lunes, 1 de febrero de 2021

De Granada a Madrid

 


                       




De Granada a Madrid

Relato de mi primera aventura de Granada a Madrid 

 GRANADA 

¡Érase un día muy soleado, cuando iba como de costumbre y cuento tantas veces, y ya he escrito, paseando por la calle! ¡Y en esto que iba absorto mirando, a la lejanía y (como casi siempre un poco despistado), "esa nota es común en mí". Reconozco como defecto personal que soy un poco bastante despistado. Que no suelo muchas veces prestar atención a las cosas. ¡Hace unos años, me dijo una persona cuyo nombre omito por ahora, "para mí una expresión que en aquel momento me hizo gracia y decía!. Cuando alguien tiene cara de despiste tiene cara de Genaro"!.

Bueno dicho esto, es por ello por lo que como también se dice, "parece que estás en babia",! porque no te enteras de las cosas!.

 (Yo sinceramente pienso que en algunas ocasiones me ha venido bien esa estrategia de poner la cara de despiste y pareciendo que no me enteraba escuchaba más de lo que se pensaba), pero en algunas otras ocasiones y "pienso es la más habitual" me ha servido para ausentarme                             de las cosas. De alguna persona incómoda, (no es tanto pasar de la gente no, que se me entienda), pero es como poner una especie de distanciamiento orbital con la otra persona, (entiéndase con todos los respetos hacia el otro), aunque también me ha servido para" no mandar al carajo al otro verbalmente", sino que con cortesía y callando me he evaporado de alguna gente. Y dicho todo esto, me viene a la memoria, un reciente escrito que hace unos días deje de relatar y que, ahora con esto que me ha dado de escribir cosas, conforme escribo me viene a la memoria. Esto es algo que tampoco es bueno, porque muchas veces te sientas en tu sillón, empiezas a darle a las teclas y no sabe uno por donde va encaminada la memoria o imaginación! Es un misterio!, pero como iba diciendo, me he acordado de que hace unos días empecé a escribir de un tema que me gusto un poco y era de "cuando era pequeño e iba a Madrid con mi padre".

 Relataba la pasión que en aquel momento sentía por los trenes. "A mí siempre me han chiflado el mundo ferroviario". Es un poco mágico todo lo que lo envuelve, sobre todo, claro, las estaciones de antes, las antiguas ,"las que yo conocí en aquellos lejanos tiempos".

A mí me gustaba mucho, llegar a la estación y ver el aroma que se respiraba añejo. Había prisa si ,porque siempre la ha habido, pero me da la impresión de que era una prisa distinta, quizás porque la mirada que tenía en aquel entonces! Era la de un niño de no más de 10 años de edad!, algo bastante catetillo de provincia(de Graná), y que iba a la gran ciudad, que por aquel entonces sobre todo era Madrid.

 Ahora también lo es, y seguimos siendo algo catetillos(provincianos de Graná), aunque   claro, con esto de las autonomías y demás, parece otra cosa., pero yo en aquel entonces era un niño de apenas diez años, e iba  viajando con mi padre.

¡Cuando llegaba a la estación,! Para mi todo era mágico! Desde el primer momento que entraba y pisaba o pasaba por la puerta. No era muy bonita, estaba un poco desaliñada, pero no importaba. Entrabamos por la puerta ,y en apenas un pasillo, a la izquierda estaban los despachos de billetes, y a la derecha una cafetería donde nunca entrabamos, y un gran reloj en el centro de la puerta que marcaba la hora. 

Luego un pequeño cartel indicando el tren que partía,. Había pocos trenes a Madrid, Barcelona, y alguno que otro regional. 

Los trenes de Madrid se ponían al principio en la fila uno o anden mejor dicho uno, estaba justo al entrar y ya desde la misma puerta de entrada en la estación se veía, cuando cruzaba la puerta con mi padre!, ya estaba preparado el tren una fila muy larga!, desde el inicio se perdía al fondo, y entonces como casi siempre, llegábamos con tiempo. 

Costumbre esta que tenía mi padre y que ahora me la ha transmitido a mí, lo de procurar llegar con tiempo a las cosas. Es una buena costumbre creo, porque te quita tensión y te permite jugar con los pensamientos.

 Bueno al menos a mí me lo parece, aunque en esto como en todo habrá opiniones tan respetables si no más que la de un pequeño servidor., y con esto me vengo a ese tiempo, que!! Era tan bonito ver el tren parado haciendo ruido las maquinas con el humo que salía disparado hacia los raíles, y esos vagones tan grandes!!.

