IMITACIÓN A CRISTO

IMITACIÓN A CRISTOIMITACIÓN A CRISTO Publicado el 30 mayo, 2021 ¿Porqué añadir a una página de blog personal, una página titulada Imitación de Cristo? Querido lector, hay algunos libros, contenidos, escritos, que te ayudan a configurarte como persona, de todos y cada uno aprendemos algo, son por así decirlo la fuente de donde mana nuestro ser, nuestra forma, nuestra relación con nosotros mismos y por extensión con los demás, sin duda alguna para mi este libro representa algo importante, como otros muchos que si puedo iré añadiendo a mi colección. Cada libro como todo en la vida, hay que leerlo en su contexto, en su tiempo, en la persona que lo realiza y a las personas a las que se dirige, no es igual un escrito tipo blog como el que yo escribo en pleno siglo XXI, después de un perido pasado de Pandemia, que fue el motivo por el que me anime a escribir y presentar un blog de caracter personal con todas las consecuencias que ocurrieron en aquella epoca, que hacerlo hace 500 años a un grupo de personas que estaban en un convento, y con las caracteristicas de la epoca. Por ello de todo lo importante es sacar la pluma afinada, y mirarlo con ojos limpios, y sacar provecho, que seguro lo hay de lo que creemos nos puede ayudar, como personas , en nuestra vida, sin ningun tipo de pensamiento previo, que por autor u obra nos puedan condicionar. Os animo a leerlo, aqui solo he puesto un pequeño extracto, de la humildad, no es el libro entero pasaré luego si os interesa, el enlace,o ire poniendo sucesivamente otras apartados del libro que considere de interés para las personas que por una u otra razón entren en este humilde blog. Gracias y buen domingo de La Santisima Trinidad La Imitación de CristoEste libro nos va guiando a traves de pensamientos y meditaciones concretas pero muy profundas sobre los distintos aspectos que nos llevan a una verdadera imitación de Cristo. Por: Tomás de Kempis | Fuente: La Imitación de Cristo Este librito que tienes en tus manos fue escrito hace más de 500 años; varias décadas antes de que se difundiera la imprenta. Por lo tanto, al principio se hicieron copias manuscritas, algunas de las cuales se encuentran en diversas bibliotecas. La primera edición está fechada en 1473, dos años después de la muerte del autor, y 19 años antes de la llegada de Colón a América. En los 25 años siguientes, se hicieron 99 ediciones, y hasta la actualidad, la Historia del Mundo de Salvat contabilizaba más de 3000 ediciones. Posiblemente sólo ha sido superado por la Biblia en cuanto al número de ediciones. El autor fue un monje alemás llamado Tomás Haemerken, nacido en 1379 en Kempen, un pueblo del electorado de Colonia. Hacia los 18 años ingresó en el monasterio de los Canónigos Regulares de San Agustín, en la Ciudad de Agnetenberg, que más tarde, durante la Reforma, fue destruido. En este monasterio transcurrió la vida de Tomás de Kempis dedicado a la oración, la meditación, las charlas y consultas espirituales, y a copiar libros, de cuyo trabajo los monjes difícilmente se sostenían. Tomás fue dos veces subprior del monasterio y una vez ecónomo, cargo en el que fracasó estrepitosamente y del que tuvieron que relevarlo. Era un hombre profundamente espiritual y ajeno a los negocios del mundo, carente de las destrezas que se requerían para atender a las necesidades materiales de un convento de reciente fundación. Sin embargo, otra cosa muy distinta ocurrió con sus escritos místicos, en especial su obra principal, La imitación de Cristo, concluída hacia 1418, de la que circularon en vida del autor varias copias manuscritas y anónimas. La obra es un tratado de mística que consta de cuatro libritos escritos por el autor en distintas épocas de su vida. A la hora de acercarse a estas páginas, es muy conveniente que el lector tenga en cuenta que fueron escritas en un momento histórico-religioso determinado y sus destinatarios directos eran monjes de principios del Siglo XV. Sin embargo, a la La Imitación de Cristo se ha acercado multitud de cristianos a lo largo de más de cinco siglos y han sabido encontrar en ella alimento espiritual. E Cómo ha de sentir cada uno humildemente de sí mismo Todos los hombres naturalmente desean saber, ¿mas que aprovecha la ciencia sin el temor de Dios? Por cierto, mejor es el rústico humilde que le sirve, que el soberbio filósofo, que dejando de conocerse, considera el curso de los astros. El que bien se conoce, tiénese por vil y no se deleita en loores humanos. Si yo supiera cuanto hay que saber en el mundo, y no tuviese caridad, ¿qué me aprovecharía delante de Dios, que me juzgará según mis obras? No tengas deseo demasiado de saber, porque en ello se halla gran estorbo y engaño. Los letrados gustan de ser vistos y tenidos por tales. Muchas cosas hay, que saberlas, poco o nada aprovecha al alma; y muy loco es el que en otras cosas entiende, sino en las que tocan a la salvación. Las muchas palabras no hartan el ánima; mas la buena vida le da refrigerio y la pura conciencia causa gran confianza en Dios. Cuanto más y mejor entiendas, tanto más gravemente serás juzgado si no vivieres santamente. Por esto no te envanezcas si posees alguna de las artes o ciencias; sino que debes temer del conocimiento que de ella se te ha dado. Si te parece que sabes mucho y bien, ten por cierto que es mucho más lo que ignoras. No quieras con presunción saber cosas altas; sino confiesa tu ignorancia. ¿Por qué te quieres tener en más que otro, hallándose muchos más doctos y sabios que tú en la ley? Si quieres saber y aprender algo provechosamente, desea que no te conozcan ni te estimen. El verdadero conocimiento y desprecio de sí mismo, es altísima y doctísima lección. Gran sabiduría y perfección es sentir siempre bien y grandes cosas de otros, y tenerse y reputarse en nada. Si vieres a alguno pecar públicamente, o comentar culpas graves, no te debes juzgar por mejor que él, porque no sabes hasta cuándo podrás perseverar en el bien. Todos somos frágiles, mas a nadie tengas por más frágil que tú. Tu voto:

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