto los tres. ¡Sorpresa se hizo la noche!. La plaza se llenó de gente, la actuación comenzó, y con grandes aplausos terminó. La música, la canción y el acordeón ,fue el grupo de moda durante mucho tiempo después. Dieron muchos conciertos y mucha gente acudía maravillado a verlos. Cada uno de vez en cuando actuaba por su cuenta. Así la música sonaba hermosamente. La canción componía hermosas poesías, y el acordeón inspiraba a cuantas personas se le acercaban y le pedían obras de amor. MORALEJA. Aunque tengas grandes dones. Aunque pienses que eres el mejor. Si sueltas lastre en tus ardores, la vida te recompensará 👍🏻.Quiérete, pero no presumas hasta terminar contigo(Que un pedo, con perdón, huele igual en todos, sea hombre o mujer). Mejor acompañado que solo, dulce que salado, o salado que mal acompañado. Mejor luz que sombra y pensamiento a no pensar. Vale la pena todo, siendo el ❤ 🤔 y la amistad tu señal y guía. Y mucha MORALEJA veo, más larga que un San Luis, y presuntuoso yo, que queriendo escribir un cuentecillo , me he pasado de lección. 😔 Perdón.

Si te digo que te quiero

Si te digo que te quiero, no te digo que te amo. Si te digo te amo, implica decirte un te quiero. Querer es sentirse a si mismo. El amor es entregado. Querer es pensar, que en el fondo el otro o la otra, es algo tuyo, especial, mientras el otro sienta lo mismo. !Y sufres ,cuando te dice, que ya no te quiere o te olvida! Si amas no buscas, ya lo tienes todo. El amado nunca se siente ABANDONADO porque nada le dieron sino que lo dio todo. Si te digo te quiero , comparto mi soledad contigo, y si me dices me amas, compartes tu cariño conmigo. Si me dices me quieres, me entregas tu cuerpo. Si te digo te amo, te regalo mi vida Si te digo te amo, te veo como tú eres. Si te digo te quiero como quiero verte. Si me dices me amas, nada me entregas. Si te digo te quiero, te entrego mi yo. Si te digo te quiero, no pierdo ni gano Si me dices te amas, gano un tesoro. “Un corazón que ama, nunca se pierde, el corazón que quiere, puede perderse. Porque, querer no basta, si no es compartido. Mientras el que ama. Todo gana , porque nunca, recibió nada, sino que generosamente todo le fue dado. “Si me preguntas ¿Qué quiero.? quisiera decirte “Te amo” Así sabría que siempre estarás conmigo, aunque no te viera, aunque no te sintiera, aunque la distancia nos separará, !Que importa, si solo te amara!

SOLDADITO DE PLOMO

Esta noche he decidido contaros un cuento. Se titula El soldadito de plomo y la bailarina. Espero os guste. En el día de su cumpleaños, un niño recibe una caja de veinticinco soldaditos de plomo. Uno de ellos tiene solamente una pierna, pues al fundirlos había sido el último y no había habido suficiente plomo para terminarlo. Cerca del soldadito se encuentra una hermosa bailarina hecha de papel con una cinta azul anudada en el hombro y adornada con una lentejuela. Ella, como él, se detiene sobre una sola pierna, y el soldadito se enamora de ella. Pero a medianoche otro juguete, un duende en una caja de sorpresas, increpa furioso al soldadito prohibiéndole que mire a la bailarina. El soldadito finge no oír sus amenazas, pero al día siguiente, acaso por obra del duende, cae por la ventana y va a parar a la calle. Allí, tras llover un buen rato, dos niños lo encuentran y lo montan en un barquito de papel, enviándolo calle abajo por la cuneta. La corriente arrastra al soldadito hasta una alcantarilla oscura, donde una rata lo persigue exigiéndole un peaje. Por fin, la alcantarilla termina y el barquito de papel se precipita por una catarata a un canal, donde el papel se deshace y el soldadito naufraga. Apenas comienza a hundirse, un pez lo engulle y de nuevo el soldadito queda sumido en la oscuridad. Sin embargo, poco después el pez es capturado y cuando el soldadito vuelve a ver la luz se encuentra de nuevo en la misma casa. Allí está también la bailarina: el soldadito y ella se miran sin decir palabra. De repente, uno de los niños agarra al soldadito y lo arroja sin motivo a la chimenea. Una corriente de aire arrastra también a la bailarina y juntos, en el fuego, se consumen. A la mañana siguiente, al remover las cenizas, la sirvienta encuentra un pequeño corazón de plomo y una lentejuela. !Si mi soldadito, así eres como esa bailarina, que al remover las cenizas en plomo convirtió!. Y así como este cuento que hermoso me parece en primera línea encuentro a soldados sin medalla, que por nosotros murieron. Pensemos por momentos en esos soldaditos que se ponen al volante, para llevarnos alimentos a los supermercados, y pensemos por ejemplo en aquellos soldaditos que sin máscara te curan y te sacan ese virus, o en aquellos soldaditos que te llevan la Palabra, te consuelan, o te miman, te cantan, te acompañan, te llevan la comida, te llaman y te animan, te dicen hasta pronto, o limpian la ciudad. Pensemos en aquellos soldaditos que se acercan a tu cama, y aquellos soldaditos que al cielo suben, y luego como si fuera un gran tobogán bajarán. !Hay muchos soldaditos por suerte!. Es lo bueno de estos tiempos. Descubrir que hay batallas por las que merece la pena sentir que eres humano, que somos soldaditos no de plomo como el cuento, sino de carne y hueso. Pero que hermoso, ser también de plomo como el cuento. Verdad.