Una vez que llegábamos y estábamos allí, muchas veces le pedía permiso a mi padre para ir andando hasta el inicio del tren. Él me decía, que tuviera cuidado,( pero tampoco me ponía muchas pegas, pienso yo),que eran                otros tiempos y no había tanto misterio como ahora, que da susto muchas cosas, pero a mí me gustaba ir al principio donde estaba la máquina que dirigía el tren.

 Esta era más bonita si cabe, que el resto de los vagones. Era bien distinta más larga, más grande con dos enormes ventanas en los laterales ,y sobre todo me gustaba mucho la enorme chimenea que tenía.

Y me llamaba mucho la atención ,los faros que tenía. Eran dos grandes faros que iluminaban fuertemente., porque estaban encendidos y preparados para la partida. Y allí en lo alto, ya estaba preparado el maquinista, tocando todas las cosas, comprobando que todo estaba correcto, y había grandes botones por todos los lados o al menos a mí me parecía ,porque tampoco es que viera mucho, porque no era muy alto en esa edad, y no veía.

Aunque mi imaginación era un torbellino que me hacía ver muchas cosas de las que parece solo la imaginación y la mirada de un niño adolescente. Solo puede ver, "y así con estas cosas". La gente iba entrando, y ya se palpaba el bullicio, la mezcla del viajero y la persona que lo acompaña a despedirlo.

 Era algo que siempre me gustó mucho, esas eternas despedidas de antaño., parecía que uno se iba y no volvería nunca más  y que aquí se acababa todo. Eran sonrisas mezcladas con llantos de lágrima, y sobre todo me emocionaba mucho la despedida de la persona querida a su amada, compañera entre besos y caricias que, aunque en mi corta edad no distinguía de estas cosas sí que ahora pienso que era lo que ocurría.  

Mi padre ya me estaba diciendo, que me acercara, que ya íbamos a subir al tren, y yo obediente me acercaba a él. Entonces subíamos al vagón, (de segunda clase). Yo miraba muchas veces, a los de primera que siempre se ponían al principio de la vía y nosotros siempre al final del mismo( y me decía como seria por dentro), !! Algún día entraré y si puedo comprare un billete para ver cómo se va!!.

También me fijaba, en la gente y me decía" hay van las distinguidas personas que suben en primera clase", (aunque tampoco era gran cosa), y mi padre y yo nos subíamos contentos, y eso era lo importante" a él le supondría un gran sacrificio". 

Una vez dentro del tren, siempre mirando a los lados para comprobar el asiento y entonces una vez encontrado. Subir las maletas, claro mi padre a la parte superior, a él le costaba un poco, porque era alto el tren.

 ¡Recuerdo y no era muy alto, "pero la cosa es que siempre todo se colocaba en su sitio" y ya uno! A sentarse!.

 Por supuesto ,yo en ventanilla siempre y mi padre al lado mío. A mí como a casi todos los niños "pienso le gusta la ventanilla" . Una vez que nos sentábamos, pasaba el revisor para clicar los billetes., revisor de los de antes, que ya no existe, "con su gorra y su traje trajeado", un pequeño bigotillo y muy amable pasaba. 

¡Normalmente el tren a tope de gente, que ya sentada en su asiento y colocadas las cosas en sus sitios, empezaban el chismorreo! Que no faltaba la conversación, el saludo tan cortes y!!, vamos, ya que salimos!!,.

Al fondo el silbato pintando y la bandera roja de partida del tren, hasta que no se alzaba todo el mundo quieto y una vez bajada ya!, empezaba a cantar el pito y rugido de la máquina y empezaba a moverse el tren por los raíles haciendo ese ruido tan característico!!," que me encantaba",!! 

Miraba sonriendo a mi padre y él me decía "que ya nos vamos". La gente aprovechaba para sus últimas despedidas ,de los que habían ido a despedirlo, las últimas lágrimas, los últimos adiós, las últimas sonrisas y algunos incluso iban andando conforme el tren se movía y seguían y seguían prácticamente hasta que terminaba la vía.

  ¡Entonces, me gustaba mirar por la ventana y ver el final de la estación y!!! Contemplar cómo no""

!! A mi granada al fondo. La sierra nevada. La Alhambra bella y hermosa y la iglesia de San Jerónimo!!, que al fondo se veía entre tanta belleza en su conjunto "que ni el mejor poeta y pintor del mundo podrían soñar en juntar "

Tanta hermosura, en tan poco espacio, que un lienzo parecía, para enmarcar en el sueño del recuerdo de este niño, que ahora partía para la gran ciudad, y que atrás dejaba su ciudad, y toda esta hermosa estación de tren .

Conforme seguía por las vías marchando. Empezaba a partir de ese momento, el momento de contemplar el paisaje., quedaban por delante, muchas horas de viaje, muchas cosas que ver, muchos paisajes dormidos, algunos y otros pensando en lo que atrás quedaba y lo que vendría luego cuando llegáramos.

 Las mezclas de los pensamientos nos confunden los sueños y las extrañas sensaciones. Yo tenía la mirada limpia  de un niño soñador y casi siempre contento. "Iba con mi padre y era muy feliz de tenerlo conmigo". A mi lado, siempre acompañándome a Madrid, a la ciudad de mis sueños y de mis penas.

 Por aquel entonces, ( todo era tan mágico)., hasta la merienda que tocaba en el camino, (porque entonces se comía en el camino). Se sacaba la merienda, que estaba tan rica, y mientras comíamos, seguíamos andando y viendo los paisajes,! De mi querida Granada!, y luego todo lo que vendría después, la provincia de Jaén, Despeñaperros misteriosa, con tanto monte verde y que me encantaba,. Las paradas eternas que hacíamos algunas veces en mitad de nada, paraban misteriosamente el tren, y así seguíamos.

 Mi padre muchas veces después de comer y dejar las cosas en su sitio, se echaba su cabeza dita y algunas veces empezaba a roncar y yo de  un empujón con la mano para que se callara. Abría  los ojos, me miraba!!, con esos enormes mofletes que tenía y  me sonreía!!.

Después volvía a quedarse dormido y así estábamos los dos. (Yo seguía mirando y mirando y viendo y viendo). Y continuaba el tren su marcha. Más tarde pasábamos por los llanos de la mancha!, interminables llanuras, llenas de verdes uvas!.

Me gustaba tanto el contraste con los paisajes de Andalucía, (pero estos me daban alargar los pensamientos) .,eran tan llanos,. Al fondo a la derecha ya se divisa Valdepeñas. Tierra de buen vino, y!!, empieza el Quijote a cabalgar por las vías llevando su particular molino andante en forma de vagón!!.

 Y después de valdepeñas, vendría La Solana!! Que pueblo Galán!!,. "Pueblo de los galanes, pueblo seco, pero hermoso", y su gran torre embistiendo a lo lejos.

Que bonito  y sigue y sigue y allí se queda a lo lejos. ¡Yo mirando para  atrás, y por supuesto en el momento de pasar, diciéndole a mi padre "mira La Solana",! Allí se ve!.

Y los dos a mirar y decíamos "pronto iremos" , y así seguíamos, la marcha que vendría, no muy tarde Manzanares, y antes Membrilla y después, ...... Bueno todos los demás pueblos manchegos, algunos al fondo a la izquierda, quedaban con sus molinos en el monte. Otros con sus enormes campanarios, y todos con sus grandes monumentos,! En torno de uva y vid que tan característico riega estos lares del mundo! Con ese vino tan bueno aunque yo por mi edad  no lo probara.

Y así continuaba la aventura del camino, dejando la provincia de ciudad real, y pasado por Toledo y también sus pueblos  en el camino hasta llegar ya muy tarde, muchas horas después (y confieso que, aunque por mi edad no era mucho). Si cansado de tantas horas sentado. Y a mí con lo que me gusta el movimiento también,( aunque confieso que me levantaba de vez en cuando), iba de un lado a otro del vagón, entraba en el servicio que era estrecho y pequeño y no paraba.  

Ya se iba notando que poco a poco nos acercábamos.

 Allí en la lejanía se veía la gran ciudad, que era y es Madrid, y antes de llegar, pasábamos por Aranjuez, no por la ciudad que quedaba a la derecha pero si por sus paisajes, y el río. Y luego vendría ,el Cerro de los Ángeles (que me gustaba ver). !.

 La Cruz enorme y tan majestuoso y frondoso monte, y cuando lo pasaba "rezaba un Padrenuestro", y pedía siempre (por qué era muy pedigüeño muchas cosas).

 Y luego más tarde ya la ciudad envolvía estaba dentro de nosotros en un pis pas, y poco tiempo más, "empezaba mi padre a decirme sus consejos"., y de esta forma la gente empezaba el movimiento, hasta que entrabamos en la Estación de  Atocha.

 Enorme, grande, alta. Todo de hierro y vías de trenes que parten a toda España. ¡El tren entra despacio, tranquilo lánguido, hasta que finalmente se para, y la gente se levanta y! Todos al mismo tiempo la prisa entra!,. Coger las maletas, las bolsas, el equipaje, y la sonrisa, la despedida hasta otra. Última mirada por la ventana, y todo el mundo corriendo.