Que es la Fe?

Erase una vez,un niño que perdió su llave para poder entrar en la cochera de su casa.Estaba muy preocupado porque había quedado con un encargado de su padre para que le llevarán un motor de regadío. Se fue al 🚗 de su padre para ver si estaban allí las llaves.,y después de mucho rebuscar por todas las partes, encontró una llave que pensaba era la que buscaba,pues por la forma se le parecía mucho. Se alegro mucho creyendo su problema se había solucionado 😉.¡ Ves como sabía yo que la encontraría!. Y se fue andando tranquilamente,muy satisfecho y seguro de si mismo hasta la cochera. Cuando llegó metió la llave dentro de la cerradura, y después de entrarla, no giró la 🔑. Entonces , se enfado mucho consigo mismo.¡Ahora que hago!,se 🤔 dijo asimismo.Que le diré a mi padre!,.cuando iba caminando cabizbajo hacia la 🏡, le vino una inspiración! ¿Y si volviera al coche y buscará otra vez,quizás donde antes no mire bien ,ahora la encuentre,total no tengo otra cosa más importante que hacer?.Se fue nuevamente al coche 🚗, y cuando abrió la puerta 🚪 en el lugar donde antes estuvo buscando ¡ y no vio nada,encontró otra llave! 🔑, igual que la anterior ,pero que antes no 😔estaba.Voy nuevamente a la cochera para ver si esta fuera la llave,(se dijo asimismo). Caminando por la calle,se puso a rezar,un Padrenuestro, Ave Maria, y Gloria, y a dialogar con Dios,hasta que llegó a la cochera.,” y donde antes iba seguro de si mismo,ahora iba con la fe necesaria de que la puerta se abriría,pues no dependía de si mismo.Había algo más que le ayudaría, (pensaba antes de abrir la puerta)” Metió la 🔑dentro y la giró muy despacio.,¡y la puerta 🚪👉se abrió!. Entró dentro, y comenzó a llorar de 😂alegría.Dio gracias a Dios de haber 🙏encontrado la llave. (Muchas veces antes de hacer algo rezaba y daba 🙂Gracias). Cerró la puerta y subió a su 🏡, allí le estaba esperando su padre para recoger el motor de riego,. ¡Pronto viene el verano y el campo necesita 💧! .Su padre le preguntó por las llaves y si había ido todo bien. El le contestó que tenía las llaves a buen recaudo,mientras por dentro daba gracias,de haberlas encontrado. Petición Gracias 🙂Señor por ayudarme a encontrar el camino de la fe. Con esta sencilla parábola y con mi oración sincera. He encontrado las llaves,y con ella he abierto la puerta 🚪 de la esperanza, y con mi padre,iremos juntos al campo a llevar el motor que mueve con fuerza el agua 💧 que sacia el campo y produce la cosecha, 🤔 que gracias a ti nos da el aliento de la fuerza de tu fe.