 "Para muchos Madrid es ciudad de paso obligado, donde parte otro tren que lo llevara a otro destino". Y por eso la prisa de no perder el enlace....... para otra ciudad de parada de vida en ella, de trabajo ,donde "no existe en mi querida Granada".

Para otros el sueño del comienzo de todo de la  vida. El ingenuo despertar. Para otros la aventura. ¡Otros vienen a ver sus grandezas de capital de España donde! Solo aquí existen cosas que no se pueden ver en otros sitios!, y para otros estudiar o volver con la familia.

"!! Para mi Madrid era la ciudad donde iba a comenzar a curarme de mi enfermedad"!!.

 Era el principio de todo lo que después vendría., y todo ello caminando por el sueño, la belleza y la ilusión la alegría y el dolor. Pero!!!! Alegre siempre!!!, y.....

"!!! Tener a mi padre como mi particular quijote en el camino que me enseñaba con respeto su sonrisa y su deje de grana, tantas cosas que nunca olvidaré que me marcaron como esta bendita ciudad!!!. 

                                             II 

                                     MADRID 


Y llegados a Madrid, mis recuerdos empiezan a pulular por mi cabeza. Lo primero que hicimos nada más bajar al andén, fue dirigirnos entre el bullicio de la gente a la salida.

 Recuerdo estaba bastante retirada desde donde nos dejó el tren. Yo veía con ojos de asombro las grandes galerías de hierro que tenía la estación., después con el transcurso de los años me fui informando que, fue inaugurada nada menos que por la Reina Isabel II, en el año 1851, y que fue su primera pasajera viajando hasta Aranjuez. Que estaba repleta de murallas alrededor de la ciudad, y que originalmente se denominaba embarcadero.

 Y que un incendio destruyo parte de su estructura original, en fin la historia que  tiene es muy larga, y podía poner muchas cosas más de la misma, pero prefiero dejarlo aquí y continuar mi narración, porque no escribo esto solo por decir como era, sino! Que sentimientos me producían aquella entrada para mi triunfal a la gran ciudad!. 

Entrabamos ya por la puerta de salida y dejamos atrás la estación y seguimos el camino que nos conduciría a la posada, hostal, donde nos alojaríamos. Pero, antes que nada, recuerdo la gran cantidad de coches que circulaban y de gente. Los edificios eran enormes, y en la Plaza del Emperador Carlos V, había por aquel entonces un gran excalextric. Eso me llamo mucho la atención!! Los coches circulaban en todas direcciones!!.  

Había de tantos tipos y colores, . Me llamaba la atención los grandes taxis de la época y los camiones y las motos con sidecar, y en el centro de la Plaza,! una fuente que se llamaba fuente de la alcachofa, y que luego más tarde fue trasladada al retiro!.


III


Paseo de las delicias de Madrid 


Íbamos bajando la calle después de dejar la estación de tren al fondo, la Estación de Atocha. Yo no sabía muy bien donde íbamos, eso era cosa de mi padre, pero si recuerdo, la calle Delicias. Era grande, a ambos lados de la misma tenía muchas tiendas. Casi todas pequeñas. Recuerdo la calle con mucha gente" sinceramente era fea muy fea, negruzca".

 Ahora después de tantos años cuando la recuerdo, la última vez que pase por ella ,tampoco está muy cambiada. Son de esas calles que evolucionan poco en el tiempo, parece que las hicieron y se olvidaron de ellas ,como de las personas que la habitan. Ahora es cierto ha evolucionado la forma del comercio, y otras cosas del tráfico, pero en esencia todo es lo mismo. Un aviente gris y rancio se respiraba, una extraña mezcla de gente pululando por ella, de todas las ciudades vienen,y esto es una característica de Madrid, donde encuentras gente de todo tipo y paisaje. 

Si, allí estábamos mi padre y yo, bajando la calle y hacia el final de la misma, después de unos 20 minutos andando a buen ritmo, me dijo que, "si estaba cansado de que ya quedaba poco para llegar".

 Apenas unos metros al final de la calle ,dejando a la izquierda, cogimos una pequeña calle por entonces,( aunque ahora es algo más grande). Se llamaba Tomás Bretón, y a la altura de la mitad más o menos, paramos y dejo la maleta en el suelo. 

Allí me dijo ,que en esta casa, seria donde pararíamos y efectivamente, le dio al timbre y al poco tiempo salió una señora y nos saludó.

 Mi padre le dijo ,quien éramos y que veníamos de Granada para quedarnos unos días. Entramos en la casa de varios pisos, !! Muy grande y con muchos escalones!!,.

Tomó nota de nuestros nombres y nos dio una llave para que subiéramos al segundo piso. "Aún recuerdo aquellas escaleras porque eran pequeñas y parecía que nunca acababan, en cada planta una ventana, pero no llegaba a ver lo que había fuera porque eran muy altas y yo muy bajo aun".

Subimos hasta nuestra habitación, era la segunda planta y solo había dos habitaciones. Tengo que decir que era una pensión,( pero muy familiar), más bien una casa compartida con la familia. Y entramos en el interior de la habitación que no era muy amplia, apenas tenía dos camas separadas, una ventana , un pequeño balcón y  un cuarto de baño en su interior. 

 Había un armario empotrado, una mesita y dos sillas, y poco más, no era excesivamente grande, !! Eso si lo recuerdo igual que los techos que eran muy altos!!,. Eso era lo que más me llamaba la atención, la altura de la casa en general. 

Una vez allí, sentados dejamos las maletas y mi padre entonces comenzó a decirme!!, la cama en que me acostaría y que nos diéramos un lavado que estábamos cansados del viaje y colocáramos las cosas dentro del armario. Y así hicimos. Lo fuimos todo dejando colocado en el interior del armario y  nada se quedó en medio. ¡Después de todo, recuerdo que mi padre, saco algo de comida que llevábamos del viaje y sentados en la mesa empezamos a comer despacio.! Yo miraba por la ventana y apenas se veía gente. La calle no era muy grande y los edificios tampoco. ¡Era en general, un ambiente muy tranquilo para estar en el centro de Madrid, incluso me preguntaba! Que en mi querida Granada habría más ruido a esa hora de la noche!!. 

Después de cenar y como no teníamos mucho más que hacer y estábamos cansados del viaje, mi padre me dijo de acostarnos porque por la mañana tendríamos que madrugar, yo le dije que bueno que lo haría y así hice me lave. Hice mi pis y enseguida ,después de darle un beso fuerte me despedí y me fui a la cama. 

                                        I  V 

                             Viaje al Hospital 


Por la mañana siguiente nos levantamos, me pregunto ¿qué tal había dormido?. Yo le dije que bien, aunque "no era cierto porque había dormido poco y mal", (mi padre roncaba mucho y no me dejaba dormir). Yo tenía un sueño muy ligero y a poco que oyera un ruido me despertaba y me cotaba luego mucho volver a coger el sueño. Pero bueno le dije que muy bien y ¿qué íbamos a hacer hoy?. Él me dijo que nos acercaríamos por el hospital para ver al médico,! Vale le conteste!,! Cuando tú quieras nos vamos!, y así hicimos, colocamos las cosas en su sitio y dejamos todo arreglado. 

Bajamos las escaleras y en el piso primero estaba la dueña con una de sus hijas. Allí estuvieron hablando con mi padre un buen rato y ya le dijo que nos íbamos al médico ,para que me vieran. Ellas se despidieron muy atentas, y nos fuimos a la calle. 

Por el camino parecía que la calle no era igual que el día anterior,! Seria porque no llevaba nada encima o estuviera menos cansado o fuera de día, pero no me parecía la misma calle!. 

Fuimos a desayunar en una cafetería que había justo en la esquina. Se llamaba cafetería LAYKA. Entramos, saludamos y pedimos para mí le dije a mi padre que quería una "Puleva" y una tostada,. Mi padre se reía, porque yo entendía que el batido de chocolate era decir "Puleva ", como la marca de mi Granada., pero me dijeron que no había y que, ¿si quería otro batido?,. Yo claro dije que sí y eso fue lo que me pusieron.

 Una vez que terminamos de desayunar nos fuimos a la calle y en la esquina justo al lado de la misma acera paramos ,y en la parada de bus nos quedamos. Me dijo mi padre que teníamos que coger el número 51 y que nos llevaría al Hospital de San Rafael.

 Estuvimos esperando más o menos 15 minutos cuando llego el bus de color rojo, había una enorme cola de gente que subía y entramos. No había sitio para mi padre ni para mí por lo que fuimos todo el camino de pie. La gente se amontonaba, y en todas las paradas venga a subir y bajar gente, menos mal que un asiento que había al lado se quedó libre y me senté un rato. Mi padre no quiso sentarse y me dijo que lo hiciera yo. 

Iba mirando las cosas de la calle, aunque tampoco muy atento porque era muy agobiante, la sensación que me producía el autobús, por lo que cuando llegamos al destino y mi padre me dijo que ya estábamos, me entro un gran alivio la llegada. 