miércoles, 9 de junio de 2021

El niño gigante

Érase una vez, un niño gigante, al que le gustaban mucho las chuches. De pequeño, cuando la estatura no alcanzaba a la mesa del salón se tenía que subir a un pequeño taburete, que tenía su madre en la cocina, y se las ingeniaba muy bien, para poder coger todo lo que la madre preparaba y dejaba encima de la mesa. Que bien se decía, puedo coger lo que me guste aunque no llegue a la mesa. La madre se hacía la olvidadiza, y siempre ponía algo que sabía le gustaba a su hijo, con la precaución de que no le hiciera daño, y sobre todo que no se engolosinara mucho con las chuches para que pudiera comer bien. El niño tenía ese defecto, que le gustaba mucho el picoteillo, antes de comer, y se le llenaba pronto su pequeño estómago, y entonces la comida no se la tomaba entera., esto era fuente a menudo de discusión cuando se ponían a comer en la mesa. El padre cuando llegaba a casa después de trabajar, se sentaba en la mesa, y su hermano algo mayor que él se enfadaba, pues decían que no tenía que comer tonterías, que luego le quitaban el hambre, y a su vez se enfadaban con la madre porque le dejaba que se subiera al taburete para poder coger lo que ella dejaba encima de la mesa. ! No está bien lo que haces, le decían!, lo estás malacostumbrando, y ya ves, por comer lo que no debe, se le llena su pequeño estómago, y siempre se deja luego la comida. ! Fíjate en el resto de la familia, y de su hermano, come bien y así está bien alimentada y fíjate lo grande que se ha puesto a pesar de que tiene solo un par de años menos!. Claro el mayor al escuchar estas cosas, se ponía contento, y miraba a su hermano con cara de incrédulo, y de risa afinada. ! Ahí no me digáis más eso!, sé que lleváis razón contestaba la madre, ya veréis como a partir de mañana se acaba esto., ya no dejaré más cosas encima de la mesa, hasta el momento de que ponga la comida, y sobre todo no se subirá encima del taburete, para que tampoco pueda coger comida. El pequeño niño se puso muy triste al pensar que la fiesta se había terminado, y que no podría ya coger ninguna chuche ni divertirse, subiéndose a su pequeño taburete, y desde allí coger lo que le viniera en gana. Se fue muy triste a la cama, y apenas si esa noche pudo dormir, de la pena que tenía. A la mañana siguiente, cuando se despertó, nuestro querido niño, notó algo extraño en su cuerpo, parecía que las manos y los pies eran más grandes, y que todo había en el crecido., pensó que era un sueño el que tenía, ¿cómo es posible que después de dormir una noche, me haya convertido en un niño gigante?, pensó,! Esto no puede ocurrir!. Intento dormirse y darse la vuelta en la cama, pensando que así el sueño se acabaría y al despertarse volvería a ser lo que era la noche anterior, un pequeño niño de corta edad y estatura, (bueno dentro de lo normal pensaba). Por más que intentara dormirse y cerrar la ventana para que no entrara luz, no pudo dormirse y su madre desde la puerta lo llamo, y le dijo que ya se hacía tarde, y tenía que levantarse, para ayudarla en las faenas de la casa. El niño se asustó y le dijo con voz tranquila, pero nerviosa que no se preocupara, que en seguida se levantaba, se bestia y bajaba a desayunar y a ayudar a su madre. ¡! Vale, vale, siempre te haces el remolón y no hay quien te despierte, fíjate en tu hermano!., lleva levantado bastante tiempo, y está preparando sus trabajos que le han mandado en clase.(No hace falta decir, que estábamos en fin de semana, y que por tal motivo, no iba a clase ese dia)., ah vaya hermano que tengo, (pensaba, nunca juega, ni se divierte conmigo, nunca me lleva a ningún sitio para que juguemos y nos divertimos).! Vaya un rollo!. Solo protesta y se pone al lado de mi padre, para criticarme, y sobre todo reírse, pensaba que me subía al taburete para coger la comida. Ahí que pena, ! Ojalá pudiera ponerme grande!, y tener más estatura que él para poderle decir cuatro cosas, pensaba, a la vez que se ponía alegre, solo verse mayor que él, de tamaño, y soltarle cuatro cosas. Estaba pensando en ello, y nuevamente intento levantarse de la cama, pero no lo que no estaba tan