Una vez en la calle cruzamos la acera de enfrente y al fondo se veía el hospital,. Recuerdo que era grande y no del todo feo, nos acercamos  a recepción y mi padre que llevaba siempre una carterilla en la mano, con un montón de papeles saco uno de la cartera.  Y le dijo al recepcionista que "teníamos cita con el doctor Miguel Muruera.

 Él mismo comprobó los datos y nos dijo que teníamos que ir al fondo  del pasillo y en la sala de espera que nos sentáramos. 

Yo no tenía conciencia de nada, iba como el que no quería, pero por otra parte no rechistaba mucho. Sabía qué hacía y para que había ido. 

En Granada cuando empezó mi enfermedad que aún no se sabe cómo fue, "era una escoliosis, o desvió de columna como yo decía". Según me dijeron, se produjo porque me caí de un columpio cuando tenía unos 8 años de edad aproximadamente, (no lo sé). Pero sí sé ,que yo cuando nací estaba bien y no tuve ningún problema con mi columna hasta esa edad aproximadamente.

 Fuera esta u otra causa, a partir de ese momento puedo asegurar, que cambiaría mi vida absolutamente, pues a partir de ese momento ya empezaron muchos problemas.

Yo era muy ingenuo como un niño que era y la verdad es que al principio tampoco tuve mucha sensación de lo que me pasaba. Recuerdo que a partir del momento que empecé con los médicos, primero fue en Granada, iba a una consulta donde me dijeron que tenía un problema serio con mi espalda. 

Luego más tarde para que me vieran bien, me llevaron al Hospital de San Juan de Dios. Que ahora es de San Rafael en Granada,. Allí estuve durante casi un año entero de mi vida, !! Nunca comprenderé cómo es posible que pudiera estar tanto tiempo en aquel hospital!!, pero así fue. Fueron no obstante días felices porque yo sinceramente no me encontraba al principio mal, más allá de sentir una sensación extraña en mi interior cuando me tocaba la espalda, como si algo estuviera salido o torcido en mi interior.

 Allí estaba con más niños de mi edad, que todos estábamos más o menos en las mismas condiciones, había mucha gente que entraba y salía del hospital. Mis padres iban todos los días a verme y los recuerdo mucho. Allí según me dijo más tarde mi padre, había un enfermero cuyo nombre no recuerdo, que fue el que le dijo a mi padre entonces, que si seguía en este hospital no llegaría a los 15 años, pues la espalda poco a poco se iría poniendo más torcida y llegaría un momento en que me aprisionaría los pulmones. 

"Este enfermero cuyo nombre no lo pregunté o si me lo dijeron no recuerdo el nombre, solo sé que era un enviado de Dios porque gracias a su buen hacer y su sabio consejo mis padres decidieron que no siguiera más tiempo en este hospital" .,  y que me fuera a Madrid al Hospital donde ahora estoy a ver al doctor Luis Munera. 

V

Gran Vía


El cine Princesa de Madrid.

 Lo recuerdo con nostalgia. Era una gran sala que se encontraba en la Gran Vía de Madrid. Por aquel entonces, como ahora, lo recuerdo tan bonito. Aunque no sé si seguirá el mismo, lo habrán cambiado de nombre o será otra cosa. Pero si recuerdo que a ese cine me llevaba mi padre,.

Y tenía gracia, las películas que ponían. Recuerdo que vi por primera vez" Ciento un Dálmatas". Recuerdo que mi padre me preparaba la merienda y me dejaba en el cine a las cuatro, cuando empezaba la primera sesión, y recuerdo que le decía al encargado que me dejaba ""y que tenía que hacer cosas en la calle"",!! Seguro le contaría con su habitual sonrisa alguna cosa para que me tuviera vigilando de vez en cuando.""

 Y recuerdo ver la peli al menor dos veces, porque sin moverme del sillón!!, soñando me quedaba!!, y cuando al tiempo largo, vino mi padre y me preguntaba,¿¿ que como lo había pasado?,! Y yo le decía que muy bien! la película.

 Y luego de la mano me levantaba, y salíamos del cine los dos caminando por la Gran Vía,!!, enorme de Madrid!!.

 Y parábamos a tomarnos el bocadillo, que me tenía preparado, (seguro que en algún sitio), antes de llegar a la pensión de la Calle Delicias, donde nos quedábamos cuando íbamos a Madrid.

                                          VI 

                                 RECUERDOS 

Las cosas evidentemente cambiaron para un niño de ocho años,!! Como no!!. No solo cambiaria mi situación personal, "supe que desde entonces ya no tendría una vida normal hasta que no me recuperara, de la enfermedad".

 También sabia y presentía, que esto no era una cosa que se recuperara  rápido ,por lo que intuía ya en aquellos años de mi vida, que esto me marcaría ya probablemente el resto de mi vida. Y ahora claro que sí, que me ha cambiado todo. Desde que tuve ocho años de edad, de tal manera que ya mi espalda y yo somos algo inseparable, es algo que de pesadilla ,paso a formar parte como un compañero de viaje mi columna vertebral. !! Parte del cuerpo que más adoro!!, y que más temo ,que más miro y que más siento,. Esa columna ,que como Hércules coge y arrastra. ¡Esa columna donde me apoyo y se apoya mi cuerpo.!! Ahí columna como te quiero y cuanto hemos pasado juntos desde el inicio de mi vida hasta ahora que aún te sigo queriendo!!!.

 Las cosas cambiaron mucho porque ya desde ese tiempo no tuve una relación fluida con el colegio. Entonces tenía que estar yendo y viniendo continuamente de médicos, perdiendo mucho tiempo, si, por lo que empecé primero a ir a un colegio en Armilla, donde estaba mi madre de maestra y por eso empecé en esos colegios. Pero como decía, no tenía una relación continua y tal vez por eso estos años de mi vida los recuerdo con bastante vaguedad. Es como si no hubiera existido ninguna relación que pueda decir con ningún niño de mi edad. Eso sí! Recuerdo anécdotas que me pasaban cuando jugaba a la pelota con ellos y cosas propias de la edad, pero todo son vagas sensaciones!. Recuerdo eso si, como se preocupaba mi madre que en este apartado (y como era maestra )se ocupó mucho de mi educación y que no me descolgara mucho del ritmo de clase de mis compañeros y que pudiera pasar los cursos con las mejores garantías. 

!!Tal vez por eso tuve desde pequeño siempre un espíritu soñador, aventurero y muy dicharachero!! Sobre todo en aquellos tiempos, porque no tenía una vida reglada, porque para mí no existía la normalidad, porque cuando empezaba a estudiar o a centrarme en algo, lo tenía que dejar,( !que distinto era la compañía de mi hermano que parecía tan lejano a mí!). 

Él gracias a Dios tuvo una vida sana o al menos a mí me lo parecía, (puede que tuviera algunos achaques aunque normales), pero ,él tuvo lo que a mí me faltaba una cierta tranquilidad propia de los niños que no pasan enfermedades de larga carrera como yo le llamaba, . a mí eso no me incomodaba no, (no pienses que yo le tenía ningún tipo de envidia ni nada por el estilo),! Simplemente Dios había querido que así fuera! Y yo no entraba ni ahora en más debates, !! A cada cual que tenga su cruz y que la sepa llevar lo mejor posible!!, (yo solo digo lo que pasaba), pero no entraré a valorar o poco el, por qué de las cosas que pasaron y pasaron después durante el resto de mi vida.

 Solo decir que (el estudio en los Padres Escolapios, y que era un chico inteligente o al menos estudiosos, que paso bien sus estudios, y tampoco sinceramente tengo muchos recuerdos del conmigo en aquella época, tal vez después tampoco muchos, pero sobre todo en aquella época tengo pocos recuerdos, puede ser también que yo sea un poco despistado que en eso digo y afirmo con rotundidad lo soy y resulte que tenía a un auténtico hermano, pero no lo recuerdo en ese aspecto, sinceramente). 

Si sé que, terminados sus estudios, se marchó a hacer la mili que por aquel tiempo existía, fíjate una de las cosas que yo por mi enfermedad no pude hacer, y ahora no sé si fue bueno o no lo fue, los más orgullosos de la época. Recuerdo como mi hermano presumían de haberla hecho( porque era cosa de hombres), eso, pero yo como no la hice no puedo decir ni una cosa ni otra solo que no la hice.

 Pero el sí la hizo y se fue a Zaragoza allí paso un año y estuvo según creo muy bien. Después se fue a Londres a estudiar, y más tarde se fue a Chicago, donde conoció a su mujer. Pero antes estuvo estudiando en Madrid, por esto digo que apenas tuve mucho contacto con él. Primero porque yo ya empezaba a estar muchas veces fuera de la casa, y luego él estaba desde muy joven ya de viaje para acá y para allá.