ligero, que sus manos eran más grandes y todo su cuerpo, vaya pues no es un sueño, se levantó de la cama, y corriendo se miró en el espejo que tenía enfrente de la cama. Se miró y se quedó horrorizado a la vez que sorprendido, era enorme de tamaño, casi del mismo nivel que el espejo, donde antes se tenía que subir encima de algo para verse el cuerpo entero. No puede ser, no puede ser, pensaba, la cara se le descompuso y no daba crédito ta lo que le estaba pasando. Ah me lavaré bien la cara, y me tiraré de los pelos, pensaba así probablemente, vería que no es cierto lo que me está sucediendo. Se fue al cuarto de baño que tenía enfrente de su habitación, de forma silenciosa para que no, no viera la madre ni ninguno. Allí se volvió a mirar en el espejo, y le paso lo mismo que en el de su cuarto., vaya, pues resulta que no es un sueño, sino una realidad, no podía imaginar lo que le estaba ocurriendo. Pero después de un rato mirándose y mirándose, se puso contento, pensaba que sus problemas se habían solucionado, que al ser más alto, ya podría ponerse por encima de su hermano, cosa que siempre le había hecho mucha ilusión, por fin se terminaron mis problemas, podre coger las cosas de la mesa, sin subirme al taburete, y nadie me dirá que coja las cosas que no debo. De esta forma se volvió a su cuarto nuevamente, y se intentó poner algo de ropa de su armario, pero nada le venía, todo era demasiado pequeño para su tremenda altura, no sabía que hacer., Pensó, que tenía que ir corriendo al cuarto de su padre, y cogerle algo de ropa de su armario., de esta forma se fue corriendo a su cuarto, y cogió unos pantalones, unos zapatos y un jersey que tenía en el armario, se puso la ropa y le estaba como un guante, ni chica ni grande. Que sensación más rara, notaba, al mirarse al espejo, y verse tan grande y con esa ropa tan distinta a la que se ponía antes. ! Ya me he hecho un niño grande!, y podre divertirme con otro niño de mayor edad, y salir sin necesidad de que mi hermano me lleve con él a ningún sitio. Todo esto se le venía a la cabeza, pero tenía que bajar a la cocina para desayunar. Que pensaría mi hermano y mi madre cuando me vean, no se creerán lo que me ha sucedido, pensaran que no soy yo, y que me he ido por la noche enfadado por todo lo que me dijeron el dia anterior. En ese debate estaba, sin saber qué hacer. En ese momento se le vino a la cabeza la idea de salir por la ventana de su cuarto que da directamente a un árbol y desde allí deslizarse hasta el jardín, y una vez allí, cruzarlo y marcharse corriendo, para que no lo vieran. Pensó que era la mejor solución y cuando pasara algún tiempo volver a su casa y decirle a sus padres lo que le había ocurrido. El niño grande se puso contento pensando que era lo mejor que podía hacer. Y eso fue lo que hizo, se bajó por la ventana, se deslizó por el árbol y corriendo se fue por la parte de atrás de la casa, procurando que nadie lo viera, y esconderse durante algún tiempo. Al principio todo era novedoso en él, tenía que acostumbrar a su nuevo tamaño, no puede ser que de un dia para otro de tan pequeña estatura alcance ahora las copas de los árboles. Durante un tiempo estuvo vagando por todos lados, yendo de un sitio para otro, intentando que nadie lo viera, de sus amigos y vecinos. Se ocultaba por el dia y salía por la noche cuando la gente estaba en sus casas. Pasaba delante de su casa todas las noches, y se ponía triste cuando veía a sus padres y hermano. Pensaba que ellos estarían buscándole, y que no podía continuar dando vueltas sin decirles nada. Un dia se acercó cerca de la casa, vio a su madre que estaba llorando, y a su hermano que trataba de consolarla. ¿Qué le habrá pasado a nuestro querido niño, porque se habrá marchado, sin decirnos nada? ¿Ves como tenemos la culpa, de haberle reprochado que no comiera, que no hiciera esto o lo otro?. ¡! No digas eso mama!, decía el hermano tratando de consolarla, nosotros se lo decíamos por su bien, y no para que se enfadara, y mucho menos marcharse.! ¡No te preocupes! ¡Seguiremos buscándolo, no debe andar muy lejos, y seguro que pronto volverá con nosotros,! Ya verás como todo volverá