 Bueno la cosa es (que fíjate por donde yo estaba )cuando iba con mi padre en la pensión que había en la calle Tomás Bretón(como ya dije al principio). Y luego según resulta fíjate por donde, . En un solar que había al lado de la pensión construyeron una casa. Y resulta que, esa casa fue la que después mis padres comprarían en el piso 3 derecha, (que cosas). Pues cuando yo ya termine de tanto paseo por las pensiones de aquí para allá, mis padres compraron el piso para que luego mi hermano se fuera a estudiar a Madrid.  

(Yo nada que decir al respecto).!, que solo Dios sabe el porqué de las cosas!. Pero él, estuvo siempre acompañado de mi padre, que conforme yo ya iba creciendo y dejando los médicos, a partir de los 16 años de edad aproximadamente. A partir de entonces mi padre iba mucho con mi hermano a Madrid al piso nuevo y allí lo acompañaba y estaba temporadas no muy largas, pero si continúas, por lo que yo a partir de ese momento estuve más tiempo con mi madre.

 Mi tía rosa y mi tío Joaquín a los que tanto quiero, eran de la solana y entonces como no tenían hijos y pocas ocupaciones en la solana( pues mi tío ya estaba jubilado como guardia civil y mi tía rosa era ama de casa), decidieron ambos marchar a Madrid, y cuidar a mi hermano, para que no estuviera solo. 

Creo que ya he hablado mucho de él, por lo que recuerdo,. Que termino bien sus estudios y después como ya dije se fue a Chicago donde conoció a su mujer . Vinieron después de un año más o menos para España. Desde entonces ya están los dos allí en Madrid, y con dos hijos que tienen Antonio y Manuel. Después en otras líneas de este cuento seguiré, me imagino hablando y comentando más cosas de ellos.

 

                                              VII 

                             REGRESO A GRANADA

 

Contemplaba el camino de vuelta nuevamente a mi tierra a  mi Granada. Había dejado la gran ciudad por el momento. En este primer viaje que me llevo a ver un poco el inicio de lo que luego se repetiría muchas veces, no había sido tan malo como pensaba de momento. Solo había tenido tiempo en este primer viaje de ver algunas cosas. La Estación de tren , los alrededores de la estación, el Paseo de Delicias con sus enormes casas y grandes aceras. Esto fue una de las cosas que más me llamo la atención, como eran tan grandes las aceras de la calle o paseo, por los dos lados había mucha distancia y la calle era enorme. Estaba acostumbrado a las calles de mi Granada que eran mucho más estrechas. 

Atrás quedo también, la pensión donde dormimos apenas dos noches, y todo el ajetreo de idas y venidas en autobús y andando hacia el Hospital donde me vieron por primera vez. Allí ya con todos los papeles que llevaba mi padre de Granada del hospital de san Juan de Dios donde estuve un año antes, y las pruebas que me hicieron durante esos dos días, me diagnosticaron que tenía escoliosis dorsal," como si mi columna vertebral por dentro estuviera hecha un enorme embudo que circulaba de un lado para otro del interior de mi cuerpo, haciendo doble ese". Y que no sé por qué motivos se había puesto de esta forma.

Aunque pudiera ser por alguna caída lo cual para mí fue desconcertante porque nunca pude pensar que la posible caída del columpio que tuve generara en una cosa tan gorda, la cosa era que me encontraba de esta forma, y que sería necesario en el plazo de unas semanas volver nuevamente a Madrid para que me hicieran más pruebas y decidir qué tipo de tratamiento me darían porque así no podía seguir.  

!!Volví con mi padre en el tren, el mismo que ya cogimos a la ida y ahora eso,!!! Si iba más contento que en la ida porque volvía a  mi Granada, y allí me esperaba mi casa, mis amigos todo mi mundo de un niño de 8 años!!.

Lo único que recuerdo profundamente de estos primeros años de mi vida, a pesar de todo, es que era tremendamente feliz, nunca tuve pesadillas, siempre estaba alegre, y cuando físicamente peor me encontraba, más alegre interiormente me sentía. Agradecido a mis padres, cada uno en su papel, a mi padre porque lo dejo todo por mí, y mi madre por su papel de educadora que tuvo en mí siempre. A mi hermano 

Estos son solo algunos retazos de mi primera aventura, después sin duda vendrían las mejores de mi vida, otras estupendas etapas, hasta llegar a la de ahora.

(aquí solo he pretendido reflejar el viaje de Granada a Madrid, y de vuelta a mi Granada, de un niño de ocho años donde ahora felizmente vivo)


Continuará….

No hay comentarios:

laesteladelanoche

TEATRO DE LOS SUEÑOS

TEATRO DE LOS SUEÑOS la Estela de la noche. la Estela de la noche. Vista de Old Trafford, donde jugará esta noche el Granada, a ras de cés...