a ser como antes!. El niño gigante, escuchaba estas cosas, y se ponía triste de no estar con ellos, y se alegró también de que su hermano lo quisiera., pensaba que quizás había sido algo injusto con él, y con su padre, y que tendrían razón que lo que le decían era por su bien. Bueno,! Voy a irme con ellos!, y cuando me vean, no se creerán lo que me ha pasado, cuando vean lo gigante que me he vuelto, no se creerán que soy yo. Bueno, pero no puedo seguir así si no se creen que soy yo, entonces me volveré y me iré para siempre. De esta forma cuando su hermano y su madre entraron dentro de la casa, salió despacio y fue por el jardín, después se subió por el árbol que estaba pegado a su habitación procurando ir despacio porque su tamaño era tan grande que podía fácilmente caerse, y hacerse mucho daño. Entro en e interior de su cuarto, y estuvo sentado un rato en la cama, incluso llego a tumbarse, y se quedó dormido, del cansancio que tenía de tantos días estar dando vueltas por todos lados. ! Que bien se duerme en esta cama!, voy a descansar un rato y enseguida bajo con mi madre y con mi hermano, y le diré lo que me ha pasado y que siento mucho haberme ido, pero era para que no pensaran que era un impostor. Se quedó dormido mucho tiempo, fue un sueño placentero. Cuando se despertó, dijo bueno ahora ya es el momento de bajar y dar explicaciones ., pero ocurrió, que cuando se miró las manos, vio que eran de pequeño tamaño, luego se miró los pies y vio que apenas llegaban al fondo de la cama, también el resto del cuerpo era el que siempre había tenido. Se alegró enormemente cuando vio que volvía a ser “el niño pequeño que siempre había sido”. “Ah que alegría volver a mi tamaño,! Ya podre ponerme la ropa mía, y hacer las cosas que antes hacía!., además ahora ya sabia que sus padres y su hermano lo querían mucho y que todo lo hacían por su bien. Dejaré mi costumbre de subirme encima del taburete para coger las chuches que mi madre me deja, y comeré lo que tenga que comer, le diré a mi hermano que alguna vez si quiere me lleve a jugar con él y disfrutaré nuevamente”. El niño se vistió nuevamente, se fue al cuarto de su padre, y allí le dejo su pantalón su jersey y sus zapatazos en el mismo sitio donde estaban. ¡Bajo corriendo por las escaleras que conducían a la cocina y allí vio a su madre y a su hermano, y! Ellos al verlo se pusieron muy contentos de ver a su pequeño hijo y hermano!. ¿Dónde has estado le preguntaron?, estábamos muy tristes pensando que nos habías abandonado, por lo que te dijimos la noche anterior, y “queremos pedirte perdón, pero no vuelvas a marcharte nunca más, que siempre tienes que estar con nosotros”. El niño pequeño beso a su madre y a su hermano, y todos lloraron mientras se sentó a la mesa y desayuno todo lo que no había tomado los dia anteriores. Ellos se pusieron muy contentos de verlo comer bastante. Después le dijo el hermano de comer nos iremos a dar un paseo y nos subiremos en una barca en el río y pescaremos peces, para luego la cena, ¿quieres?. El niño pequeño se puso muy contento. Y así fue después de comer, se fue con su hermano y su madre le dio a cada uno una pequeña bolsita con chuches,! Creo que os lo merecéis, porque eso es un premio por haber comido bien!. Seguro que su padre cuando volviera se pondría muy contento de ver nuevamente a su hijo, que por fin había regresado a casa, ! Y podrían nuevamente estar juntos toda la familia!. Felices y contentos Y colorín colorado este cuento se ha acabado Moraleja Nunca pierdas la sonrisa, y te deprimas si te aconsejan lo que mejor sea para ti. No pienses que por tu tamaño eres menos importante, y a veces tenemos que pensar que lo que pensamos puede no ser la realidad, busca y bucea en tu interior, y seguro que si pones empeño algo regularcillo habrás hecho. y si no no pasa nada siempre tenemos una segunda oportunidad, después de todo el hombre siempre suele tropezar en una misma piedra. Alégrate de tu familia y de tus amigos.

laesteladelanoche

EL ABRAZO

  Desde mi ventana, contemplo el mundo, desde mi silla, me muevo por mi casa, desde mi corazón sueño contigo, y desde mis ojos, veo tu rostr...